Primeros pasos en la Casa de la Literatura del Perú

casa de la literatura peruana[5]

 

Por: Mario Granda

En un país como el nuestro, en el que Mario Vargas Llosa dijo alguna vez que ser un escritor es ser a la larga un derrotado, encontrar la Casa de la Literatura del Perú en medio del Centro de Lima puede parecer un poco surreal. Con esto no queremos decir que se trate de algo inverosímil o ficticio sino, por el contrario, que nos coge por sorpresa, pues hasta hace pocas semanas nadie hubiera creído que la estación de Desamparados se convertiría en el símbolo de lo que aún muchos nos interrogamos: el lugar de la literatura en el país. Con el Palacio de Gobierno y el Bar Cordano a sus lados, la nueva Casa parece haber creado el lazo entre el Estado y la literatura, entre José Santos Chocano (Soy el cantor de América…) y César Vallejo (Hay golpes…), quienes, en grandes imágenes colgadas en banderolas, aparecen en el frontis del edificio.

La Casa está compuesta por numerosas salas dedicadas a los distintos autores y diversos periodos (ya sabemos cuáles) de la literatura peruana. En cada una de ellas hay grandes paneles en los que se habla del escritor, así como grabaciones y videos de conferencias hechas por diversos críticos sobre los autores correspondientes. De esta manera, se puede escuchar algunos poemas, ver a Luis Alberto Sánchez hablando sobre el Inca Garcilaso o a Pantigoso entrevistando a César Miró (aunque, en realidad, hay momentos en los que hay tres o cuatro audios simultáneos y ya es imposible prestar atención). Los paneles están acompañados por grandes y bellas fotografías que cubren las paredes y hay bancas para sentarse y observar la muestra. En el piso inferior se encuentra el auditorio, acompañado de algunas salas más, y en lo que era el andén de la estación ahora hay unas mesas para tomar un café. En medio de esta sección se encuentra la biblioteca Mario Vargas Llosa, en la que se puede entrar para coger un libro y leer un poco, aunque siempre bajo la mirada atenta de los cuidadores (que, nos informan, son como 60).

No obstante, al final del recorrido tenemos la sensación de que hay algo, no se sabe qué, que se ha ido rápido de nuestras manos. De hecho, ¿qué podemos hacer con tantos paneles y con tantas palabras sobre los escritores, en los que el papel del visitante se limita, en la mayoría de los casos, a solo pasar por la literatura –en, literalmente, solo cumplir con ella—? No nos referimos aquí a que falte uno u otro autor. Aunque muchos lo nieguen, las antologías siempre ilustran un poco más. Tal es el caso de la sala “Los poetas del pueblo”, en el que se hace una reseña sobre los poetas apristas de mediados de siglo XX (en otras situaciones hubiera sido un poco difícil encontrarla). Pero lo que ocurre es que la Casa de la Literatura aún tiene un modelo muy contenidista, en el que lo más importante es lo que se dice del escritor y no su literatura, lo que el escritor es. Es cierto que se podrá decir que se trata solo de una “muestra”, hasta de un “museo”… ¿pero no se trata, justamente, de hacer lo contrario? La literatura se toca, se experimenta, se hace vivir. Es cierto que se trata del primer día de la apertura, pero por todas partes hay personas que nos reciben en las salas preocupadas en que “miremos” los paneles y que sigamos el orden cronológico-histórico de la literatura. En una parte del camino se encuentra la “Torre de libros”, que es un mueble muy alto en el que hay libros que forman una torre y se puede pasar por debajo, pero nos explican que de ella no se puede tomar ningún libro y que solo es un “símbolo” de la literatura peruana. Ya imaginamos al alumno escolar visitando la Casa, pero muy aburrido (tanto como el profesor) al descubrir que solo ha sido llamado para ver pero no para participar.

Presentar la literatura peruana al público es una iniciativa de gran importancia, pues espacios como estos hacen falta en el medio. Sin embargo, no todo se resuelve juntando a los alguna vez opuestos Chocano y Vallejo. Es cierto que acercar la literatura a los visitantes no es una tarea fácil. En lo que refiere a cultura, Estado y ciudadanía han estado casi siempre alejados, y los lectores son escasos. ¿Cómo alcanzar una dinámica de confianza en la que los libros sean tomados libremente por sus lectores y no bajo permanente escrutinio? Para alcanzar este objetivo, la Casa deberá plantearse (así lo esperamos) estrategias en las que no solo se trate de conferencias magistrales (la Casa ha abierto con una serie de conferencias sobre la literatura loretana), una sala sobre las literaturas orales quechuas o una sección de literatura para niños, sino de verdaderos acercamientos al público que podrían estar a cargo de escritores o artistas con nuevas propuestas. Son precisamente las estaciones, los lugares de encuentro y de viaje, los que hoy se han convertido en importantes espacios culturales de las ciudades como Santiago y Sao Paulo. Sin miedo a la crítica, y más bien para la crítica, el Estado tiene aquí la oportunidad de crear un lugar en el que la tradición literaria sea revalorizada y enriquecida, en la que el visitante pueda interactuar y palpar algo de su cultura. Esto, sin embargo, no se alcanza solo con saldar cuentas del pasado sino llevar el debate al presente. Preguntarse, por ejemplo, por qué Chocano y Vallejo pueden hoy lucir juntos y antes no, o por qué tantos autores peruanos fueron alguna vez expulsados del país –voluntaria u oficialmente (hasta los propios poetas del pueblo)—  y hoy forman parte de estos paseos literarios. La literatura peruana se caracteriza por haber sido una de las mayores críticas del Estado y de las ideologías que a veces han destruido el país. ¿No es acaso esta una oportunidad en la que se pueda comenzar un diálogo?

