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Francisco Ãngeles
Uno de los mejores libros del año pasado fue Punto de fuga, notable debut del periodista y escritor JeremÃas Gamboa (Lima, 1975). Con un lenguaje limpio y bien trabajado, Gamboa ha conseguido un grupo de relatos intensos animados por personajes desequilibrados y en permanente movimiento. Conversamos con él acerca de su primer libro.
Estaba chequeando las entrevistas que has dado por este libro. Creo que he leÃdo cinco o seis. ¿Te acuerdas cuántas fueron?
SÃ, cinco o seis…
¿Qué tal la experiencia de hablar de tu propio libro?
A mà me gustaron esas entrevistas. Me pareció interesante porque además yo soy periodista, y me gustó estar del otro lado y hacer un esfuerzo por tener un discurso para los medios. Y además este libro habla de periodistas, y los periodistas tuvieron un interés marcado por ese tema. Pedro Escribano, por ejemplo, estaba muy interesado en el tema periodÃstico del libro…
En esa entrevista con Escribano creo que hubo una pequeña discusión al respecto. Tú atacabas un poco al periodismo y él, claro, lo defendÃa, ya que es su chamba, lo que hace…
Lo que pasa es que yo tuve una relación conflictiva con el periodismo, porque no encontraba tiempo para escribir ficción. En algún momento desarrollé una cólera por eso, pero si hubiera sido oficinista en un banco, le hubiese agarrado cólera también a ese trabajo. Pero lo periodÃstico me ha sido útil, para mà es una afirmación, es una relación muy trajinada con la escritura. Yo escribÃa crónicas muy relajado en Somos, y cuando me iba a mi casa a escribir ficción me ponÃa más duro, como que era algo más elevado. Después decidà que tenÃa que divertirme, vacilarme, arriesgar y escribir con la misma concha con la que escribÃa crónicas. Y cuando escribà este libro me di cuenta de que el conflicto entre el periodista y el contador de historias de “Un responso por el cine Colón†era el conflicto que yo tenÃa. Ese cuento es el arte poética del libro. El narrador le envidia a Castrejón su capacidad para inventar historias delirantes cada noche, y Castrejón es el escritor en ciernes. Hay una reconciliación entre los dos personajes, que es mi reconciliación, la reconciliación de esos dos lados. Es bien Paulo Coelho, pero asà es, qué voy a hacer (risas).
Sé que esto no es en absoluto importante, pero queda la impresión de que ese cuento es muy autobiográfico…
Hay puntos de partida autobiográficos, siempre experiencias personales. Un cuento que aparentemente no lo tiene es “Evening interiorâ€, en la que observo una mujer, una mujer que no me va a ver porque soy un tipo gris. Escribà muchos cuentos de ese tipo, pero sólo ése sobrevivió, y sobrevivió porque es como un comprimido de “MarÃa Joséâ€, donde el personaje principal está enamorado de MarÃa José, que es un personaje inasible…
Lo peor de todo es que es su amigo, lo que es más dramático. Si quieres algo con ella y no te da bola, mejor que no te salude…
Es lo del amigo gay, ¿no?
El amigo gay serÃa más el que anda con varias pero no se agarra ninguna. En este caso es la de mejor amigo, que es peor. El narrador anda con MarÃa José, que nunca le va a hacer caso como pareja, pero siempre está ahÃ, por alguna extraña razón siempre está ahÃ. Esta incapacidad de acercarse a la chica también la veo en “Tierra Prometidaâ€, cuando los dos amigos están en el Bohemia, antes de la juerga, y el amigo del narrador ve a unas chicas de la universidad, pero no lo saludan…
En ese cuento, ellos miran todo desde un no lugar, no tienen ninguna capacidad para abordarlas…
Y eso los motiva ir a un lugar donde van a ser mejor recibidos. Cuando llegan al Pitcher’s el narrador piensa “aquà somos guaposâ€â€¦
Claro, acá soy atractivo (risas).
