Con Zizek en Nueva Orleans
Friday November 27th 2009, 4:01 am
Filed under: Hablablog, Presentaciones

ZIZEK

Por: Giancarlo Stagnaro

La semana pasada, Nueva Orleans recibió al filósofo esloveno Slovaj Zizek, que brindó la conferencia Usos y desusos de la violencia en la Universidad de Loyola. Considero que fue una valiosa oportunidad para conocer de cerca a quien es considerado uno de los pensadores más importantes de los últimos años.

Autor de libros como El sublime objeto de la ideología y Visión de paralaje, Zizek es recordado por combinar psicoanálisis y cultura popular contemporánea. En ese sentido, la experiencia cinematográfica es un aspecto fundamental de su teorización, en particular las películas de Alfred Hitchcock, operación mediante la cual explica categorías lacanianas como lo real, lo simbólico y lo imaginario, entre otras. De hecho, en 2006, formó parte de la película de Sophie Fiennes, The Pervert’s Guide to Cinema , en la cual el esloveno repasa una filmografía acerca del deseo, con la finalidad de interpretar ciertos procesos del arte perverso por excelencia, el cine, que “nos enseña cómo desear”.

Al igual que en la cinta, en la que analiza el espacio del deseo en Lynch, Hitchcock, Matrix o Tarkovski, Zizek se presentó en la Universidad de Loyola apelando a ese rasgo performático de sus intervenciones. Al entrar al auditorio, los estudiantes habían puesto a la venta una serie de polos con el rostro del filósofo a partir del afiche promocional del evento. No podían faltar otros recuerdos de ocasión y, por supuesto, sus libros.

Recibido en el auditorio por unos muchachos vestidos de negro y con una cinta roja atada a su brazo izquierdo, a la usanza de los militantes fascistas, Zizek recordó la importancia de la ideología en la vida cotidiana, en el lenguaje civil, ya que lo ideológico no sólo se vincula a un discurso político determinado, sino más bien con una serie de creencias que articulan la red simbólica (network), mediante “reglas y normas que rigen la relación con lo explícitamente real”.

Puso como ejemplo de esta compleja red de creencias y mandatos su experiencia en el ejército, en el caso de la anécdota del soldado yugoslavo que se niega a prestar juramento, citada en El sublime objeto de la ideología. Zizek explica que los soldados deben jurar lealtad a la patria o al ejército (que para el caso son lo mismo) mediante un acto de “libre albedrío”. El juramento sería el acto ideológico por excelencia o lo que, en todo caso, revela la ideología, el acuerdo tácito en actuar motivadamente aún en los actos que consideramos normales, “inmotivados”.

En cierto sentido, la ideología remite al comportamiento religioso, en cuyas transgresiones se encuentra precisamente el núcleo ideológico. “Nos volvemos adultos cuando cometemos adulterio”, sostiene el filósofo, y no es solo un juego del lenguaje. Precisamente, lo más llamativo del speech de Zizek fue su inagotable encadenamiento de ejemplos y perspectivas, sin omitir un constante narcisismo. Al igual que en sus libros, su elaboración recorrió desde el conflicto palestino-israelí ?cuya solución reside para él en aceptar la situación de facto, la ocupación israelí, a partir de la “sinceridad” con que Moshe Dayan, citado por Zizek, habla del despojo de los territorios árabes desde un punto de vista secular mas no religioso— hasta alusiones a Hugo Chávez, el escritor cubano Leonardo Padura, la novela El palacio de los sueños de Ismail Kadare, las cintas The Sound of Music (a la que calificó de “obscena”), El club de la pelea o El resplandor (que relacionó con la idea cristiana del prójimo), Hitler, Gandhi y la pornografía.

Este por momentos volátil coctel de referencias forma parte del arsenal con el cual Zizek pretende desmontar algunos lugares comunes de la izquierda “liberal”. Para ello distingue entre la violencia efectiva y la inefectiva. Verbigracia: dos tipos de padre (símbolo de la autoridad): el que castiga físicamente o el que castiga con la mirada. Para Zizek, la violencia “efectiva” proviene precisamente del padre que castiga sólo con mirar. “El orden no es igual al fascismo”.

Pero la violencia, como signo de la impotencia, también puede ser invisible y el reclamo de Zizek consistió precisamente en ubicar ese tipo de violencia, la llamada “violencia estructural”, presente con mayor razón porque forma parte del sistema de poder, incluso de aquel poder que niega a sabiendas la presencia de la ideología en su esquema. “Todo tipo de poder reproduce sueños y fantasías ideológicas”.

