
Por: Marlon Aquino Ramírez
El Conde de San Germán es la trascripción magnetofónica de la entrevista realizada por un anónimo reportero de la revista Sumas a Leonardo Aguirre, reciente ganador de un importante premio de novela. El artilugio de la trascripción le permite al autor (en este caso, el Leonardo Aguirre de carne y hueso) penetrar en la intimidad de su protagonista-álter ego, quien, dejando de lado la “hipocresía civilizada” se despacha a sus anchas contra escritores, críticos, blorreguitos y otros integrantes del mundillo literario limeño. El Leonardo Aguirre de la ficción descarga su látigo flamígero contra quienes considera vanidosos, adulones, resentidos, mediocres, arribistas, etcétera, categorías morales en muchas de las cuales él mismo se considera incluido.
Esta novela puede ser atractiva para dos tipos de lectores. En primer lugar para aquellos que gozan devorando chismes y “maleteos”, pues El Conde… los tiene de sobra. Este tipo de lectores son los que se divirtieron a sus anchas leyendo No se lo digas a nadie, de Bayly, o Maldita ternura, de Beto Ortiz, novelas en las que, con nombres cambiados, aparecían famosos personajes de la farándula limeña. Sin embargo, en la novela de Aguirre ya no hay que descubrir quién es Diego Bertie, Melcochita o Magaly Medina, no, aquí hay que averiguar quién es “Sandrito Roncaló”, autor de las novelas Aseptil rojo y Pundonor; o “Galindo”, autor de Monta cabros, Todas las mujeres son golfas y La oscura sociedad de los camiones. El mundo literario limeño es igualado a la farándula.
Pero debo decir que esto de atraer este tipo de chismosos (los literarios) no es una buena estrategia de ventas, pues estos son escasos. Son solamente aquellos que se pasean por los blogs dejando comentarios anónimos o con graciosos seudónimos (la vieja práctica escolar de “meter vicio” sin que vea el profe). Y es que, en verdad, para alguien que no ha seguido las peleíllas, chismecillos y bronquitas (todo así, en diminutivo) de los jóvenes escritores limeños, El Conde… es casi ininteligible. Más aún si, para colmo de males, no logra entender la endemoniada jerga del protagonista.
Otro tipo de lectores serían aquellos para quienes lo extraliterario importa poco. Pues bien, este “lector ideal” debe mostrar competencia en algunos aspectos. Por ejemplo, debe ser capaz de descifrar la jerga que constituye el 70% del discurso narrativo. Desde la primera línea debe activarse esta capacidad comprensiva: “Un faber-castell: trátame de tuco, ¿yamaha?”. Considero que este es un componente lúdico que hace atractiva la lectura, además de fomentar la participación del lector, aun cuando, por momentos esta jerga, que muchas veces es jerga de jerga, entorpezca la lectura por su calculado barroquismo. “Así que los cuentos por encargo… yamaha… la pregunta es: ¿qué diávolo importa? Si te pagan o no te pagan. Si te enyucan el tema o tú mismo… clairol. Si escribiste con la depre, si escribiste después de un talco, si escribiste chichobello, drogba, pepeado, lo que quieras (…) ¿Comprendes, Méndez? Y la materia prima… eso tampico… importa un shopping” (118).
Los aciertos de El Conde… los encontramos en el hábil montaje de su estructura y en su ácido humor. Lo primero, porque durante la entrevista del anónimo reportero de la revista Sumas a Aguirre, aquél va leyendo los cuentos de éste y el paso de un nivel de realidad a otro (de la grabación magnetofónica a la trascripción del cuento) se da con una astucia semejante a la de los diálogos telescópicos de La casa verde. Por cierto, esta no es la única referencia vargasllosiana que identifico en el texto, pues las escenas cargadas de ácido humor, de las que hablaba líneas arriba, guardan un gran parentesco con los hilarantes delirios radioteatrales del Pedro Camacho de La tía Julia y el escribidor. Valga como ejemplo la divertida escena de El Conde… en la que Leonardo Aguirre, al presentar su novela La conjura de los subterráneos en el cine Tiffanny’s, aparece amarrado a una cruz de neón con el siguiente cartel: “Aquí yace el Rey de los Plumíferos”. Surrealista escena en la que, después de que los doce presentadores del libro engullen las reseñas publicadas por Aguirre, Elio Negri levanta los ojos hacia el crucificado y le dice: “Señor, acuérdate de mí cuando ganes el premio Cervantes”, a lo cual aquel responde: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el parnaso”.
Esta es entonces una divertida novela dirigida a un modesto número de lectores. Novela ingeniosa que, probablemente, perderá interés cuando los protagonistas de la escena literaria limeña sean otros. En resumen, una novela sin ambiciones de trascendencia, ideal para pasar un buen rato.