Claro, el pata pienso aquà somos, aquà la hacemos linda… Supongo que es normal, ¿no? Te vas moviendo por la ciudad y sientes que tu imagen va mejorando mientras más tela son los lugares a los que vas. Pero lo interesante es que el pata igual fracasa, no le liga ni una. Me refiero al amigo, que es más fracasado que el narrador…
En algún sentido, sÃ…
Con la diferencia que en el Pitcher’s tiene su tabla de salvación. Cuando no le dan pelota, dice “esta chola de mierda qué se creeâ€. Transfiere la culpa a otra persona…
Eso tiene que ver con un aspecto del que me habló Ezio Neyra. Una de las cosas es que ahà en el libro nadie se toca, no hay ni un besito. Hay una incapacidad de las personas para tocarse. A qué responde, no sé, quizá porque para mà la escritura en esa época estaba relacionada a una sensación de impotencia, nada salÃa como yo esperaba. EscribÃa mucho, pero no salÃan los cuentos. Quizá por eso hay mucha impotencia en los personajes, una incapacidad de tocar lo que está alrededor de ellos, son incapaces de sentirse parte de un espacio. Por ahà hay un par de momentos en que se tocan, el padre al hijo en “Nuestro nombreâ€, y la hermana toca al hermano en “La conquista del mundoâ€. Pero no hay aspectos cercanos al sexo, al punto que lo más cercano es la revolución de los pajeros del cine porno. Y todos están lejos unos de otros, tampoco se tocan…
En “Tierra Prometida†hay unos paleteos entre el narrador y la chica bien despachada, la prima de la otra…
SÃ, pero son unos previos, nada más…
Ese caso me parece interesante. Esta chica lo admira, ha leÃdo sus artÃculos. El pata tiene todas las de ganar: ella es misia, él está en un BMW…
SÃ, tiene todas las de ganar, pero no lo hace, decide no comportarse como un patán. A ese cuento algunas personas, por las que tengo mucho respeto, le pusieron reparos desde un punto de vista que no sé si llamarlo ideológico… porque ellos son los patanes del libro, los oscuros de libro, por lo que el cuento serÃa descalificado…
Es curioso que se cuestione la calidad moral de estos dos. Porque, ¿qué hacen? No hacen nada, ¿no?
Claro, son dos chiquillos, gente de veinte o veintiún años, hacen lo que hemos hecho todos, salir de noche a buscar algo que nos afirme. A ellos esa afirmación les es esquiva durante toda la noche, y en la última escena encuentran que no son nada… no encontraron en esa tierra prometida lo que buscaban, en esa tierra prometida que no existe…
Ni siquiera son esos tÃpicos personajes malditones. Por lo menos el amigo, que supuestamente es el bravo, el que tiene el carro, el que sabe dónde ir…
Claro, el que pone las chicas…
SÃ, y en el fondo, con su billete y su BMW, es un pata muy marginal. Marginal porque no encuentra su espacio. Va del Bohemia al Sargento, después al Pitcher’s de Los Olivos, y termina en un night club de mala muerte en Comas. Eso es más dramático, ¿no? Me hizo recordar a Ribeyro, sobre todo a “De color modestoâ€, el marginal de temperamento. Es el mismo recorrido, te levantas a la que puedes, a la que no puede decirte que no, y termina agarrándose a la empleada…
No tenÃa presente “De color modestoâ€, pero sà “DÃa domingoâ€, en el que una chica pituca se va a la playa con una chica pobre. Para ella es un paseo normal, pero para la pituca es una cosa más lésbica. Eso sà lo pensé. Pero más que Ribeyro tenÃa presente Los cachorros, el ritmo y el vértigo que querÃa darle. Algunos amigos me dijeron que en ese cuento está la amenaza permanente de un crimen o un suicidio…
Claro, en todo el cuento parece que algo les va a pasar. Y lo peor es que no les pasa nada. O sea, si vas hasta allá al menos que te maten. O mÃnimo que te peguen, ¿no? Pero si no pasa nada es una historia que no puedes contar, es una historia no narrable, una historia sin gloria… y la gloria al menos podrÃa ser que te peguen…
Lo que hay en ese cuento es una marginación de autopercepción, los personajes no se encuentran. De ese cuento lo primero que escribà fue la frase final, cuando se dan cuenta de que no quieren despertar, porque eso implicarÃa reconocer que no están en ningún lugar.
