Los anteojos de azufre

LA DÉCADA DEL SIGLO

 

 Por Mario Granda

 

Tarea de los historiadores es darle nombre a las épocas o de resumir una forma de ser y de pensar a partir de una década o de una generación. Pero el caso que nos toca ahora es un poco distinto: al acabarse el 2010 no solo termina un año sino también la primera década de este siglo, los primeros diez años de un periodo que tal vez la mayoría de nosotros no verá acabar pero que, de alguna manera, significan el pie con el que hemos entrado –y estamos entrando— al siglo XXI.  

Si echamos una mirada a los primeros años del último siglo (1900-1910) encontraremos algunas relaciones no tan casuales con los años que siguieron. En esos dos lustros hubo revoluciones sociales y culturales (la guerra de los bóxers contra las potencias europeas, la revolución comunista de 1905), avances científicos (Psicoanálisis, Teoría de la Relatividad) y avances de la industria (producción del Modelo Ford T). Es cierto que revoluciones y avances científicos y económicos se pueden encontrar en todo momento. Pero pareciera que en estos años ya se anticipa el avance científico-nuclear, el capitalismo industrial, los conocimientos sobre la conciencia individual  y la lucha entre poderes imperiales y minorías nacionalistas del siglo XX. Sin embargo, la presencia de la primera década en el siglo no solo la confirma la historia. Bernardo Bertolucci, en su filme Novecento (traducida al español y al inglés como 1900), cuenta la vida de dos amigos que toman el camino del fascismo y comunismo, los dos grandes movimientos que rigieron el mundo hasta la mitad de ese siglo. La leyenda del 900, de Giuseppe Tornatore, trata sobre la vida de un hombre que nació en un barco ese mismo año y del cual nunca bajó; como el hombre del siglo XX, su vida siempre estuvo en idas y venidas, de puerto en puerto. Mientras tanto, 2001: Odisea en el espacio, la película que por mucho tiempo anunció la imagen del siglo que ya vivimos, le hace un homenaje al número en cuestión por medio del nombre de la computadora de la nave espacial, HAL 9000.

Entonces, ¿no habrá en estos últimos (o bien primeros) diez años algo que nos dé algunas pistas sobre el siglo XXI? Repasemos, de modo muy general, los temas que nos conciernen.

El perfil de Shangai ha reemplazado el perfil de Manhattan

 Por el momento, el 11 de Setiembre del 2001 ya está casi considerado como el inicio del siglo, pues prácticamente todos los temas políticos mundiales están relacionados con él. Al-Qaeda y la Guerra de Irak aparecen en medio de este asunto, y el reciente caso de Wikileaks ha vuelto a poner los temas de seguridad en el tapete. Entre tanto, la política global ha adquirido nuevos matices. EE.UU. ha pasado a una etapa de reflexión –inquieto a su vez por el inicio de la hegemonía china—, pero también realiza cambios interesantes. La elección de un presidente de raza negra que, simbólicamente, representa la capacidad a la que puede llegar la representación democrática. En Latinoamérica, Hugo Chávez ha revivido el sentimiento bolivariano, un tipo de latinoamericanismo que no se veía desde los años setenta.

Todo esto puede sonar muy mundial o muy político. Pero hay otros ritmos y aires. Enfermedades infecciosas de dimensiones mundiales como la gripe aviar (2004) y la porcina (2009), avances científicos como el desciframiento del genoma humano (2001) y los experimentos con el colisionador de hadrones (2008), además de cambios económicos como la puesta en circulación del Euro (2001), la crisis financiera mundial del 2008 y la creación de nuevos bloques geopolíticos como la Unasur en ese mismo año. En el plano social, la revolución homosexual (en su sentido cultural y legal) y la aparición del concepto de identidad virtual, gracias a Internet. Más difícil es hacer un balance del arte. Pero para responder a los pesimistas, al menos en el plano literario, no hay que olvidar el éxito de sagas como El Señor de los Anillos y Harry Potter, que obligaron a millares de colegios en el mundo a cambiar su plan lector de Don Quijotes y Mío Cides por libros más actualizados y libres, y el nacimiento de las nuevas editoriales peruanas (c. 2004) que reflejaron la presencia de muchos nuevos escritores.   

