DE PALABRAS NACEMOS Y EN PALABRAS NOS CONVERTIMOS
Wednesday January 25th 2012, 11:05 pm
Filed under: Reseñas

 

Por Regina Martínez García

El poemario de Martín Zúñiga (Cuzco, 1983), Pequeño estudio sobre la muerte, fue reconocido con el Premio Copé de Plata de la XIV Bienal de poesía “Premio Copé Internacional 2009”. Su característica principal es la utilidad de los versos, en una exacta división de poemas, con la finalidad de explorar las recónditas posibilidades de una muerte (o muertes), a mi parecer, “versada(s)”.

Este poemario está conformado por tres estructuras denominadas: Las balas, Las esquirlas  y Pequeño estudio sobre la muerte. En las dos primeras estructuras podremos encontrar tres  etiquetas que nos muestran “tipos de arte”: sobre el arte de escoger qué crear, sobre el arte de escoger crear, sobre el arte de escoger, sobre el arte de escoger si crear, sobre el arte del cuándo y sobre el arte de ser escogido. Todas las artes se encuentran como una ventana enteramente explícita para que el lector se sumerja en una ilusión lingüística y retóricamente diversa de cuatro poemas por arte.

El trabajo deleitoso consiste en dejarse influenciar por las diferentes “leyes” que expresa cada arte. Vemos, por ejemplo, en sobre el arte de escoger qué crear, a dos personajes significativos de las letras: Vallejo en una posible inmutabilidad en el poema “cámara”;  y a León Felipe, en el poema “penumbra”, como un personaje ejemplar de la orden impuesta por el qué crear;  ambos son una mera excusa para instaurar la identidad y la fidelidad a la ideología que se esconde en la memoria. El yo lírico asume una contradicción, pues esa inestabilidad se verá marcada como una posibilidad: “contra el poeta nada puede el viento” (p. 26).

En  sobre el arte de escoger crear se utiliza una sencilla muestra natural como ejemplo de lo que conlleva este arte; aquí la disputa es la máxima, pues, digamos, la moraleja es: “el beneficio de uno es la desgracia del otro”. Los poemas que encontraremos son: “justicia”, “loca”,  “apetencia” y “aljaba”.

En el poema “apetencia” se vislumbra perfectamente el prototipo que se sugiere, es decir, el deseo de obtener un resultado, veamos en los versos:

“alquilo bala

 y revolver casi nuevo

(…)

¿qué significa esto?

(…)

 preocuparse por el prójimo.” – (p. 31).

 

Este poema está dedicado a Daniel Alcides Carrión, mártir de la medicina, que se sacrificó al infectarse con una bacteria para saber el lastimero proceso de la enfermedad conocida como verruga peruana. Más allá de la información, el poema revela de manera irónica el sacrificio que conllevó su deseo; los poemas se caracterizan por el tratamiento de diversas figuras retóricas, tal es el caso del poema “aljaba”, que trasciende por la figura aposiopesis.

En sobre el arte de escoger, el yo poético se sumerge en la raíz de todas las artes: la elección. En este sentido toma a la diversidad como una perfecta oposición a la elección, pues, “para cada persona ser una verdad, puede ser una total falsedad para la otra”; vemos una dicotomía que se mostrará en los poemas: “verdad”, “tranquilidad”, “fiesta” y “merced”. Los versos más representativos los encontramos en el poema “merced”, donde un ser omnipotente, en la voz de un espectador (yo poético), se embelese para mostrarnos la tan difícil tarea de la elección:

 “…y dios los creo.

la vida los fue juntando y alejando

 como una sinfonía como al ruido y al silencio.” – (p. 39).

 

En sobre el arte de escoger si crear  se utiliza una de las meditaciones de Franz Kafka como una muestra exacta del escritor sumergido en las diferentes formas lingüísticas, donde el espacio es un lugar propicio para volver a escribir. Encontramos poemas como “mentira”, “herramientas”, “balsa” y “gracia”. En el poema “mentira” podemos encontrar una amplia muestra de las diversas formas que nos causan una posibilidad de hecho, pero que a la vez nos predisponen a la ruptura y causan miedo e hipocresía, sin embargo, cada acción compromete una identidad que se forma por cada conjunto de versos:

“(…)

sueña con ser el masajista ciego que se pasa todo el día

 comiendo y cagando y leyendo libros impresos en braile

metido en una habitación sin ventanas.” -(p. 44).

 

En el denominado sobre el arte del cuándo, la ley se muestra en la utilización de la razón espontánea del cuando escribir. Encontramos poemas como “vergüenza”, “ausencia”, “canción” e “ironía”. Una muestra ejemplar lo encontramos en el poema “canción”, pues nuevamente busca la utilidad, pero esta vez en un órgano para mencionar las impuestas características que la engloban:

“el corazón es lugar pequeño en verdad,

 y por lo tanto en él caben sólo

 

 pequeñas cosas

 

 un mar poco sosegado

 un amor clandestino” – (p. 54).

 

En sobre el arte de ser escogido se expone poemas con la finalidad de utilizar los anteriores versos de cada tipo de arte, como un preámbulo para decidir y revelar al personaje principal de cada espacio de los poemas, es decir, el/la lector(a), que se sistematiza con significantes que se han formado con las palabras. Creo que por esa razón, los poemas de este arte tienen los versos exactos para definirnos, y, se revela en los títulos sugerentes: “bulla”, “alegría”, “casa” y “pereza”. En el poema “alegría” encontramos los significados que nos han dado de ella; éstos se muestran en versos y nos dicen “eso es lo que sentimos, de eso estamos formados”.

La finalidad general del poemario y la utilidad del verso (palabra), sirve para anunciarnos una alternativa de muerte, que a la larga está presente en cada reinventar que nos hacemos. Un ejemplo, son los versos del poema anteriormente citado:

 “al final todo esto siempre sucede,

 tropieza a veces, pero pasa. eso es

 la alegría:” -(p. 60).