Ficha técnica: Leonardo Aguirre. El Conde de San Germán. Lima: Hormiga Editores, 2007. 158 páginas.
de acuerdo con aquino: es una novela para un púbico muy reducido.ni siquiera se trata de un público peruano, ni siquiera de un público limeño.solo aquellos que están al tanto de los blogs y de las novedades librescas podrÃan entender el 100%.la pregunta es: es eso malo? malo para las ventas, seguro, pero será malo para la literatura?no tiene derecho el autor a escoger a sus lectores? no serán la universalización o el cosmopolitismo simples requisitos de marketing?
Comment by wingo 01.21.08 @ 5:47 pmEsta reseña sà que está buena. Pensé que El Hablador se iba a echar con su ex columnista. Una vez más están demostrando objetividad muchachos
Comment by Reymond Manco 01.21.08 @ 6:30 pmBien con el post. He leÃdo la novela y no está mal. Creo que Aquino debió abordar el otro lado de la moneda, es decir: cómo percibirán los lectores la historia en sÃ. Me refiero, claro está, a los lectores que desconocen los devenires literarios peruchos. También entiendo que no ha podido hacer esa apreciación por la imposibilidad de dejar de lado la verdadera identidad de los personajes cuando el reseñista ve que aparecen nombres tan obvios como Sandro Roncal y su novela Asceptil Rojo. Aquino está perdonado, pero valdrÃa la pena el esfuerzo por leer la novela fuera de su contexto “farandulero” y mostrar las virtudes (que creo que las tiene) que hay detrás del escandalete. Saludos,
Comment by El 10 01.21.08 @ 6:39 pmCuando no Leo con la figureteada.
Mas bien yo quisiera saber si está como personaje el tÃo Oso Panda con Poncho, aquel crÃtico de teatro que pronosticó que Aguirre ganarÃa el Cervantes el 2020.
Habla pe Aquino.
no, truquini, no está el popular hulk hogan enano. el aguirre se cuida bien de no maltratar a sus causas. pero a los otros…
Comment by capotito 01.21.08 @ 11:02 pmSobria, equilibrada, bien argumentada esta reseña. Marlon Aquino deberÃa escribir más en esta bitácora que, bien se ve, está tomando un nuevo aire. En lineas generales, la veo favorable, sin pecar de entusiasta tampoco; empero, a pesar de todos los méritos antes señalados, la última lÃnea, un tanto “perdonavidas“, no parece una conclusión lógica de las premisas.
Comment by Roberto Paredes 01.21.08 @ 11:57 pmDe acuerdo con M. Aquino: el mundillo literario es igualado a la farándula. Esa también, si no me equivoco, era una de las tesis subyacentes a La musa travesti (no sé si en el Manual hay algo de esa vaina, no lo he leÃdo). Y supongo que L. Aguirre debe saber mucho de eso porque ha estado envuelto en varios escándalos no precisamente literarios…
Comment by Dolocordralán 01.22.08 @ 8:29 amaún no termino el libro, la verdad, pero hasta ahora veo 2 cosas ahà q podrÃan añadirse al texto de aquino. no sé si estará de acuerdo el reseñista. ese reducido grupo para el cual está dirigido el libro tal vez tenga relación con un tema recurrentes de los relatos insertados en el diálogo: los grupúsculos, sectas, mafias, la célula de terrucos culturales, etc.; y también esa visión de la literatura peruana en boca del aguirre ficticio como una discoteca exclusiva donde te tienen q hacer un casting para dejarte entrar. además, el tÃtulo parodia a un célebre personaje histórico que hoy forma parte del panteón de grupos esotéricos. otra cosa es la jerja (x momentos insufrible, para ser francos) compuesta casi en su totalidad x marcas comerciales… y ahà veo yo tb una especie de protesta contra la degradación de la literatura donde el autor es justamente una marca comercial y se le engrandece x encima de la obra
Comment by s. ravelli 01.22.08 @ 6:03 pmcreo que me estoy saliendo un poco del tema, pero ese artÃculo linkeado de miró quesada es muy endeble. no llega a nada. es una suma de ejemplos y citas (ay, hasta del diccionario y del código civil) donde las únicas lÃneas que pertenecen de verdad a m.q. no tienen ni un pizca de argumentación. las preguntas que él mismo se hace al comenzar nunca son respondidas.
Comment by Felix Alcántara 01.22.08 @ 6:19 pmMis parceritos: con todos estos problemas de mi castigo por el doble contrato, me metà a este blog para despejar la cabeza. Pero me encuentro con esta reseña al libro del tal Aguirre, que me acuerdo que antes escribÃa en este blog y en su foto se veÃa con una ñata tipo el Chicho Salas.