Y en el contexto de los 20 años de la caída del Muro de Berlín , Zizek ratificó que aún se siguen pagando las consecuencias mediante el abuso del “sueño comunista”: “Fue un fiasco que terminó en el estalinismo, un fracaso ético, político y económico”; pero ello no quiere decir que los sueños ideológicos no hayan acabado. Más bien, para Zizek hay que derrotar al “enemigo” que habita en los propios sueños. Esto nos lleva a criticar el lugar común que sostiene la distinción entre los proyectos y sus realizaciones singulares, que por lo general terminan negando las intenciones originales; pero para el autor de Mirando al sesgo no se trata de volver al origen edénico de nuestros males, sino de atravesar ese mundo de sueños y fantasmas que es lo ideológico por definición.

Tal es el método de Zizek: cual arqueólogo, su misión es recorrer nuestros deseos y exponerlos abiertamente, a fin de derrocar “su contenido fantasmático”. Es un proceso bastante relacionado con la catarsis psicoanalítica, con el hecho de saber lidiar con el núcleo traumático que nos convierte en sujetos deseantes y, por qué no, de deseo.

Seguirle el hilo a Zizek durante más de dos horas y media puede ser algo pesado, sobre todo por la reiteración de algunos tópicos ya conocidos de sus libros y por la manera en que enhebra ejemplos y conceptos. No obstante, énfasis y amaneramiento forman parte de quien es considerado, no sabemos por qué, “el Elvis de la filosofía”. Pero más allá de todo el despliegue performático (o los dichosos polos), Zizek formuló un llamado a comprender el malestar de la cultura contemporánea. Un malestar que, a diferencia de las razones políticas o mediáticas, requiere ser interpretado sin apresuramientos de ningún tipo. En una de sus últimas intervenciones, Zizek sostuvo que el legado de Mahatma Gandhi debe ser reivindicado hoy: dejar de decir o hacer cosas que se mantienen dentro del orden de lo mismo. Para ello, la acción con cierta dosis de “violencia efectiva” puede abrir otra serie de posibilidades.

 

* Mañana: columna de Rafael Robles


9 Comments so far
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¿Es Zizec una moda? Lo que evidentemente es moda es la corriente lacanania como corriente indiscutible para interpretar los fenomenos culturales. En realidad, ya no es un AC.DC sino un AL.DL. Es decir antes y después de Lacán. Una seudo ciencia que ha empezado a apoderarse del pensamiento y a convertirse en dogmaa partir de las ideas de un iluminado inteligente: Lacan. Zizec, es uno de sus operadores. En el Perú intelectuales tan importantes como Gonzalo Portocarrero en sociología, ha abandonado el método sociológico para convertirse en fiel seguidor de las terorias lacanianas. Y lo mismo ocurre con Vich que ha renegado de los métodos clásico del análisis literario para asumir la perpespectiva lacanina, como única, y dogmatica. Ambos han formado trío con Ubilluz para crear ese hibidrido llamado maestría de Estudios culturales en la facultad de CCSS e La Católica, que no es otra que una espacio no para el debate de todas las ideas sino para la aplicación de las teorías lacananias a las creaciones culturales. Pero quién y qué era Lacan, un terapeuta, un discípulo de Heiddeger, y de Freud, que lo que hace es psicoanalisis. Puede ser peligroso como ha ocurrido en Buenos aires hay más lacananianos que bonarenses. Sin embargo, esta visión unilateral desde una perspectiva lacaniana dogmática, no debe servir para desligitimar los aportes a las ciencias sociales y a la crítica literaria, de autores como Zizec, y sus valiosos seguidores peruanos tales como Gonzalo Portocarrero, Ubilluz, Vich, que es de lo más creativo y perturbador, en el buen sentido, que existe en el Perú.

Comment by Heidegger 11.27.09 @ 6:33 am

El psicoanálisis es el alma de los pueblos, querido Heidegger.

Comment by Fan de Toño Cisneros 11.27.09 @ 10:24 am

Querido Toño, el psicoanálisis es la estafa de los pueblos. Si no pregúntale a un psicoanalista cuánto cobra por sesión. Heidegger, es decir yo, siemnpre dije que había que diferenciar entre el ser, el pensar y el cobrar.

Comment by Heidegger 11.27.09 @ 11:40 am

¿Zizec no era una espeie de neo-marxista? Zizec habla de sueños ideológicos. Él es una pesadilla ideológica. Zizec marxista habla del muro de Berlin como dice Stagnario que Zizec dijo, mmnn. Stagnaro das la noticia pero no dices qué es lo que piensas tú sobre el pensamiento de Zizec. Por qué no nos dices que te parece este asunto de la moda Zizec. ¿Te has vuelto Zizeciano?