 

La propuesta del poemario es sumamente contemporánea pues la persona necesita una reflexión por cada palabra que nos lleva a la perfomatividad y a la negación de lo que queremos ser; creo que es por esa razón, que la idea es revelar todas esas muertes y vidas que se han visto sumisas en las palabras que la sociedad nos impone.

Este poemario está muy bien organizado y es algo que llama mucho la atención, pues ese orden no sólo se manifiesta en la forma, sino también en el lenguaje utilizado, con una dedicación artística por el uso reiterativo de diversas figuras retoricas. La lectura es innegable pues nos arrojará a la verdad del ser humano, a la incredibilidad de la formación estampada de la sociedad peruana. Recomiendo la lectura del poemario, porque no sólo deleita y motiva a la lectura, sino también por el objetivo de querer saber “la verdad de las mentiras palabreadas”.

José Gabriel Valdivia ha mencionado que Martín Zúñiga es “el poeta más entregado de su generación”. Asumo que la afirmación responde al trabajo expuesto en el poemario, al cuidado en los versos, a la temática actual. Esta opinión despierta el interés de conocer y revalorar la forma artística en el trabajo retórico y sistemático de un poemario, que en el círculo contemporáneo marca una gran diferencia. 

 

Martín Zúñiga Chávez

Pequeño estudio sobre la muerte

Lima, Ediciones Copé, 2011. 64 pp.

 



Los anteojos de azufre
Monday January 23rd 2012, 9:38 am
Filed under: Columnas,Entrevistas

 

Hacia el nuevo libro

Entrevista a Giovanni Solimine

 

Por Mario Granda

 

A principios de diciembre, El Hablador tuvo la oportunidad de entrevistar al Dr. Giovanni Solimine, Director del Departamento de Ciencia del Libro y del Documento, de la Universidad de Roma “Sapienza”. Invitado por el Instituto Italiano de Cultura, el profesor Solimine llegó a Lima para ofrecer tres conferencias sobre Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad Nacional de San Marcos y la Biblioteca Nacional.

Giovanni Solimine tiene a su cargo los estudios de Biblioteconomía y de Management de su universidad. En esta ocasión, El Hablador le preguntó sobre el e-book y las nuevas tecnologías del libro en internet.

 

¿Cuál es el principal debate en torno al e-book hoy en día?

Lo primero que hay que saber es que aún nos encontramos en plena transición del libro al e-book. Hasta ahora se piensa que el e-book es una tableta electrónica con texto (como una tablet o un kindle), pero es más que eso. El e-book será un libro que será capaz de incluir palabra, sonido e imagen (con o sin movimiento) sin afectar la sustancia del libro. Las formas de narrar y argumentar, sin embargo, serán siempre las mismas.

Un ejemplo de lo que serán los e-books es lo que está pasando con todos los textos enciclopédicos, diccionarios, manuales y libros didácticos. Estos libros de consulta han sido los primeros libros impresos en haber sido “traducidos” al formato del e-book, pues ya han empezado a combinar el texto, la imagen y el sonido. Esta transferencia a lo electrónico ha sido muy útil porque crea un libro interactivo que puede hacer ejercicios, controlar la respuesta, etc. Yo no creo que esto indique el fin del libro impreso, pues podrá convivir con este nuevo concepto de libro. La obra literaria también podrá sobrevivir en los dos formatos sin problemas.

 

Significa, en otras palabras, que todavía no se ha difundido la existencia del e-book.

Está sucediendo lo mismo que sucedió cuando se inventó la imprenta a mitad del cuatrocientos, cuando los primeros libros que se imprimían querían imitar a los manuscritos. Hoy la tecnología permite crear libros muy distintos a los que ofrece el libro de papel, pero la idea de que el e-book tiene que parecerse al libro tradicional aún sobrevive. Amazon.com, que ha creado Kindle, ha aplicado todo su esfuerzo en imitar el libro impreso y ha dejado de lado todas las potencialidades de la tecnología que podrían agregar imagen y sonido. Solo los ipads y los tablets son dispositivos que han comenzado a aplicar y estructurar las nuevas posibilidades tecnológicas. No obstante, el objetivo del ipad no es el libro. La verdadera transformación se cumplirá cuando instrumentos como estos  puedan integrar textos e imágenes. Todos los discursos que se hacen en relación a la muerte del libro, sobre la sustitución del libro impreso por el e-book, es la historia de una muerte anunciada que todavía no se realiza.

 

Actualmente se dice que el escritor ya no necesitará de editores ni libreros, pues podrá publicar de modo virtual. ¿Cuánto de cierto tiene esto?

Es cierto que la modalidad de la autopublicación se ha difundido mucho, pero creo que no es justo y no es posible romper el circuito editorial. El editor realiza un tipo de política cultural, pues escoge y selecciona todo lo que le llega para publicar. El verdadero producto editorial no puede pasar por encima del editor. La figura que tal vez puede desaparecer es la del librero, pues su mercado se transferirá rápidamente a internet. Una de las modalidades muy utilizadas hoy en el medio electrónico es la del “print on demand”, que significa imprimir según la demanda.

La librería online, como Amazon.com, vende libros a precios más bajos que los de una librería física. Las librerías que sobrevivirán son aquellas que tratarán sobre temas muy específicos, de especialistas, de círculos de lectores. El mercado librero se transferirá rápidamente a la internet.

 

 

No obstante, el mercado de libros por internet aún es muy pequeño.

El mercado de e-book en EE.UU. es de menos del 10% del mercado total de venta de libros y en Europa el porcentaje todavía es menor. Aún hay dos problemas en la difusión del libro electrónico. Uno es el costo del dispositivo de lectura, que está bajando paulatinamente pero todavía es bastante alto.

