Segregación N° 1

 

PASAN LOS DÍAS

 

 

 

Por Francisco Izquierdo-Quea

 

 

Fueron cuarenta, uno tras uno. Llegué a Perú y me fui. Al final, solo la imagen de siempre: Lima partida entre el cielo y el mar.

Uno. El avión serpentea sobre el agua y gira en U, ingresando al aeropuerto. De vuelta en Lima. Ley antitabaco, gente leyendo periódicos y haciendo rutas entusiastas en el Metropolitano. Bastan dos tardes para apreciar el movimiento de personas gastando muchísimo dinero para seguir al pie de la letra el libro con lugares que Gastón Acurio recomienda para comer. Hay un optimismo general por el Nobel a Vargas Llosa y porque un par de películas peruanas han ganado premios. Visconti dice: Pero hace años Lombardi también ganó esos premios. Yo digo: ¿Y cuál es la diferencia ahora? Visconti dice: Que ahora somos un país con talento.

Tres. Frente a la computadora, revisión de mails, solo tres por resaltar:

1) Marion, historia sobre las peleas en su trabajo, felicidad absoluta comiendo en el restaurancito de la rue Mouffetard, encuentro con las italianas y fiesta de disfraces donde aparecieron los galifardos que cada fin de semana le piden su número de celular.

2) Niño Tortuga, estudia día y noche para su examen de abogado, en París hace frío, no hay muchos turistas, en el último Salón de la Moda han salido ternos para hombre con falda.

3) Bernard, repaso de una serie de detalles sobre una fiesta en Crimée, mi tema de doctorado parece interesarle pero no lo entiende bien, los Fouck Brothers en Ménimoltant.

En las webs de fútbol: la U da pelea por el título. En la web de El Comercio noticias sobre Al fondo hay sitio y las peripecias del torero Fernando Roca Rey en el programa de bailarines de Gisela. Facebook: una lista de simpatizantes de la alcaldesa Susana Villarán cree que esta será una especie de Enrique Tierno Galván versión Lima-moderna-progre-y-libre. La consigna frente a los derrotados del PPC es interesante: si eres de izquierda, consumes buenos libros, películas y discos, o sea, piensas; si eres de derecha, además de anacrónico eres una bestia. Un detalle espirisocial: July se ha unido al grupo: Yo también creo que Dios MOSTRARÁ SU GLORIA a través de los adolescentes. 

Seis. El mismo bar de siempre. Mesas con tipos animosos y chicas avezadas. Yo estoy en una de esas mesas. Hay platos con comida, botellas de cerveza, risas, gritos y todos fuman cigarrillos de distintas marcas. La situación va de un lado para otro, hasta que Visconti me toma del hombro y me suelta una de sus tantas revelaciones de esa noche: que luego de ver Star Wars completa está seguro de que Darth Vader tiene razón y que solo el odio nos mantendrá vivos. Respondo que no tengo idea de lo que habla, y volteo a ver quién me llama. Es Ana. Me pongo de pie, un abrazo, un tanto tiempo, y dos jajaja jijiji. Ana es pequeña y tiene los ojos negros. Iniciamos una charla breve en la que ella hace un relato de sus proyectos y de su regreso a clases. Tengo que terminar la carrera de una vez por todas, dice riendo. Muevo la cabeza y fumo un poco. Es malo fumar pero estoy convencido de que fumando la paso mejor que aquellos que no lo hacen. Ana continúa con lo de la universidad, chismes de gente que no conozco pero que al parecer conocí en algún momento, que alguien se mató, que alguien es madre por segunda vez, que la universidad de porquería, que un profesor la botó de un curso porque en su momento no quiso casarse con él, ¿puedes creerlo? Fumo. No todo es perfecto, alego. Ana dice entre dientes algo que no logro entender y retrocede en semivueltas, haciendo muecas y chau con la mano. Eso, chau.

Ocho. ¿Desde cuándo el Facebook condiciona a la gente? De pie en el Malecón Grau, mirando el puerto de pescadores y los autos correr rumbo a La Herradura. Llamada de Fresita. ¿Dónde estás? En Chorrillos. ¿Ah? Sí, en Chorrillos. ¿Todo bien en estos días, te ha gustado Lima? El Metropolitano me gustó, fuera de eso, todo parece ser lo mismo, salvo que hay más plata. Fresita dice ah y pregunta: ¿A qué restaurante has ido? No recuerdo los nombres, Fresita, pero he estado en cuatro que Gastón Acurio recomienda en su guía del Banco Continental. ¿Te gustaron? Francamente no. (Pausa). Fresita lanza otro ah y luego dice que en Facebook un grupo de sujetos ha propuesto a Gastón Acurio como candidato a la presidencia, imagínate, ¿tú crees que Gastón acepte?, ¿aló? La guía de Gastón no sirve para nada, Fresita. ¿Por qué tendríamos que descubrir y aceptar que los supuestos mejores anticuchos de Lima están en Miraflores y que te los sirven en un plato porción-bebito?

