A 20 años de la caída del Muro de Berlín
Tuesday November 10th 2009, 1:41 am
Filed under: Debate,Hablablog

Larrotxene-GuerraFria

 

Por: José Zapata López

Luego de su construcción en la madrugada del 13 de agosto de 1961, el muro de Berlín se había convertido en una entidad; una especie de sujeto con voluntad de existir. Esa pared de 155 kilómetros de longitud parecía tener vida propia. Había cortado 97 calles y otras tantas rutas de trenes subterráneos y de superficie. Muchas familias quedaron separadas y también viviendas de lugares de trabajo. Cementerios que perdieron unidad como el de Invaliden Strasse o el Friedhof St. Hedwig. Entrar por Oriente y no poder dejar flores en las tumbas situadas en Occidente. En 28 años de existencia unos 5 mil ciudadanos orientales lo cruzaron de forma clandestina. 3,200 fueron detenidos en el intento. Unos 160 muertos y 260 heridos por acción de la policía de frontera. El muro estaba ahí para impedir la salida normal hacia Occidente de 16 millones de alemanes orientales, como si sólo ellos hubieran perdido la Segunda Guerra Mundial. El muro sí podía ser cruzado por alemanes federales, extranjeros y toda suerte de privilegiados, aunque el señor Muro ponía sus condiciones (curiosamente muro en alemán es femenino: die Mauer).  Pero el 9 de noviembre de 1989 mostró su verdadera naturaleza. Su condición de objeto inerte se hizo evidente. No era un sujeto con personalidad propia, sino un producto de condiciones humanas. De pronto fue aborrecido y despojado de poder. El conjuro había terminado; el muro no era intocable. Era removible, desmontable. Totem desacralizado. Artificio naturalizado. Mejor como décor que como frontera arbitraria. Mejor como nostalgia futura que como presente perturbador. Mejor en pequeños fragmentos coleccionables que como volumen de concreto infranqueable. El muro corporizaba erróneamente dualidades que intercambiaban jerarquías según la mirada: bien y mal, ser y deber ser, orgullo y vergüenza. Era inmaculado o mancillado y necesario o prescindible; depende. El muro tenía una personalidad escindida, desdoblada. El muro era lo uno y lo otro, y eso alimentaba el morbo por perdurar. 

Después de su defunción, el muro continúa existiendo hiperrealistamente en las gigantografías del Museo de los Aliados. Los turistas que pasean la ciudad buscando su rastro, terminan visitando aquel Museo como consuelo. ¿Se lamentan de haber llegado tarde? ¿Quisieran verlo resucitado, de pie, imperturbable? El muro como huella física es una cuestión museográfica o patrimonial de la ciudad. En lo emocional sigue vivo; como contenido mental e inconsciente, también. Ocurre que la Historia supo anidarse en las entrañas del Muro durante 28 años; luego golpeó desde el exterior derribando lo que ella misma había construido. Y cuando la Historia pega, nadie se escapa. Se hace insustituible, inmanejable, inestimable. Pero la realidad que transforma o legitima, no es más que un espacio teatral donde la vida es la obra que se repite siempre. Los personajes son los mismos; son los actores los que cambian. Como decía Schopenhauer, refiriéndose a un gendarme que entró en una casa para detener a un sospechoso: “El oficial entró con el uniforme impecable; los puños de la camisa eran coronados con sus gemelos de ópera”.   

La prensa informó así:

- “Le Mur est tombé une seconde fois” (Le Monde)

- “Berlin réunifiée fête ses vingt ans” (Le Figaro)

- “The Berlin Wall: 20 years later” (New York Times)

- “Berlin marks 20 years since the fall of the wall” (Guardian)

- “Europa celebra la caída del Muro con la gran fiesta por la libertad” (El País)

 




Tengo entendido qe los comunistas no se bajaron a 160 sino a 500 que intentaron cruzar el muro ese

Comment by Pocho Alarcón 11.10.09 @ 9:03 am

En Alemania, existe ahora lo que se llama “Ostalgia” juego de palabras entre “nostalgia” y “oeste”. Es decir, la nostalgia por lo que fue la Alemania del Oeste, la RDA. Los alemanes de la ex Alemania oriental no se sienten muy felices en la Alemania occidental, donde son considerados ciudadanos de segunda clase, que sin bien ganaron su libertad cayeron en una forma más sutil de pérdida de su libertad.

Comment by Amadeus 11.10.09 @ 10:17 am

Interesante! después de todo, la fetichización del muro como operación inevitable -de un lado y del otro. Para ensalzarlo o para defenestrarlo. He escuchado a alemanes hablar con nostalgia del muro.

Comment by Katia 11.10.09 @ 10:26 am

Está bueno eso del “hiperrealismo”, por un lado, y lo de la teatralización de la realidad, citando a Schopenhauer. Dos cuestiones de las tantas que tienen que ver con la “mística” del muro. El realismo del socialismo realmente existente superado y venido a menos sobre todo después de la caída del muro de Berlín en el lado oriental, claro está. Y lo otro la presencia de Brecht, que se instaló en la RDA a pesar de las suculentas ofertas de la RFA, y su técnica del “distanciamiento” en las puestas de escena. Con los sucesos del muro y su caida el teatro sale a la calle; la política se sube a la escena. Si quizás siempre fue así y pocos se dieron cuenta. Claro y Schopenhuer mirándolo todo enterrado ahí cerca del lugar de los acontencimientos.