El segundo problema es el problema de los formatos. Hoy el productor de dispositivos de lectura crea su propio formato. No se ha creado un formato público, abierto, como para que se pueda utilizar en cualquier dispositivo de lectura. De esta manera, cada dispositivo tiene su propio formato y se crean circuitos cerrados que Amazon.com, como empresa que es, aprovecha. El mercado empresarial de la informática se autorreglamenta, deja ganar a las empresas más fuertes y margina a las más débiles. Si esto todavía no ha pasado con el e-book –como ha pasado con Microsoft en la informática— es porque el mercado del e-book todavía no es interesante para las empresas.

Con todo, un e-book es bastante barato. En Italia, un e-book cuesta treinta o cuarenta porciento menos que un libro de papel… Aunque igual creo que debería costar mucho menos.

 

¿Qué opina usted sobre el software libre? ¿Se puede construir una ética de internet? ¿Es posible esto?

Hay una continua tensión entre la tentativa de poner freno al software libre, liderado por las empresas, y la de romper estos frenos. Sin embargo, es difícil bloquear la libertad de información o de ponerle precio a esta. Esto ya ha sucedido con el mercado de la música, donde las casas discográficas pusieron innumerables límites y perdieron su batalla.

No obstante, creo también que debe haber una justa remuneración de la creatividad. El problema no es fácil de afrontar. Las instituciones públicas deberían promover el uso del software libre con la justa compensación de la creatividad, pero para esto tienen que intervenir activamente en el mundo virtual.

 

¿Bajo qué reglas se configura esta creatividad? ¿Qué condiciones tiene hoy la creatividad en internet?

Antes se le daba más atención a los contenidos, pero ahora, con la tecnología, se le da más atención a la confección de los mismos. Por eso “creatividad” en internet significa no solo un nuevo tipo de contenidos sino una nueva forma de configurarlos. Por ejemplo, el hecho de que se cree una nueva forma de narración que integre la palabra, la imagen y el sonido. Pero como ya sucedió con el cine, el contenido debe conciliarse con determinada capacidad de expresión y uso de lenguaje.

 

El problema está en que esta confección suele estar en manos de las empresas.

Las empresas ayudan a estandarizar formatos y esto puede servir a abaratar los costos. Sin embargo, es cierto que esto suele desplazar otras formas de creatividad que no pertenecen al circuito tecnológico más fuerte.

 

Wikipedia es un gran ejemplo de lo que se puede hacer en internet. No obstante, últimamente está pasando por algunas crisis que la han obligado a pedir nuevas cantidades de dinero. ¿Será esto un reflejo de los cambios que están sucediendo en internet?

Wikipedia es un ejemplo muy bueno de lo que puede hacer el voluntariado de las redes. Se ha construido un patrimonio enorme. A pesar de lo que se dice, a pesar de las críticas, Wikipedia es un instrumento confiable porque está controlado por la red. Generalmente se dice que en Wikipedia hay muchos errores, pero se ha probado que en ella hay el mismo número de errores que en la Enciclopedia Británica. El problema surgirá cuando pase esta época de voluntariado y de entusiasmo, y si proyectos como Wikipedia van a sobrevivir o van a pasar a un formato más comercial. Es probable en el futuro que internet esté configurada por un canal libre y por un canal comercial. Seguramente que con el tiempo volveremos a la clasificación de los contenidos que siempre ha habido, en la que los saberes son resguardados por ciertos poderes, en la que el conocimiento está en manos de los pocos y no de los muchos…  Claro que esto no es algo positivo, pero es inevitable.

 

¿Cuál es la relación entre el estado e internet en Europa? ¿El estado le presta atención a Internet?  

La administración pública se ha dado cuenta de la gran capacidad de penetración que tiene internet. Es un canal muy utilizado para hacer circular y difundir la información y los servicios públicos. Puedo reservar una cita para el hospital, tramitar algún documento con la municipalidad… 

 

 



Vagamente muchos peruanos
Monday January 16th 2012, 9:45 am
Filed under: Columnas

 

De las revoluciones en el Perú: peruanos de (ciencia) ficción

Julio Verne: Martín Paz (1852)

Olivier Rolin: Un cazador de leones (2008)

 

“Pero como las agencias de noticias solo prestan

atención a la gente que habla mucho

y no saben que los hombres solitarios,

que siempre están leyendo y aprendiendo,

son los más peligrosos a la hora de revolucionar  el mundo,

nadie escribe un solo informe sobre ese hombre

que pasa desapercibido (Lenin)”

Stefan Zweig, Momentos Estelares de la humanidad

 

Por Alejandro Neyra

 

En nuestra insaciable cacería de peruanos en la literatura, hemos intentado también  dirigir nuestra búsqueda aproximándonos a los diferentes géneros de ficción. La pregunta que nos hacíamos desde hace algún tiempo era si había alguna aparición del Perú en un texto de ciencia ficción. Recordamos entonces que alguna vez alguien mencionó que el gran Julio Verne había hecho aparecer al Perú en De la tierra a la luna. Comenzando por ahí encontramos que, efectivamente, Verne había citado al Perú como uno de los países sudamericanos que contribuyeron con el Gun-Club para financiar la construcción del artilugio que permitiría al hombre conquistar la luna con la tecnología del siglo XIX –que el Perú haya contribuido a un proyecto internacional quizás sea ya de por sí ciencia ficción. Sin embargo, y pese a que las referencias al Perú o a elementos peruanos en Verne son numerosas (para ello recomendamos la lectura de Verne y el pueblo de los incas[1]) pronto nos alejamos de ese lado de la investigación y terminamos encontrando un texto de juventud en el que Verne narra las visicitudes del Perú apenas nacido a la vida independiente. Hacemos por eso aquí un contrapunto entre ese texto -Martín Paz- y una novela que lamentablemente no ha sido aún traducida al español, de otro francés, Olivier Rolin –Un chasseur de lions– que narra de manera fidedigna el intento golpista de los hermanos Gutiérrez en la Lima de 1872. Dos franceses que narran desde sus peculiares puntos de vista y con ciento cincuenta años de diferencia dos revoluciones del siglo XIX creo que resultan de por sí bastante interesantes, más aun cuando en sus textos encontramos algunos elementos que nos remiten inexorablemente a nuestro Perú que hoy, en pleno siglo XXI, del oro versus el agua, sigue enfrentando sus propias revoluciones.