Sin embargo, el lado verde del planeta también merece su lugar. La fiebre ecológica de mediados de década parece haberse esfumado (como se reflejó en la última cumbre de Dinamarca), mientras que diversos cataclismos han sacudido países como aquellos del sudeste asiático por el tsunami (2004), EE.UU. por el Katrina (2005) y los terremotos en Haití y Chile en este último año. Por lo demás, y como si fuera un 11 de Setiembre medioambiental, una de las plataformas flotantes de la compañía inglesa BP se incendia en el Golfo de México a comienzos del 2010, creando con ello el segundo derrame de petróleo más grande de la historia (después del de la Guerra del Golfo de 1991). Tampoco hay que olvidar el terremoto de Pisco en el 2007.

¿Cuáles son los signos que nos deja la década? ¿Estará en ella resumida lo que vendrá en este siglo? Tal vez hay que cogernos de lo que está a nuestro alcance. En el Perú se ha cumplido una década democrática (siempre celebrada y en contraste al gobierno anterior), pero también la del comienzo de políticas de libre mercado que aún permiten curiosas interpretaciones de lo que significa el trabajo, tales como los empleos tercerizados o “service”. También se habla de desarrollo, pero esto debe alcanzarse también a través de políticas de integración social y de intercambio cultural interno. Esto es, no solo un contacto con el exterior (un país más internacionalizado) sino también consigo mismo (interiorizado). ¿Se necesitan más ingenieros? Es cierto. Pero también más críticos y artistas exigentes, universidades que fomenten la investigación y empresarios con una visión universal y no individualista. Y también ciudades que no estén hechas solo para trasladarnos mecánicamente de un lugar a otro sino para encontrarnos con otros o, en otras palabras, con nosotros.

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La Bitácora de El Hablador es una web de actualidad cultural y literaria que, desde el 2007, trabaja en base a una propuesta que busca la constante reflexión, discusión y debate entre los autores de los artículos y los lectores de los mismos. Este blog ha sido administrado, siempre desde una propuesta personal, por Francisco Ángeles y Juan Francisco Ugarte. Desde el 2011 hasta la actualidad, el administrador de la página es Lenin Pantoja Torres.
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18 Responses to Los anteojos de azufre

  1. Henderson says:

    Excelente recuento, más allá de la brevedad del texto muchas preguntas sueltas, entre ellas ¿qué nos espera y hacia dónde vamos? Lo que pasó hace 100 años encierra expectativas distintas a lo que puede venir. Saludos.

  2. María Fer. says:

    Gran análisis! esta primera década del siglo XXI ha sido muy importante, el mundo entero ha sufrido cambios significativos en todos los aspectos (políticos, sociales, económicos y ambientales), en lo que respecta al Perú, cabe mencionar que pasará a la historia el Nobel ganado por MVLL, quizá el acontecimiento más importante en lo que respecta a la cultura. Por otro lado, mencionar también que la década que se nos viene va a estar marcada por la celebración del bicentenario de la “independencia” de nuestro país.
    Saludos y felicidades por el blog.

  3. desde el inframundo says:

    una característica conocida de la literatura que vale la pena recordarla, su naturaleza anticipatoria… bien ahí, Granda!

  4. lalita says:

    si pues, estos primeros años son importantes para saber lo que vendrá. Interesante opinión.

  5. Wisin y Yandel says:

    ¿Y qué me dice de la música y los distintos booms generacionales como el rock, disco, punk, reguetón?

  6. xeptica says:

    profe granda, no entiendo a cuenta de qué viene este recuento, cada década está plagada de sucesos trascendentales, no solo la primera de cada siglo. por favor, reclamo mayor rigurosidad para su columna siguiente.

  7. mi amante niña says:

    ta ahi nomás la columna ah, o sea ya pes un recuento y muchas reflexiones. ¿cual es su propuesta amigo granda? pa tal caso creemos en lo que dijeron los mayas y el otro año ya fuimos.

  8. Cholo soy y no me compadezcan says:

    Porqué no tocó el tema del centenario de Jose María Arguedas ignorado por el gobierno aprista de Alan García?????? ¿QUé hará el Hablador al respecto?

