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Como todos los años, la narrativa peruana ha traÃdo apariciones, reapariciones, revelaciones y decepciones. Dar cuenta de algunos libros publicados este 2007 es el propósito de este post.
Primero, los tÃtulos que más sonaron: Radio ciudad perdida de Daniel Alarcón y El susurro de la mujer ballena de Alonso Cueto. Tras su auspicioso libro de cuentos, fueron grandes las expectativas frente a la traducción de la primera novela de Alarcón. Se trata de un libro muy bien escrito, aunque un tanto estereotipado frente a la construcción de los escenarios y los personajes. Sin duda, se esperaba más. El susurro de la mujer ballena, por su lado, debe ser el mejor libro que ha escrito Alonso Cueto en los últimos años. El dejar de lado el contexto de la violencia polÃtica para pasar al melodrama, en este caso, ha sido beneficioso para un mejor (o más adecuado) manejo del lenguaje y una utilización más atinada de los diálogos.
Otro escritor que venÃa con excelentes publicaciones precedentes es Luis Hernán Castañeda. FotografÃas de sala apareció en un momento poco propicio, cuando la atención de los lectores se perfilaba hacia las novedades de la FIL que se avecinaba. Y el conjunto de cuentos fue bastante irregular. Pasó casi desapercibido, algo que tampoco es de lamentar tratándose del libro más flojo de Castañeda.
Disidentes ha sido una de las publicaciones que más polémicas ha causado. Como toda antologÃa, tuvo quienes no concordaban con la selección. Sin embargo, esta me parece irreprochable. Además del carácter documental que pueda encerrar, el libro muestra lo mejor de los jóvenes narradores y ha dado a conocer algunos nombres que hasta entonces no contaban con la suficiente atención.
Y para hablar de libros que no fueron lo suficientemente difundidos o promocionados y que sin embargo tienen grandes cualidades, nombraré: La felicidad de los muertos de Enrique Cortez, El cielo sobre nosotros de Carlos Garayar y La casa amarilla de Carlos Rengifo.
Por otro lado, no se puede dejar de mencionar la novela Asesinato en la gran ciudad del Cuzco de Luis Nieto Degregori. Una trama histórica de lenguaje ágil y argumento entretenido, aunque un tanto superficial.
Leonardo Aguirre reapareció con dos libros. La musa travestida y El Conde de San Germán. Con los cuentos, ha reafirmado un estilo basado en la jerga “literariaâ€, ácido e irónico. Con la flamante novela, promete romper las barreras de lo meramente “literario†para abrir el espectro de sus personajes y anécdotas.
Finalmente, hay dos óperas primas que no puedo dejar de mencionar. Bonitas palabras, de Francisco Izquierdo Quea, donde reúne relatos de diversa Ãndole, desde góticos hasta históricos. Relatos que no calificaré por obvias razones. Y Punto de fuga de JeremÃas Gamboa, que cuenta con muchos méritos literarios: tensión en las historias, lenguaje impecable y atmósferas envolventes.
Y la lista de los libros que creo debieron ser comentados aquà pero no leÃ, es la siguiente: Algo que nunca serás, de Guillermo niño de Guzmán, Un millón de soles, de Jorge Eduardo Benavides, Las obras infames de Pancho Marambio de Bryce, Bruniquilda de Nilo Espinoza, El huevo de la iguana de Carlos Calderón Fajardo y El camino de regreso de José de Piérola.