 

Martín Paz, un indio enamorado

Una de las primeras publicaciones del jovencísimo Julio Verne en la revista Musée des Familles es este cuento (nouvelle) en el que en el Perú post independiente, en medio de las guerras entre Gamarra (sic.) y Santa Cruz, es una buena mezcla de relato de aventuras y novela romántica. Inspirado por las acuarelas de Ignacio Merino expuestas en París hacia 1850, Verne utiliza en este relato todos aquellos referentes peruanos que son extremadamente sorprendentes y literariamente explotables: indios, mestizos, tribus de selváticos salvajes, aristócratas españoles en desgracia, hermosas tapadas, mares infestados de tiburones, altas e inaccesibles montañas, selvas con ríos y cataratas inmensurables.

 

 

Cada uno de los capítulos es así un pretexto para incluir uno de aquellos escenarios mágicos o las peculiaridades de aquellas razas que se enfrentan trágicamente. Sin embargo como suele suceder en las novelas de aventuras, el rol de pivote de la acción queda fijado en el paradigmático antagonista que causa todos los males y desgracias a los aventureros: Samuel, un judío ambicioso, quien precipita a la larga el drama. Él es el supuesto padre de la hermosa limeña Sara, quien en realidad es hija del marqués de Vegal, protector del indio Martín Paz, quien se enfrenta al malicioso mestizo Andrés Certa por el amor de Sara y a su propio padre, “el Zambo”, y a sus indios revolucionarios, quienes pretenden derrocar el orden impuesto y recuperar la honra de los incas, pero no entienden que no hay revolución más grande que la del amor.

Una historia enrevesada, sí, que no solo es muestra temprana del interés de Verne por las aventuras y por los escenarios exóticos sino por las costumbres de otros pueblos y razas. Por algo el título original con el que fue publicada esta obra fue: América del Sur. Costumbres peruanas. Martín Paz, relato histórico[2].  Julio Verne pretendía hacer, sin haber visitado nuestro país, claro, un cuadro de costumbres que, a la manera de las acuarelas de Ignacio Merino, presentara al Perú como un lugar en el que las revoluciones son pan de cada día -algo no tan alejado de la realidad en el siglo XIX- y en el que aun así, las historias de amor interracial se dan naturalmente, con duelos, muertos y heridos, como en todo el mundo. Lo curioso es que estos enfrentamientos forman también parte de conjuras en el que los descendientes de los incas, cuyo líder indio lleva el nombre poco representativo de “el Zambo,” quieren retomar el poder aprovechando el conflicto entre españoles y mestizos. Así, Andrés Certa, el mestizo que pretende a Sara, en realidad la quiere más que por su belleza, por la posibilidad que le dará de “blanquearse” y ganarse así el respeto de la aristocracia decadente, que conserva aún sus títulos españoles pero va cayendo cada vez más en la pobreza material. Y Martín Paz, el idealista protagonista del relato, está dispuesto a hipotecar su rol de líder revolucionario por el amor de aquella limeña, modelo de la gracia sin par de estas sudamericanas que se las traen y que visten delicadamente, haciendo que hasta las revoluciones más auténticas puedan colapsar:

“(Sara) vestía falda de color oscuro con pliegues medio elásticos y muy estrechos por abajo, lo que la obligaba a dar pasos muy menudos con esa gracia delicada, particular de las limeñas. Aquella saya, guarnecida de encaje y de flores, iba en parte cubierta por un manto de seda que subía hasta la cabeza, cubriéndola con un capuchón. Bajo el gracioso vestido aparecían medias finísimas y zapatitos de raso; rodeaban los brazos de la joven brazaletes de gran valor, y toda su persona tenía ese poderoso atractivo a que en España se da el nombre de ‘donaire’”. 

Lástima pues que Sara hubiera sido hija de Samuel, ese engendro del mal, otro ejemplo de la vileza de una raza espuria como la judía (Verne dixit), quien se ocupa de todo para entregar la mano a Certa –contra una buena suma de dinero– y al mismo tiempo chantajear al marqués de Vegal, un español de buen corazón que no ha sido feliz desde la desaparición de su esposa y de su pequeña hija en un naufragio. El final dramático en que Martín y Sara sucumben a las flechas de los selváticos, luego de una rocambolesca huida por desiertos, montañas y selvas, es quizás lo más cercano a la aventura que todos asocian con Verne, aunque matizada con elementos románticos que hacen de esta nouvelle un texto aun más curioso.

Verne, un joven idealista y soñador, el maestro y padre del género de ciencia ficción, escribió así en sus inicios sobre uno de esos países en los que la realidad siempre parece superar a la ficción (o al menos a la que pueden imaginar los franceses). Las noticias que llegaban entonces desde Lima y la que podían llevar aquellos personajes peruanos que visitaban París –como aquellos que menciona Loayza en su ensayo– seguramente decoraban nuestra ya de por sí colorida realidad con aquellas tradiciones y mitos que aun hoy llenan nuestros textos escolares y que todos aprendemos de memoria. Pero seguramente ellos mismos contaban también sobre las características violentas de los indios y de los mestizos, reacios al orden y siempre peligrosos, dispuestos a poner al Estado contra las cuerdas por buscar su propio beneficio en lugar de pensar en que es mejor mantener el statu quo que algún día llegará a igualarlos a todos (ellos). Una lástima que Verne haya elegido el nombre de Martín Paz en lugar de otro como Gregorio Santos, por ejemplo. Cualquier parecido con la realidad del siglo XXI es mera coincidencia. 