Comment by Bruto a morir 11.27.09 @ 11:48 am

¿Todavía sirve el marxismo como instrumento de análisis de la realidad? Eso es lo que hace surgir la necesidad del análisis lacaniano. Al fallar la relación entre estructura económica y la producción cultural, los buscadores de “dogmáticas” reveladoras echan mano a Lacan. Entonces el “fantasma” del capitalismo, se tralada al “fantasma” lacaniano al interior del escritor y su obra. Encuentras al “fantasma” escondido dentro de un texto y terminaras haciendo otra vez una entrada ideológica a un texto literario. El fantasma lacaniano es el pequeño burgués marxista. Muchos de estos ex-marxistas, son ahora lacanianos. Están buscando al fantasma para exorcizarlo. Pero si lo encuentran, ¿qué logran?. Hallado el “fantasma” que está detrás de Vargas Llosa o de Cueto ¿ambos escritores van a cambiar de manera de escribir? Todos sabemos cuál es el “fantasma” que está detrás de Vargas Llosa y Cueto, es el “fantasma” de la culpabilidad, o la mala conciencia de la burguesía. ¿Se necesita el tremendo y complejo aparato conceptual lacaniano para llegar a esa brillante conclusión de Cristobal Colón?

Comment by calin 11.27.09 @ 8:12 pm

El psicoanálisis de Lacan es un método para abrdar un estudio específico, pero así como este la sociocrítica también es una opción relevante. Es más, desde mi punto de vista, podemos pisar tierra en el análisis discursivo en vez de deslizarnos por vericuetos abstractos. Para citar un caso, la teoría bajtiniana es una suerte de síntesis posmoderna del marxismo delos años veinte y el formalismo de esa misma época. Hay más complejidades que no vo a citar obviamente. Si bien es cierto que el psicoálisis goza de relevancia episemológica en nuestro medio, el acercamiento sociocrítico, que le debe mucho al neomarxismo, es un método epistémico idóneo para abordar discusiones de política y cultura.

Comment by Bajtín peruano 11.28.09 @ 11:25 am

Querido Heidegger, no soy Toño sino Fan de Toño. Mi nombre es Armand, mucho gusto. Quiero decirte que estás equivocado, en la universidad te hemos estudiado con atención y sabemos de qué pie cojeas. Pero te doy la razón respecto a los honorarios de los psiconoalistas y de cómo estos se aprovechan, en muchos casos, de la gente. Fuera de eso, larga vida a Lacan.

Comment by Fan de Toño Cisneros 11.28.09 @ 12:47 pm

Toño, el problema del psicoanálisis, o de la socio-crítica, es que termina siendo crítica ideológica del texto, que es lo que les interesa a los carroñeros, independientemente del valor estético del texto. Tu post es inmensamente revelador falso Toño Cisneros “Ya te hemos estudiado con atención”…” La idea es coger al creador en su desviación pequeño-burguesa, o burguesa, o, desde la perspectiva lacaniana, encontrar cuál es el “fantasma” del sujeto estudiado. La literatura en si misma es lo que menos importa. Y si me tienen ya estudiado, te doy más información para completar el diagnóstico: soy burgués a morir, solo veo Canal 6 y leo Etiqueta Negra. Estoy loco, rayado, mi cabeza está repleta de fantasmas, hay una colección tan grande que ya no hay sitio, tantos como para que se alimenten todos los lacanianos locales, pero no deseo que me curen de mis “fantasmas” porque si me descubren y me curan todo lo poquito que hay de creativo en mí desaparecería. Y no estoy dispuesto para que un resabido terapeuta me descubra y me cure, y encima, si es psicoanalista, tenga que pagarle un montonal de plata. Más bien, los psicoanalistas, los lacanianos y los socio-críticos deben darles “alguito” a sus sujetos de estudio, porque con los “fantasmas” que descubren en sus estudiados-víctimas, se van a congresos, ganan buena plata en las universidades, y si tienen consulta te sacan un ojo de la cara con pura charlatanería. Con respecto a que Lacan(can) -asi le decíamos cuando era mi discípulo en Berlín: Lacancan- el francesito elegante va tener larga vida, pero ésta dependerá de cuánto resiste la moda. No hay teoría que dure cien años ni intelectual que la aguante. Y si Lacan no muere, entonces no es ciencia sino religión.

Comment by Heidegger 11.29.09 @ 9:17 pm

Valga esta intervención para informarles que, según el blog del grupo de investigaciones filosóficas Diapoiren, Zizek visitará Lima el próximo año: http://diaporein.blogspot.com/2009/07/slavoj-zizek-en-el-peru-unmsm-mayo-2010.html

Comment by Giancarlo Stagnaro 12.02.09 @ 1:31 am



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