Esperamos que este impulso inicial continúe y que el material de exposición se renueve con frecuencia para acercar al público –y al futuro lector y al futuro escritor— a su propia literatura e identidad. Sus directores, por tanto, deberán tener en cuenta los proyectos que se han hecho en otros lugares, donde los centros culturales creados por el Estado ofrecen a sus ciudadanos una mirada creativa sobre la cultura. Rendirle homenaje a los escritores no está mal. Pero ningún homenaje tiene razón de ser si solo se trata de constatar lo ya acontecido. El sentido de la Casa, como toda Casa, está en el presente, pero también en la vida, la curiosidad y la libre creación de sus habitantes.

Nota para nuestros lectores

Lamentablemente, la Casa no le hace espacio a las revistas virtuales de literatura ni blogs literarios que ya desde hace años son parte de la vida literaria peruana. En este sentido, la Casa no solo tendría que tener un espacio sobre ello sino también sobre la importancia del internet en sí, pues es una herramienta que permite conocer tanto proyectos nacionales como internacionales. En el Perú aún no se han desarrollado proyectos virtuales sobre nuestros autores nacionales, tal como ha sucedido en Chile. Las únicas páginas dedicadas exclusivamente a autores peruanos (esto es, una visión integral y completa de la vida, obra y crítica) se han originado en otros países, como sucede en el caso de José María Arguedas y el Inca Garcilaso de la Vega.

Con todo, sin embargo, El Hablador hace presencia en la Casa, pues si no escucharon bien la ponencia que Christian Fernández lee sobre el Zorro de arriba y el zorro de abajo que aparece en una de las salas, la pueden leer en el número 5 nuestra revista (El zorro de arriba y el zorro de abajo: ficción o autobiografía).

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19 Responses to Primeros pasos en la Casa de la Literatura del Perú

  1. Perico says:

    Por lo que me cuentan, habladores esto es más finta que carnecita. Yo no me doy todavía una vuelta por “Desamparados literarios” ¿Escritores desamparados? Por lo que nos cuentan esta casa es más un museo que una casa viva. Fotos de muertos. Chocano versus Vallejo??? ¿A quién le importa eso? ¿Por qué no andinos contra costeños? Parece más que casa de literatura un mausoleo literario, puros retratos de muertos. ¿Dónde están los que están creando la literatura viva actual? No quiero ser prejuicioso, pero todo lo que venga de Alán se hace sospechoso.
    Yo no me creo el cuento de Alán Garcia repentinamente interesado en la literatura. Estaremos atentos a la utilización política de la literatura, a la calidad de los eventos, al populismo literario, al aplastamiento de la crítica en favor de la literatura como espectáculo edificante, y esterilizado.

  2. Angobaldo sensación says:

    Buena! Directo a la herida, da gusto ver de nuevo por aqui un texto de Granda. Sigan así.
    Por otro lado, yo he ido a esa casa y en realidad produce un malestar enorme como manosean nuestra literatura. A ver, ¿dónde están los paneles para nuestro escritor CCF, ah?, ¿dónde los debates recientes? Me uno a Perico: de García no puede venir nada bueno.

  3. Congresista del pollo a la brasa says:

    ¿Poetas del pueblo? ayayay estos apristas como siempre tirando para su lado, malditos futres.

  4. Aprista says:

    Para mi la Casa de la Literatura está bien. Y ya pues dejen de confundir el pensamiento de Haya con lo que hace García. El Partido Aprista no representa todas las barbaridades que pasaron en los 80s y actualmente. Piensen en eso, lean a Haya y su ideología y me darán la razón. ¡Viva Víctor Raúl, Viva el Apra!