 

Un chasseur des lions, una historia funambulesca de revolución en el Perú 

Para escribir esta novela (lamentablemente no traducida al español, pero de la que se puede al menos saber un poco gracias a una entrevista hecha por Alfredo Vanini)[3] Olivier Rolin fue generosamente apoyado por su editorial e hizo un viaje por Sudamérica en el que siguió los pasos de Eugene Pertuiset, un aventurero y mercenario francés que además fue retratado por Edouard Manet como cazador de leones, lo que da título a la novela.

 

 

La historia en este caso es real, aunque suene incluso más ficcional que la de Verne. Eugene Pertuiset llegó a Sudamérica buscando oportunidades para sus oscuros negocios de venta de armas y encontró en el Perú un grupo de gente amigable y dispuesta a hacerse de al menos unas cuantas escopetas para su revolución: los hermanos Gutiérrez. Luego de que estos asesinaran al presidente Balta y fueran defenestrados –y Tomás y Silvestre además colgados en la catedral de Lima como atestiguan algunas foto-postales de los hermanos Courret, que el propio Rolin menciona en la novela– Pertuiset se queda en Lima y entabla relaciones de amistad y de negocios con altos funcionarios del Gobierno y con otros ilustres extranjeros negociantes, como Henry Meiggs y Malinowski. En una de aquellas celebraciones organizadas por el buen polaco, conoce el aventurero a ciertos personajes exóticos, entre ellos a una mujer hermosa de quien se enamora, y que, presa de las más fabulosas visiones en una sesión de ocultismo, lo convencen de que el gran tesoro de los incas –aquellas muestras de “El Dorado”– está enterrado en la Tierra del Fuego; un tal Yupanqui, descendiente de los incas fue quien se deshizo de los tesoros que salieron de la tierra de sus dueños y terminaron en territorio más que enemigo. Lo increíble es que esta expedición es verdadera y está documentada, y fue llevada a cabo casi al mismo tiempo que peruanos, chilenos y bolivianos entrábamos a la guerra más violenta y traumática entre nuestros países y que aún hoy genera disputas jurídicas, entredichos e impasses diplomáticos. 

Por supuesto, la aventura de Pertuiset –digna de Tintín, como el propio Rolin también se ocupa de recordarnos cada cierto tiempo– fracasa estrepitosamente, pero eso no le priva de granjearse cierta reputación a su vuelta a Francia, y el honor de estar retratado con un pie sobre un león nada menos que por Edouard Manet, en una pintura enorme que hoy puede verse en el Museo de Arte de Sao Paulo en el lejano Brasil.

Rolin fue un revolucionario, miembro del partido maoísta francés; y narra la historia intercalando su visita al Perú y Chile en pleno siglo XXI y aquellas revoluciones y guerras fratricidas que quizás añore como militante en retiro. Lo cierto es que Un chasseur de lions es una excelente novela de aventuras que poco tiene de ficción y que hoy en el Perú debiera ser traducida para beneficio de todos aquellos que parecen olvidar que la historia es cíclica, que hay que cuidarse de aquellas extranjeros que vienen a vendernos armas -o ideas– sin fundamento y sin conocernos, que las revoluciones y los revolucionarios de pacotilla aun no son cosa del pasado, y que la palabra orden no siempre significa lo mismo para el militar y para el civil. Después de todo Tomás Gutiérrez, quien lideró aquella revolución de una semana, fue apresado mientras, disfrazado de paisano e intentando huir de una muerte segura, gritaba ¡Viva Pardo!

 


[1] http://www.jverne.net/articulos/verneperu.htm Agradecemos a Cristian Tello, ilustre peruano, quien mantiene la página web más completa y visitada sobre Julio Verne en nuestro idioma.

[2] L’Amérique du SudMoeurs péruviennesMartin Paznouvelle historique. El texto completoen español puede encontrarse en: http://www.scribd.com/doc/14244471/Julio-Verne-Martin-Paz

[3] www.youtube.com/watch?v=p66OEXEe2gM

 

 



“Arguedas: Perú Infinito”
Saturday January 14th 2012, 10:45 am
Filed under: Noticias,Presentaciones,Publicaciones

 

 

Un libro dedicado a la vida y obra de José María Arguedas escrito por Carmen María Pinilla será presentado el lunes 16 de enero a las 7pm. en el foyer Los Incas del Museo de la Nación (Av. Javier Prado Este, N° 2464, San Borja). El libro, Arguedas: Perú Infinito,  será presentado por el Ministro de Cultura Luis Peirano, Rodrigo Montoya y Alonso Cueto. Ingreso libre.

El título se inspira en uno de los principios que, según el propio Arguedas, dirigió su vida: considerar al Perú como una fuente infinita de creación. La publicación se basa en la muestra del mismo título que se inauguró el año pasado en el Centro Cultural PUCP y luego comenzó a viajar por el país. 

 



Tercer Seminario de Tradición Oral y Culturas Peruanas
Wednesday January 11th 2012, 9:43 pm
Filed under: Noticias,Presentaciones

 

 

Por Lenin Pantoja Torres

 

Hace veinte años, en 1992, un conjunto de intelectuales del norte del Perú propuso evaluar el tema de la tradición oral en el marco de las culturas contemporáneas. Se buscaba examinar la recuperación de la cultura popular, los métodos de trabajo y las tradiciones como expresión de representaciones, sin embargo, se enfrentaron a un Perú que padecía los estragos de la lucha armada, lo cual impidió un debate más profundo sobre la producción de la tradición oral. Diez años después se desarrolló una nueva reunión que buscaba revisar qué pasó hasta ese momento, la necesidad de hacer un balance era gravitante. El interés se centró, en ese segundo encuentro, en torno al testimonio oral, la oralidad quechua del Manuscrito de Huarochirí, los universos amazónicos y los del Valle del Mantaro.