Cambiemos un poco de tema. Hace unos años te fuiste a Estados Unidos a hacer una maestrÃa…
Una maestrÃa y un doctorado. Pero sólo hice la maestrÃa…
¿Por qué regresaste?
No me sentÃa cómodo. Estudie Ciencias de la Comunicación, y pensaba que me faltaba más formación en literatura. Estuvo bien, fue una buena experiencia, pero se lee la literatura desde otro lado. Por ejemplo, sobre el cuento “El edificio de la calle Los Pinos†me dijeron que el edificio era una metáfora de la soledad. Y con unos profesores tuve una conversación que me pareció muy estimulante, en la que me decÃan que ese edificio deshabitado podÃa ser una imagen potente de lo procesos de modernización truncos en las ciudades latinoamericanas. De ahà se desprende un aparato crÃtico interesante, pero que no se acerca a la manera cómo uno escribe. Entonces era ponerse demasiado del otro lado.
 ¿Te pareció que eso te limitaba al momento de escribir? ¿EscribÃas desde la posición de un lector de ese tipo?
En mà particularmente sÃ, en otras personas puede ser distinto. Hay gente como Peter Elmore que ha hecho una obra crÃtica importante y una obra de ficción. Pero yo tengo poca capacidad para discernir esos dos lados, y preferà no seguir. También regresé por la tÃpica tonterÃa de que extrañas el ceviche y el paÃs en general. Y sobre todo Lima. Me interesa Lima, conocer lugares distintos, rastrear, y eso evidentemente en un campus norteamericano no puedes hacerlo…
Lima de hecho es el gran tema del libro, ¿no?
Sin duda. Y el libro narra desplazamientos, porque me gusta usar espacios reales. Como lector me interesan los escritores que utilizan espacios reales, los espacios imaginarios me gustan menos. Me interesa Roth, Bolaño, que hablan sobre las ciudades en las que viven, es lo más deslumbrante que uno puede leer. Cosas que pueden pasar a tu lado. Y este libro habla de movilizaciones. En “De color modesto†que mencionabas, el protagonista es de tal condición y la sirvienta de tal otra. Yo he narrado la movilización de los personajes, las ficciones de los que saltan de un espacio social a otro, y el resultado es que todo es trunco, problemático, no controlado…
Y es problemático en los dos casos, cuando asciendes, pero también cuando desciendes…
SÃ. Luis Hernán Castañeda me decÃa que “Tierra prometida†y “La conquista del mundo†son como un aspa, en las dos hay movilización, una para arriba y la otra para abajo. La bonanza económica ha hecho que haya desplazamientos en los estratos socioeconómicos, los sectores se empiezan a mover. Son como placas tectónicas y por eso los personajes están afectados, desequilibrados.
24 Comments so far
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Bueno, yo no he leido el libro del señor Gamboa y no he entendido nada de lo que habla. Mejor la hubiera hecho metiendo un poco más de machete a otra cosa. ¿Qué piensan?
Comment by jamoncito 01.08.08 @ 4:25 pmSi no has entendido nada aprende a leer pues compadrito. Yo tampoco lo he leÃdo, pero se nota que Gamboa maneja su rollo y ha recibido buena crÃtica. Bien por la entrevista.
Comment by maradona barrios 01.08.08 @ 4:35 pmSale guapo el Gamboa, pero prefiero lejos los rostros de Leo y Francisco. ¿Cuándo pondrás sus fotos de nuevo?
Comment by sophie 01.08.08 @ 4:38 pmEse libro de Gamboa esta bueno, no hay vuelta que darle. No es niño de guzman pero maneja su caña. Y el cuento enlazado, del cine porno, es de los mejores. Bien crazy. leanlo.