  9. no a la ley seca says:

    claro pues, Granda, debes considerar otras cosas, parece que solo te fijas en eventos políticos y tecnológicos. o sea, arte no solo es cine y literatura, hay más cosas…

  10. jose carlos says:

    mario no fumes, yo ya deje el cigarro hace seis meses

  11. la nena del barrio says:

    interesante columna la del profesor Mario Granda.
    Sin embargo, soy de la opinion de que pudo profundizar un poquitin más.
    Sera para la proxima,

    saludos y besos

  12. RATT says:

    Me parece que todos han olvidado una idea importante: que todo hecho en la historia tiene un impacto relevante en los posteriores, y a todos los niveles. Nada es gratuito. Cada suceso registrado contribuye a formar nuevas ideas sobre el arte en general, la política, la economía y la ecología. Pensar que este artículo adolece de sentido significaría creer que los procesos sociales se fragmentan en especilidades que no existen como tales.
    En ese sentido, entiendo que el esfuerzo de Mario Granda ha sido puntualizar algunos hechos que den luces sobre cómo podemos esperar que se desenvuelva la Historia. He ahí su gran importancia y he ahí, también, la necesidad de analizarlo más ampliamente.

  13. Melcoloco says:

    Sr. Granda, sus cigarrillos contaminan el ambiente. ¿No sabe que una de las peculiaridades del comienzo de este nuevo milenio reside en que por fin se comienzan a organizar esfuerzos para evitar una muy posible, y pronta, quizás, debacle ecológica?
    En cuanto a las artes, no cabe más por decir. Ya sabemos que una reflexión en torno a las artes resulta por demás inútil. Todo es arte en la actualidad, lo que nos lleva, por ende, a afirmar, que nada en el fondo lo es. Saludos.

  14. reymono says:

    Me parece válido el llamado a la reflexión y el fin de una década es un lugar común para tomarnos un aire y mirar el conjunto y tratar de hallar mapas de ruta. Para mi lo más importante es el deterioro que ya muestra nuestro planeta y que no terminamos de asimilar. Siento que cualquier otro tema es secundario.

  15. Luque Miranda says:

    Mario, ¿dónde estás? Estamos esperando tus opiniones y que te pronuncies, cápsula. No nos falles que eres la última esperanza de la clase media. ¡Viva Ribeyro!

  16. Mario says:

    La idea de este artículo es, como han dicho, despertar más reflexiones. En Internet y la prensa hay abundantes recuentos más precisos sobre esta última década y a partir de ellos se pueden hacer evaluaciones muy interesantes.

    Ahora, ¿tendemos a pensar por décadas (por siglos, por milenios)? No sé si esto se debe a un rasgo psicológico o de economía verbal. Igual, siempre creo que es importante echarle un ojo al tiempo que ha pasado para ver el futuro con más apertura y creatividad. ¿Balance de la década? Yo diría que positivo. Al, Perú, sin duda. Pero también hay harto por rebanar, claro.

    Un par de artículos, más o menos recientes, hacen algunos balances por décadas y me parecen interesantes (links al pie). Humberto Campodónico menciona que se debe volver a la banca de desarrollo para así fomentar más el mercado, que es la que, según su opinión, puede impulsar mejor los productos nacionales. La forma cómo está pensada la banca ahora se restringe más al crecimiento de las empresas. Al respecto, recordemos que cuando se produjo la crisis mundial en el 2008 se comentó que el libre mercado había perdido la visión “social” de la economía. ¿Qué quedó de estas reflexiones?
    Por otro lado, Abelardo Oquendo, hace un comentario a una encuesta que publicará la universidad de Lima. En vez de responder por los 5 poemarios más importantes, los encuestados responden por los poetas que consideran más significativos. La pregunta es: ¿por qué es más fácil hablar de las personas que de los libros? Y mi pregunta es: ¿cómo estamos leyendo la literatura (en este caso, la peruana) ahora? ¿Por qué, en este caso, nos resistimos a ver libros de las décadas y pensamos en algo tan atemporal, etéreo y romántico como “el poeta”?

    Las idas y vueltas de la banca de desarrollo, de Humberto Campodónico
    http://www.larepublica.pe/01-12-2010/las-idas-y-vueltas-de-la-banca-de-desarrollo

    Poetas, poemarios, de Abelardo Oquendo
    http://www.larepublica.pe/09-01-2011/poetas-poemarios

  17. Marco Matos El Dandy says:

    Uté es lo mássimo.

  18. Jorge says:

    Gracias, Mario. Saludos a tu padre.