Hoy, nuevamente reunidos, estos intelectuales convocan al público interesado a ser parte de una reflexión en torno a temas como las tradiciones orales, la memoria que genera la violencia política, las ideas de desarrollo del país, las tecnologías de la información y comunicación que influyen en la naturaleza de las comunidades orales, entre otros. De esta manera, el Tercer Seminario de Tradición Oral y Culturas Peruanas tiene un matiz internacional y parte del espíritu de una época que asume las encrucijadas que enfrenta la tradición oral y lo que se avizora de forma decisiva para su proyección como un quehacer interdisciplinario y arraigado en sus fuentes de origen. Así, por su naturaleza misma, el evento busca asimilar los temas y las inquietudes de los investigadores, los estudiosos y los propios narradores orales de los diversos confines de la América nuestra.

Respondiendo a un tema de suma importancia para el enriquecimiento, el respeto y el fortalecimiento de la tradición oral en nuestro país, la revista virtual El Hablador ha tratado de sumar trabajos en torno a los temas vinculados a las culturas peruanas. Así, basta revisar los sólidos trabajos y las interesantes recopilaciones de literaturas orales que posee nuestro Dossier de Literatura Amazónica en el N° 18 de la revista. En ese sentido, el evento que se viene organizando es un argumento más para convencernos de la importancia de trabajos como los ya aludidos. Finalmente, dejamos una lista de los temas del seminario y les recordamos que pueden revisar las cuestiones formales del mismo en el blog del evento.  

 

Ejes temáticos:

1. La reflexión teórica sobre la tradición oral y la memoria.
2. La violencia del caucho y la memoria indígena amazónica.
3. Encuentro de Narradores Orales.

 

Temario:

1. Tradiciones orales y literaturas orales.
2. Historias populares, memorias y testimonios.
3. Interculturalidad y tradición cultural.
4. Memorias indígenas sobre la violencia del caucho.
5. Culturas amazónicas y tradiciones orales.
6. Balances y perspectivas de las tradiciones orales en el Perú.
7. Intersecciones, influencias y relaciones de fronteras en tradiciones orales.
8. Epistemes del sur: propuestas teóricas.

 

 



En la boca del miedo
Monday January 09th 2012, 10:57 am
Filed under: Cine,Columnas

 

UNOS, DOS, TRES, LAS LISTAS OTRA VEZ

 

Por Martín Mauricio

 

Bueno, volvemos a las listas de las mejores del año, aunque ahora la elección ha sido más difícil, no por haber encontrado o visto grandes películas, sino por la ausencia de las mismas. Todas se encuentran en un nivel medio, no hay quienes sobresalgan nítidamente, así que lo que van a encontrar es puro y únicamente de gusto particular. Puede llamar la atención no encontrar tal vez a Rito Diabólico, Scream 4, Novias en Fuga, Más allá de la Vida, Super8 o Lazos de Sangre. También, cómo no, habría podido estar dos muy buenas, decentes y entretenidas cintas como Misión Imposible 4 o Las Aventuras de Tin Tin. En fin, para empezar la polémica, estas son las 10 mejores películas del año.

 

1. Temple de Acero (True Grit) de Joel y Ethan Coen

 

 

A pesar de los logros cinematográficos y sus múltiples premios –Fargo, entre sus obras más conocidas- hubo un tiempo en que los hermanos Coen eran considerados como hábiles artesanos que sabían contar historias entretenidas pero carentes de emoción. Puede ser que la opinión haya cambiado en Sin Lugar para los Débiles, la novela de Cormac McCarthy llevada al cine supuso un quiebre en su carrera, un western postmoderno narrado con excelsa capacidad visual y mucha fluidez narrativa. En su última película los Coen vuelven a esas dos fuentes que le dieron tantas satisfacciones. Primero, dejar nuevamente los guiones originales y adaptar la novela de Charles Portis del mismo nombre; y segundo, la vuelta al western pero desde un clasicismo tanto narrativo como estético.  

Después del asesinato de su padre, Mattie Ross (Hailee Steinfeld) contrata los servicios de un asesino a sueldo: un vaquero alcohólico, pero de innegable sabiduría (Jeff Bridges). Ambos recorrerán el oeste americano en un extraño viaje donde lo mítico se confunde con la realidad. En Temple de Acero, la venganza es el factor principal, es el motor que da sentido a la vida en el pequeño cuerpo de Mattie, y eso es relativamente nuevo en el cine de los Coen. Ese nihilismo, muchas veces desesperante de los hermanos más famosos del cine americano, en Temple de Acero se deja de lado por una historia más humana, hasta en algunos casos sentimental, pero valiente y jubilosa. 

 

2. Escritor Oculto (The Ghost Writer) de Roman Polanski 

El regreso de Polanski a nuestras salas de cine es el retorno del mejor cine. Todo lo que realiza el director polaco-francés es siempre objeto de atención no solo por ese amarillismo que lo persigue por sus condenas policiales, sino por esa claridad y capacidad para construir relatos modernos, así estas se desarrollen en cualquier época de la historia. El Escritor Oculto no es la excepción.  Un ex Primer Ministro Inglés –cualquier parecido con Tony Blair si es coincidencia-, Adam Lang (Pierce Brosnan), contrata el trabajo de un escritor “negro” (Ewan Mc Gregor) para que le ayude a elaborar sus memorias.  

Basada en la novela de Robert Harris, este guión se convierte en las manos de Polanski en una película de suspenso, de aventuras y de secretos de estado, donde cada secuencia de la cinta encierra lecciones de cine de un director en plena forma.

 

3. El Cisne Negro (Black Swan) de Darren Aronofsky

Darren Aronofsky es un director polémico, tiene tantos detractores como fervientes entusiastas defensores de su cine, sobre todo de esa cualidad muy propia que es su estética visual, y si hay algo que no se le puede negar es el constante compromiso de un cineasta apasionado por las imágenes. Nina (Natalie Portman) es una eximia bailarina que se presenta a una audición para dar vida al Cisne Negro en “El Lago de los Cisnes”. Su falta  de audacia y malicia la hacen caer en una metamorfosis destructiva que no es más que un deseo reprimido que lleva por años, sumado esto a la continua vigilancia de una madre castradora. Esa conversión que busca Nina de Cisne Blanco a Negro es en las manos de Aronofsky una pesadilla inquietante con un desenlace mortal.