Comment by cerdito literario 01.08.08 @ 4:43 pmmuy suave, muy complaciente.
Comment by corvina 01.08.08 @ 4:44 pmEse Gamboa es un maestro. Yo sà he leÃdo su libro y doy fe que es el mejor del año pasado. Buena con la entrevista, hace tiempo que hacÃa falta una de ese vuelo.
Comment by Jota Jota 01.08.08 @ 4:53 pmNo profe, tampoco tampoco. Es un buen libro. El mejor cuentario del año pasado, pero ahà nomás. Pero hay que esperar que se mantenga asà y no sea un bluf como Castañeda y Alarcón que arrancaron con muy buen pie y tropezaron altoque. He leÃdo Punto de Fuga, ese cuento de cine porno es bueno, pero el mejor es el primero y también el de la parranda que terminó en fracaso en el cono norte.
Comment by Reymond Manco 01.08.08 @ 5:28 pmQué tal atorrante es ese Maradona Barrios. ¿Quién eres, oe? ¿Papá de Gamboa o una de sus yuntas?
Comment by jamoncito 01.08.08 @ 6:02 pmPues el libro de JeremÃas Gamboa sà que es bueno. Creo que con el de Leo (el último) son lo mejorcito del año pasado.
Comment by Lechoncita del Integrado 01.08.08 @ 6:10 pmMis parceritos: ayer llegué a Lima y me encuentro con estos problemas de mi pase y que la U me quiere meter juicio. Para relajarme entré a este blog. Yo también he terminado chupando en zonas bravas, igualito que Gamboa. Pero yo sà campeonaba en todas las canchas. No sé si leeré su libro. Mejor yo escribo uno y que lo lea él.
Con afecto,
El “Potón” Montaño
Gentita. Feliz año, ante todo. Acabo de llegar de mi tierra luego de las fiestas y decidà entrar al blog para ver qué pasaba. Primero, ta que la entrevista parece una conversación de tÃas, ¿a mà qué me interesa si el patÃn Gamboa le gusta pasearse por Lima? Nada. Segundo, Ãngeles no saca las garras, como nos tenÃa acostumbrados, para echado en toda la entrevista. No pe, no te me caigas, comparito. Eso es todo, gente. Nos vemos. Un abrazo.
Comment by Shaggy del Norte 01.08.08 @ 6:33 pmMaradona Barrios y Jota Jota: están en la calle. Uno dice que no ha leÃdo a Gamboa pero que el pata maneja su rollo, y el otro dice que “es un maestro”. En mi humilde opinión, tengo que decir que están mal. Gamboa no maneja su rollo ni mucho menos es un maestro. Gamboa, con su libro, se convierte en un escritor necesario e importante para nuestra literatura actual, pero no es para decir que es un maestro, o que maneja su rollo. En la entrevista se nos muesra a un Gamboa atento con sus cuentos, pero con poca capacidad crÃtica ante ellos. Gracias.
Comment by El Profe CalichÃn 01.08.08 @ 6:41 pmEntretenida la entrevista. Me he divertido mucho leyéndola. Y me da gusto ver que Francisco muestre su cara otra vez en este blog. No te pierdas, pues, te haces extrañar. Bueno, un besito. Adiosh.
Comment by Fan de Francisco 01.08.08 @ 6:45 pmese cerdito literario está en la calle. el libro de niño de guzmán, bueno? lo has leÃdo?
Comment by anonymous 01.08.08 @ 8:01 pmHe leÃdo ese cuento que han puesto como link y está muy bueno. Gamboa parece ser un escritor interesante. Habrá que seguirle la pista.
Saludos.
Comment by stevenson 01.08.08 @ 8:37 pmPara la próxima queremos una entrevista hecha a quien sea por el mismÃsimo Giancarlo Stagnaro, el hombre serio de El Hablador. ¿Por qué publica tantas entrevista en El Peruano y tan pocas en este blog?