Comment by Jaime 11.10.09 @ 11:40 am

Me parece que es acertado tomar el término de “desdoblamiento”, escisión para hablar de todo lo que tenía que ver con el muro de Berlín. El Berlín del muro implicaba una ciudad dividida. Como vivirla si no con esa realidad escindida. El proceso posterior de hacerse una sola “personalidad”. La reunificación alemana no fue tal. Fue una anexión la que hizo la RFA. Y entonces cómo se juntan esa partes escindidas de esa manera desigual a la manera avasallante típica de los procesos capitalistas y de imperio del mercado. Pero después de todo, Alemania es opulenta y los alemanes están preparados para la “guerra” así sea ésta en ambiente pacífico, respondiendo a la altura de las altas exigencias en el trabajo y de comportamiento cívico. ¡Bien el artículo. Novedoso en su planteamiento!

Comment by Ernesto 11.10.09 @ 11:51 am

Gran texto. Saludos habladores,

Comment by El Negro Galván 11.10.09 @ 4:37 pm

Respecto a lo que dice Katia sobre la fetichización; el mercado hace esa operación con el muro, al punto que cuando se desacraliza en cierta forma como dice el articulista, “Mejor en pequeños fragmentos coleccionables” que como muro que separa la frontera que ya no es tal. Y así sucedió después con la masa de concreto que acontecido el 9 de noviembre de 1989 valió lo que su peso en moneda alemana federal. Sí pues, algo detestable desde occidente, el muro del oprobio, que había que destruirlo y hacerlo desaparecer. Al final lo convirtieron más bien en miles de miles de mercancías de diversos tamaños, para todos los bolsillos (desde bloques grandes comprados por Bancos, Museos y ricachones excéntricos para colocar en sus jardines hasta los minúsculos souvenirs que compran turistas a 20 euros. De eso se trata la fetichización Katia en última instancia.
Un saludo al articulista. Me gustó el enfoque de la nota.

Comment by Carlos 11.10.09 @ 4:48 pm

Señores, esto es serio, la? Caída del Muro de Berlín marcó el principio de la Democracía en Alemania, y hoy en día, Alemania se ha convertido en una de las naciones más importantes del mundo, pero esto solo se logra cuando se hechan a un lado todos los paradigmas y se busca lo mejor para tu país… Qué bueno que ese muro que cobro la vida de 192 personas ya no existe…

Comment by Chino Fred 11.10.09 @ 5:09 pm

oe Pepe cuentate algo más de Berlin pes, tanto tiempo allá para dos párrafos, suéltate las primicias

Comment by La Muela de la San Martín 11.10.09 @ 5:29 pm

El muro de Berlín no es el único. Ahora hay un muro entre Polonia y Ucrania. ¿Y el muro de Bush? Y el muro que los judíos han levantado en contra de los palestinos. En varios países de América Central hay muros. Y el tremendo muro que están levantando los paises ricos de occidente contra los migrantes del Tercer Mundo?

Comment by Gripe porcina 11.10.09 @ 10:00 pm

Muy bueno el artículo. Yo por mi parte creo que se hizo muy mal la caída del muro, muy apresurada y hasta hoy sigue sin estar del todo caído. No sabe nadie qué hacer con lo que había atrás. Un modo de vivir diferente, muy diferente y con gravísimos errores como el espiar, prohibir, perseguir durante décadas donde llegó a enloquecer a gente, Pero tenían zonas de la vida muy resueltas como salud, vivienda, educación y un dinero que sólo valía ahí por lo tanto se podía tolerar mejor. El Euro no sirve, a diario se ve. Ahora accedente a todo, como un pobre ser humano que supuestamente se lo sacó de lo peor. Ellos no saben que del otro lado, los salvadores tampoco saben qué hacer con su historia.

Comment by Pablo 11.11.09 @ 6:06 pm

Estoy de acuerdo con Gripe Porcina, el muro de Berlín no es el único. En Europa hay uno que tiene 35 años y que separa a la Isla de Chipre en dos. Nicosia, la capital de Chipre, está cortada en dos mitades por un muro. En la parte norte viven los turcos, y en la parte su los 900,000 griego-chipriotas. Una “línea verde” atraviesa todo la isla y también Nicosia. A diferencia del de Berlín en Nicosia un hueco permite el pasaje de un lado al otro, basta con presentar el pasaporte. Los Chipriotas griegos prefieren no pasar al lado de turco antes de sufrir la ofensa de presentar su pasaporte para entrar a su propio país ocupado. Es posible “futuros muros”. El muro entre la parte bolviana de Evo y la de Santa Cruz, Tarija, etc, está cantada. Posibles muros entre Colombia y Venezuela, y entre Chile y Perú si ganamos en La Haya. ¿Y los muros que hay por todo Lima, que cierran calles, barrios, playas? ¿No son peores que el muro de Berlín?

Comment by Lucas 11.12.09 @ 1:47 pm

Y no te olvides el muro Perú-Arequipa, que esperemos pronto se haga realidad.

Comment by Arturo 11.13.09 @ 7:40 am

Arturo, opiniones deleznables como la tuya, empobrecen un debate. El de los muros es el gran problema de nuestro tiempo, el de USA-México, el Israel-Palestina son dramáticos, y lo es el que existe en Chipre. Pero tú, al mencionar un muro entre Puno y Arequipa, estás demostrando tu afán por boicotear el debate y la seriedad de El Hablador. Y seguro que vas a responder como sueles hacerlo: !Lee bien! He leído bien, amigo. Ya conozco tu manera de replicar. Es fácil de identificarla porque la has repetido varias veces en tu blog. “Lee bien”, es una típica respuesta tuya cuando no tienes una respuesta.

Comment by Lucas 11.14.09 @ 7:08 am





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