 

4. Triste San Valentín (Blue Valentine) de Derek Cianfrace

Si bien la película de Derek Cianfrance no era una sorpresa –sí su estreno en la cartelera peruana- por los premios y nominaciones que había conseguido, es un respiro diferente dentro de los vicios comunes del cine indie americano, en muchos casos snobista o demagógico. Michelle Williams y Ryan Gosling no son una simple pareja que se encuentra en el ocaso de un matrimonio, es una pareja desconsolada por el fracaso y la pérdida de sus deseos en común. Cianfrance nos muestra -en un gran montaje- ese desamor, con la intimidad y dulzura de los primeros encuentros. Pocas veces se ha visto con tanta intensidad dentro de una pantalla de cine, esas tinieblas que surgen en las crisis matrimoniales que no son más que retratos puros y sinceros del fin de la vida en pareja.

 

5.  Camino a la Libertad (The Way Back) de Peter Weir

La libertad siempre ha sido una de las características del cine de Peter Weir.  Eso es lo que buscaba Jim Carrey en el Show de Truman o Jeff Bridges en Sin Miedo a la Vida. Esos grandes espacios naturales donde el ser humano se siente diminuto como las estepas siberianas en Camino a la Libertad o el inmenso océano de Capitán de Mar y Guerra, son lugares de escape y  de enfrentamiento con su destino. Janusz, Valka, Zoran, han logrado huir de los Gúlag siberianos, pero deambulan por un maravilloso territorio que es propiedad de un Stalin que se encuentra en constante presencia dentro de la película, como un gran obstáculo que se tiene que sortear para ser por fin libres. Todos ellos emprenden un camino de supervivencia tan irreal para la conciencia humana, pero que Peter Weir logra llenar de coraje y espíritu.

 

6. Medianoche en París (Midnight in Paris) de Woody Allen 

Desde que Woody Allen dejó Nueva York hace más de seis años –o siete películas para ser exactos, recordemos su propósito de realizar un filme por año-  para hacer un viaje por el continente más antiguo, sus fervientes admiradores esperaban con muchas ansias ese encuentro con una de las ciudades más románticas y poéticas de Europa: París. Y ese encuentro devino en una película que rinde homenaje no solo a las diversas y maravillosas épocas y mitos de los cuales se ha construido la ciudad luz a lo largo de los años, sino también al cine más puro y emblemático. Medianoche en París es sin lugar a dudas la película que siempre pensó realizar Woody Allen y a sus 75 años se le nota más vital y jovial que nunca.

 

7. El Planeta de los Simios (Rise of The Planet of The Apes) de Rupert Wyatt

Desde un comienzo la expectativa por ver esta película fue aumentando no solo por el hecho de que en un momento se esperaba un remake de la gran obra de Franklin J. Schaffner, sino de la alta propuesta de tecnología digital de Rupert Wyatt, un joven director Inglés que había realizado una aceptable película que pasó desapercibida al ojo crítico: El Escapista. El resultado más que sorprendente fue gratificante, El Planeta de los Simios es la perfecta simbiosis de tecnología, acción y dramatismo. Esta precuela, que recoge de varias otras cintas que se hicieron después de la de Schaffner, se acerca a temas mucho más modernos como el contrabando científico, el abuso de poder, la trata de personas y la libertad.

 

8. Rango (Rango) de Gore Verbinski

Gore Verbinski es un cineasta que sorprende, tal vez en muchos casos se menosprecie su obra –tampoco es que tenga un gran legado–, pero para algunos siempre da un poco más de lo que uno espera. Así pasó con Piratas del Caribe hasta que las segundas y terceras partes hundieron al barco, también con la comedia negra en El Hombre del Tiempo o con la aceptable adaptación de El Aro para su versión americana. Rango es un western divertido, con grandes escenas de acción, con diálogos del mejor cine del oeste. Hay villanos y anti-héroes y si la ves en su idioma original un reparto de lujo. Por primera vez en varios años, Pixar va a tener que ceder sus premios a la mejor película animada.

 

9. El Peleador (The Fighter) de David O. Russell

El deporte más cinematográfico por excelencia siempre ha sido el Boxeo. Sus personajes han contribuido generosamente a ampliar la gama de los grandes personajes del la industria. Cada uno de ellos tiene una historia de vida que va desde el drama hasta el espectáculo, de la gloria a la sobrevivencia. La película de David O. Russell tal vez no esté dentro de las mejores del género, pero tiene algo de lo cual carecen muchas: profundiza de la mejor y más brutal manera ese mundo del white trash americano. La historia de Micky Ward y la relación tirante con su medio hermano y su familia es un intenso relato dramático con un gran actor -que repetimos con insistencia- no es lo suficientemente valorado como debería ser: Mark Whalberg.

 

10. Un lugar en el Corazón (Somewhere) de Sofía Coppola

Sofía Coppola regresa al tema de las relaciones ahora con la historia de una estrella de Hollywood y su hija preadolescente. Como en sus anteriores películas, Las Vírgenes Suicidas, Perdidos en Tokio o María Antonieta, el trazo de la cineasta ganadora del Oscar es siempre audaz, cómico y dramático a la vez. Su mirada en tonos pausados y contemplativos la ponen como una de las principales representantes del cine indie americano. Somewhere es un film íntimo, narrado desapasionadamente, pero con la sabiduría de una directora a punto de hacer su gran obra.

 



“SÓLO PARA ASESINOS(AS)”: ANOTACIONES Y REGLAS PARA MATAR
Friday December 23rd 2011, 10:44 am
Filed under: Reseñas

 

Por Regina Martínez García

Mixha Zizek estudió Literatura en la UNMSM, colaboró con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y se ha desempeñado como profesora en diversos colegios de Lima y en los Estados Unidos. Su desempeño artístico no solo se centra en la poesía, también en la narrativa: como cronista y columnista digital. Su última publicación, el poemario Balada del asesino (Tranvías editores, 2011), es una muestra clara de la manifestación sicopatológica social que aqueja a nuestra humanidad.