No sea abusivo, mi paisa, los extranjeros de color serio también queremos leerlo, y esas jergas raras no las he escuchado ni en el Migué Grau. Mejor me voy a escuchar mis vallenatos.
Con afecto,
El “Potón” Montaño
A ese Potón Montaño hay que meterlo preso por fulero y por meterse con el pepián de mi compare Leonardo. Y a ver si paran un toque la maleta que poco a poco la primera novela de Leo está dando qué hablar, asà que un poco de cautela asentarÃa bien al debate.
Comment by El Gato Noli 01.22.08 @ 9:49 pmmi barrio no es asà como se ve en la portada. y esas calles que menciona ese señor aguirre no existen. tampoco hay tal huaca llena de fumones. por favor, sr. aguirre, no escriba de lo que no sabe y deje de ofender a todos los residentes de este pujante y progresista distrito.
Comment by vecino de san germán 01.23.08 @ 3:56 amLa reseña de Marlon Aquino olvida la veta de manifiesto o denuncia que hay en El Conde… contra los vicios del medio literario local.
Comment by J. Terrones 01.23.08 @ 5:20 amla vaca profana se maleó feo contigo, Leo. dice que tu novela es costumbrista… creo que lo mismo dijeron de No se lo Digas Nadie… para mà que ni la leyó. solo leyó esta reseña y dijo “ah, si el conde es como el libro de bayly, también es costumbrista“… pero, tranquilo, Leo, si la vaca le revienta cuetes a la mujer ballena, ya se descalificó solito.
Comment by danny 01.23.08 @ 6:41 pmestoy en jerusalen trabajando, este pais es horrible y solo me siento bien cuando leo el hablador, a proposito del libro de leonardo aguirre que fue lo unico que me traje en la maleta para poder dormir bien en el avion, como soy deportista no puedo tomar somniferos, asi que el libro me ayudo a pasar las horas de vuelo, encontre esto en la web sin firma, estaba en un periodico de lima
El conde de san germán, Leonardo Aguirre.
El indio quiere ser indie en medio de
una hipocresÃa civilizada. Chilla menos y
mama más, sabios consejos del Conde
de San Germán, un alter ego intrépido y
arrebatado, flamante ganador de un
premio literario, mientras se prepara
para su próximo viaje a México,
aprovecha para detallar –a manera de
radiografÃa urbana, a lo largo de un dÃaun
ecosistema de intelecuales limeños
donde prima el amiguismo y el paleteo
con el trago encima. El joven redactor
de un diario de clase media alta, se
convierte en uno de los protagonistas
principales de la novela mientras no
deja de apuntar cada movimiento del
escritor. Todos los personajes son inventados,
aunque se parezcan mucho a los
que habitan cerca de su propia realidad.
Muchas veces bailando con la misma
musa, el autor juega con su condición
sexual y se burla de todo, incluso de
sus propias preferencias personales.
Lenguaje desafiante en su forma, anticanónico
y anarquistamente retórico.
Leonardo Aguirre da por registrada su
evolución literaria con un libro ágil y
divertido, autor de tres obras y un
puñado de ataques en su contra,
demuestran su fortaleza fulminante.
mejor miren una foto inedita de cesar vallejo en:
http://okiepinokie.blogspot.com/2008/01/csar-vallejo-y-una-foto-poco-conocida.html
saludos
p.
pasa el link, junior… sin firma, dices, no?… caray, o sea q pa elogiar a Leo tienen q esconderse… mira, tú, asà q ahora es polÃticamente incorrecto hablar bien del plumÃfero…
Comment by jeremy ferro 01.25.08 @ 5:36 amNingún link. Ese comentario sin firma, si mal no recuerdo, aparece en el último número de Urbania, el periódico que se reparte gratel.
Salu2
pregunta ingenua: Elio Negri no es el que tomó la foto de la solapa?
Comment by el gringazo Forlán 01.26.08 @ 6:13 pmel de la foto es elio negrini. que, a veces, aparece como enzo negri. pero no hay ningún elio negri.
y ese personaje no es el mismo que pide “acuérdate de mÃ, cuando ganes el cervantes“. este último es uno de los doce crÃticos-apóstoles y su nombre no se menciona.
luego, la novela no es una transcripción magnetofónica. es una entrevista en vivo, en tiempo real.
Comment by verificador de datos pagado por LA 01.30.08 @ 7:12 amEse argumento de la cinta grabada es de un Español, se llama Torné de la Guardia, no se pasen
Comment by May 02.02.08 @ 1:56 ames que no hay cinta, pues, May.
Comment by Trolé 02.03.08 @ 4:28 pm