  5. Anonymous says:

    a ese chistoso que está pidiendo a CCF para la casa de la lit por que mejor no pides a tola o a antonio cisneros , date cuenta que los homnenajes en este pais horrendo se dan despues que el escritor muere, descontando a MVLL

  6. Anonymous says:

    Esa casa debio abrirse pero en el penal de Lurigancho

  7. Yehude says:

    Miren, yo no soy aprista. El otro día fui, como quien se da un paseo, por esa casa y me pareció extraordinaria. En lugar de estarse quejando por todo, por qué mejor no van y se sorprenden ustedes mismos? o simplemente dejan de jalarse los pelos? qué más quieren, ah?

    saludos

  8. anonimo says:

    Anónimo de las 10.45. Primero, conociendo a CCF no creo que le interese que le hagan homenajes en esa “casa de la literatura”. Dices que se lo deben hacer a Tola, a cual Tola, ¿al pintor, a Raúl Tola? Después dices que debe estar Cisneros,y finalmente rematas con que los homenajes deben darse despues de muertos los autores. O sea que para tí, broder, Cisneros está bien muerto. ¿Quién es el chistoso tú o el el de las 10.45? ¿Estará Thays colgado en alguna pared de esa casa del pueblo? Si alguien lo hubiese dicho no le dirías chistoso, ¿o me equivoco? Creo que andas flotando en la luz de limbo, chistoso, o en algún Molekine que se pudre de la envidia-

  9. cartonero says:

    yo tb fui. me parece una m… por la concepción sesgada. por la división. por una sala de lectura recontra misia. porque la mayoría de libros que están allí son maquetas… etc…
    C,

  10. Sin Nombre says:

    la famosa Casa de la Literatura, una más del gobierno de turno. Como dice Granda, la cuestión no es solo mostrar, el punto es la interacción. De nada sirve si momificamos a nuestra tradición, se trata de palparla. Chocano y Vallejo, juntos y sin una previa explicación: es la cara de esta casa. Y para los que dicen que debe haber más autores contemporáneos, está bien; sin embargo, cómo saber quiénes son si no conocemos a la tradición. Nuestros escritores tradicionales quizá hayan sido momificados, pero hay que tener en cuenta su producción.
    Saludos…

  11. anónimo de las 10:50 says:

    qué tal monse el anónimo de las 11:36, lee bien mi comentario y después hablas

  12. yo says:

    este es un foro no una cantina

  13. Ney Guerrero says:

    Me gustaría saber quiénes son los responsables de este proyecto. Nombres, cuánto billete ha corrido. Suelten los datos.

  14. taxidriver says:

    CCF es un gran escritor poco reconocido por el mezquino mundillo literario. Felizmente aquí le dan su lugar. Bien por él, bien por El Hablador. Los seguiré, muchachos. ¡Adelante!

  15. Hay golpes en la vida... says:

    bien por el texto Granda! espero sigas armando debate. yo no he ido a esa casa, pero confio en todo lo que digas.
    alan: te odiamos!

  16. anonimo says:

    Tenemos Moleskine para los chismes internacionales. Los demás blogs son blog personales sin mayor trascendencia. No he leído ningún comentario serio, con ideas, al artículo de Granda. Alan no da puntada sin hilo, y es un político; es decir alguien que todo lo que piensa y hace tiene un objetivo político. Me pregunto si Vargas Llosa se va a presentar en esta casa de la literatura. Bryce, y Miguel Gutíérrez y Oswaldo Reynoso, Belli, Hinostroza y Cisneros, Hora Zero, Calderón Fajardo, Higa, Ollé, Prochaska. Si toda esta gente va y sobre todo los jovenes poetas y narradores de las diferentes tendencias, editoriales alternativas, para hablar libremente sobre lo que piensan, entonces empezaré a creer que esta casa de la literatura es tan bella como nos la quieren vender. Mientras tanto la mala leche puede hacer fracasar un espacio que bien manejado puede ser interesante. Como siempre no se juzga en el mundillo literario, se prejuzga.

  17. Jefe de prácticas de la Cato says:

    Exacto, todo puede aparecer como un saludo a la bandera y una estrategia política por parte del aprismo y demás lúmpenes. Porque al final de cuentas, en sentido práctico, ¿para qué sirve esta casa? Afán historicista o museográfico dirán algunos.

  18. Kris Puente says:

    me parece excelente que se abran estos centros de cultura para que el pueblo sepa la calidad de literatura con la que contamos, aunque deberian de enfocarse mas en la literaruta de nuestros escritotres y no tanto en la vida de estos como dice Mario Granda
    muy buena su vison profe…

  19. elvis says:

    Saludos, soy de la heroica ciudad de Tacna donde la historia y la tradici?n plasmada en la literatura peruana son importantes para el futuro de nuestro pais, aunq aun no he podido visitar la casa de literatura pero me parece interesante tener un lugar donde empezar para germinar la llama de la investigacion, y como alguno dijo por ahi no importa conq segundas intenciones creo el APRA este lugar, lo mas importante es que existe y tratemos de dar criticas constructivsa que es eso lo que le falta a este pais, como decia el maestro JORGE BASADRE GROHMANN “EL PERU: PROBLEMA Y POSIBILIDAD”.