El tema que aborda es el asesinato como un ente que se aleja de lo académico y de los círculos filosóficos, pues el espacio y el tiempo se han visto copados y envueltos por sucesos “artísticamente” dolorosos. En la literatura el tema ha sido abordado múltiples veces. Un ejemplo es el trabajo de Albert Camus que en una de sus obras puso en discusión la constante infertilidad de la lucha por la vida, manifestándolo con la aprobación de una de las frases de Píndaro: No te afanes, alma mía, por una vida inmortal, pero agota el ámbito de lo posible. Mixha Zizek afirma, en sus poemas, que sus personajes poéticos, considerando sus “yo” poéticos, son unos excelentes protagonistas para representar una parte de la humanidad. 

Abordar una de las “formas” de asesinar tendrá que ser, desde el primer estamento del ciclo de vida, aquella partícula de los humanos, es decir, un “Embrión”, nombre del poema que refleja una voz indefensa que describe su final siendo la muerte su destino. Esto implica quedarse bajo la mirada del lector como un objeto inerte que yace en una vasija fría:

 

Embrión

¿quién invocaría mis cantos fuera de aquí

si oyera mis latidos?

 

vi la luz al caer la noche

sentí el quebrar de mis órganos

el ruido de mi ablación

sentí el quejido de mis partes

crujir dentro de una vasija de plástico

 

perezca el día de mi origen

concebido como niño roto antes de nacer 

 

La ruleta del ciclo continúa. Así, la víctima resulta ser un joven. Por otro lado, en el poema “Sueño telearañas”, se toma como metáfora a los hilos de las arañas para fomentar miedo y silencio, ya que cubrir un cuerpo resulta ser la invisibilidad de éste. La pregunta sería “¿por qué?”, pues al parecer es el goce de tener en frente tal resultado porque en los versos se refracta la crueldad con la piedad: 

 

Sueño telearañas

completamente cubierto

amortajado

subiendo la cuesta

enredado en silencios

siente la pulsión

que rompe el aire al tejer las sombras

 

lo veo acelerado

mirándome de frente

mis dedos tejidos

atrapados

 

no hay necesidad de girar el cuerpo

no hay prueba de existencia

solo el vestigio imborrable.

 

Los espacios no quedan fuera; el lugar perfecto para un asesinato son los laberintos, es por esa razón que el poema “Laberinto 2” toma preso a un ser indefenso, pues el laberinto se adueña de todos los lugares tranquilos. Su predilección son los sueños, la finalidad es dar a conocer la muerte de un embrión.

 

Laberinto 2

incrustado ante lo inagotable

una puerta puede llevarte a circular

nubes que se tornan sierras

vientos invertidos en tajamar

abriéndose como peldaños

uno tras otro porque tú lo tocas

 

repicantes aldabas vibran

puedes sentir el aliento

cerca de tu oído

y el crepitar de tu piel

 

un embrión se ha quebrado en tu cuerpo

cual pústula infecta

no deja de estallar

hasta llenar el último espacio

de tu cuarto.

 

Estos poemas son una muestra de la primera parte denominada Origen. La visión del tiempo y otros personajes serán propios de la segunda parte llamada Perturbaciones. El poemario se prepara para definir a los asesinos pues el epígrafe ya es un primer acercamiento: El verdadero terror del hombre no es la muerte. Es el hombre (Valentine Penrose).

Se perfilan los espacios y acciones más vertiginosas; al parecer, el adjetivo conveniente sería el horror, pues cada cuerpo sufrirá cambios tenebrosos. Es por esa razón que el poema “Coma” se perfila bajo la descripción y el uso de la memoria, sin embargo, su intención es salir de aquella escena, para ello busca la anhelada cúspide:

 

Coma

arrastro cuerpos en mi memoria

grito muda                              bocas sin lenguas

manos cual espigas              estiran mis huesos

serpientes lagartija                hipocampos

aprietan mis sueños

¿dónde están los otros?

nadie oye

recojo mis labios

traspaso la esfera

busco la salida en la cúspide

 

Los poemas tienden a definir otras formas de asesinar, al parecer son un reflejo de casos famosos de los medios policiales y círculos sociales. Vemos, por ejemplo, títulos como “De los ojos volteados”, “Little Brunella´s nigthmare”,Canción de la pequeña Molly”, “Vigilia de Jane”, etc.

En muchos de ellos encontraremos versos perturbadores, como “los muertos no lloran” (poema “Ras”), o referencias a las medicinas y los males que más caracterizan, en este mundo estereotipado, a los posibles asesinos. La probabilidad de manejar, entre estos versos, una imagen de aquellos seres asesinos nos muestra que los espacios son familiares, que los asesinos son, en mayor proporción, mujeres y que las formas pueden variar de acuerdo a la imaginación turbulenta de los que deciden acabar con una vida.

Como una canción, el poemario atraviesa los versos para llegar al coro, pues en el poema Balada del asesino se reflejan los temores del ser que es atacado y, nuevamente, la memoria resulta ser la mejor arma para enfermar a dicho ser, pues con ella se logra definir su final:

 

…ata tu memoria

trasforma el sello

acuchilla todo lo que quieras

pero ya sabes que tienes que morir. (“Balada del asesino”)

 

Es recomendable leer el poemario, entre otras razones, porque en estos tiempos las sociedades no pueden escapar de la realidad anómala; así, la poesía se ha permitido explorar las posibles estancias perturbadas. Por otro lado, la edición está muy bien  cuidada y logra el objetivo de dejar huella en el lector, pues evidencia una descarnada atención, para compartir por un momento la mente de un(a) asesino(a), sin embargo, retornando a la frase de Penrose, lo que causa terror no es la muerte sino el hombre o la mujer que genera el horror y el miedo ante tanta (des)humanidad.

 




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