Comment by Club de Fans de Stagnaro 01.08.08 @ 9:26 pmFrancisco, deja poner comentarios en tu blog
Comment by Carlita 01.08.08 @ 11:36 pmBien por el cuento de Gamboa y bien por la entrevista. Ojalá sirva como nuevo punto de partida para este blog, que habÃa caÃdo mucho.
Comment by Lechucero 01.08.08 @ 11:54 pmJajajaja, ese cuento de Gamboa es en verdad bien extraño pero paja (mas si es para pajeros), en verdad me parece alucinante. Acabo de ver el blog y me alegra mucho que francisco vuelva a postear entrevistas… Hay buena onda, hay ideas… Sobre Gamboa, me habia llamado el libro por la cobertura que le hicieron y eso, pero mas cuando Guich lo nombró la “revelacion del año” en Correo. Si los otros cuentos son mejores que este, como dice Reymond Manco, entonces habrá que darle una mirada sin duda… yo pensaba que era de esos autores levantados por el comercio.
Comment by matado por el libro 01.09.08 @ 12:31 amNo sean malos pe, Niño de Guzman pisa su pelota pero no es un referente ni a vainas. En cuanto a Gamboa yo sà he leÃdo su libro y el flaco maneja un floro interesante pero no como para que le revienten cuetes a granel. La entrevista de Francisco me ha parecido interesante, desgraciadamente se enfoca mucho en el libro del escritor y la gente que no lo ha leÃdo (o sea casi todo el mundo) no tiene la menor idea de lo que habla. Creo que Gamboa ha debido soltar su rollo frente a la coyuntura actual de escritores. ¿O tiene miedo de soltar los perros?
Comment by Lector de El Talán 01.09.08 @ 1:08 amme gustó la conversa, en parte porque yo también he leÃdo el libro de marras (si no lo han leÃdo, léanlo pues). a mÃ, como a algunos otros, me parecio notable. el primero, el del edificio de la calle los pinos, y el segundo, “nuestro nombre”, ademas de “la conquista del mundo”, son de lo mejor que he leÃdo en mucho tiempo. ojalá que Gamboa no se caiga. sobre los escritores actuales, seguro le metÃa flores a Neyra y a Castañeda, o acaso no habla de ellos sin que se lo pregunten? mejor que ni le hayan preguntado.
Comment by teniente gamboa 01.09.08 @ 7:36 amPero claro que tiene miedo de soltar los perros, ¿o qué te crees? Por otro lado, miren, fuera de eso y de las suspicacias que podrÃa crearse alrededor de por qué Gamboa no se manifestó respecto a esto o lo otro, yo sostengo una idea que me parece la más importante: que su libro habla de Lima y como tal hace hincapié en algunas anécdotas y manifestaciones cotidianas de la ciudad. ¿Por qué no hablar de eso, entonces? ¿Por qué no asumir que al final de cuentas eso es lo más importante de la entrevista y también del libro? Gamboa puede ser un pata que quiere hacerla suavena, con amistades de la argolla caviar-norteamericana y del Comercio; sin embargo fijémonos en lo único rescatable que tiene: la temática de su primer libro. Acá quiero verte, Faverón.
Comment by don verdad 01.09.08 @ 5:28 pmchévere la entrevista… solo hay algo que no me cuadra… Esa foto de Gamboa aparece cortada, ¿está leyendo o está aplicando la del Cine Colón?
Comment by el surferito ilustrado 01.09.08 @ 6:00 pmAsu… cuántos comentarios son del mismo JG? (y del mismo FA?). Y el entrevistador, habitualmente incisivo, esta vez no “suelta a los perros“ por eso que uds ya saben que existe entre un escritor en ciernes y un escritor de editorial grande y que no se puede detallar aquà porque sino me censuran el comentario igual que me censuraron otros 3.
Comment by anónimo de la (1) pm 01.09.08 @ 7:26 pmLeave a comment
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