Doce. Frente al televisor. Publicidad de Telefónica o de una marca de cerveza. Aparecen hombres y mujeres corriendo en la calle y abrazándose. La sugerencia: que Perú será campeón del mundo en vóley.

Quince. Charla con Bautista. Llega agitado y con los audífonos puestos. Luce un polo que tiene la inscripción ROXETTE EN EL ROOSEVELT ABRIL 95. Trabaja en lo mismo. Al margen de resignaciones, se siente conforme. La novedad: sale con una pintora de Corriente Alterna. Los cuadros de la chica, afirma él, buscan enaltecer a la mujer por sobre todas las cosas. 

          ––Es la típica huevona que habla como bebita para dárselas de…

          ––¿Interesante?

          ––Digamos que tierna.

          ––¿Tierna?

          ––O sea pregunta babosadas tipo: “Bautista, ¿qué significa ‘claustrofobia’?”.

          ––Okey.

          ––Mira, yo como si las huevas, ah. Antes de conocerme ella estaba con un patita, un X, un tal, no sé, Javicho Degregori.

          ––…

          ––Un nombre de esos, tipo videoartista o alcalde de La Molina. ¿Entiendes?

          ––Ajá.

          ––La cosa es que la huevona es agradable, al menos cuando está sobria. Pero del saque la gente que se mete al feminismo está cagada.

          ––¿Al comunismo?

          ––Al feminismo. Al comunismo también, pero ya no existe.

          ––O sea que es feminista.

          ––Sí.

          ––Supongo que fuera de esos detalles te sientes bien.

          ––Estoy bien. Además he reducido el consumo de cigarrillos ––dice.

          ––¿A cuánto? ––pregunto.

          ––Cinco por día. Máximo seis.

          ––Yo si en algún momento lo hago, va a ser de golpe. Pum, dejo de fumar y ya.

          ––Lo pensé, pero también pensé que para mí sería imposible. Así que mejor reducir la carga diaria. Lo importante es que ya no estoy tan deprimido. Me he dado cuenta de que la razón que me impulsa a fumar casi sistemáticamente es estar frente a la computadora. Así que ahora estoy variando un poco la rutina.

Llevamos media hora o cuarenta minutos hablando. Él, una colilla sobre el cenicero; yo, cuatro.

Dieciocho. Perú ha perdido todo en el mundial de vóley, con excepción de los partidos frente a Argelia y Costa Rica. La prensa busca responsables. La publicidad de Perú campeón del mundo sigue transmitiéndose en televisión.

Veintidós. Llamada desde París por parte de un Niño Tortuga ebrio y sensible. Eres mi pata, nos hemos peleado muchas veces, pero eres mi pata, te admiro por regresar a Perú aunque sea de vacaciones, yo nunca voy a regresar a Perú, si regreso sería para ser presidente de la Corte Suprema y para enseñar derecho privado en San Marcos, pero ese es un supuesto, por el momento no tengo nada que hacer en ese país lleno de gente de mierd…, ¿que qué quiero que me traigas?, tráeme un kolynos, ¿es posible?, sí, hace frío y está nevando todos los días, ahorita son las tres de la mañana, oe sabes qué es lo que realmente quiero: chicharrones con tamal, ya me llegó al pincho comer poulet rôti, ¿sabes desde cuándo estoy con el poulet rôti?, desde que llegué a París, compadre, más de tres años, más de tres añ…, sí, hermano, todo listo para mi examen, voy a ser abogado, ya me vas a ver con mi toga, la voy a romper acá, ya me vas a ver.

Veinticinco. Moyobamba.

Treintaiuno. Lima.

Treintaitrés. Revisión de mails. Nada importante, salvo noticias de un debate que parece haberse instaurado: los que antes pedían el Nobel para Vargas Llosa ahora lo critican. Casi todos ellos periodistas que quieren ser escritores o, en el peor de los casos, líderes de opinión. Algo sucede. Automáticamente voy a la cocina y en la licuadora meto todo lo necesario para hacer pisco sour. Bebo media licuadora de pisco sour mirando a Clementina tomando sol en el patio. ¿Será aburrida la vida de una tortuga? Clementina no es tan lenta, cruza el patio varias veces al día y se esconde en el jardincito: supongo que aparte de la comida que se le da come hojitas y bichos y tod… Suena el timbre, es Fresita. Hablamos un rato en el living, ¿qué has bebido?, cuenta cosas de sus gatos, de sus dietas, ríe, ¿por qué me miras así?, ¿qué has bebido? Jeje, ay, Fresita, eres tan linda y buena, no sé por qué nunca ha pasado nada entre nosotros, ¿y si te propongo matrimonio, Fresita? ¿Qué has estado tomando, ah? Así podríamos llenar una casa de hijitos, Fresita, y luego comprar un palco en el Monumental para ir los domingos, o sea yo y los hijos hombres, porque las mujeres nunca deben ir al estadio, Fresita, porque dan mala suerte y porque los domingos las mujeres se quedan en casa tejiendo chompitas y preparando postres. Fresita para de reír, evade mi comentario con su inconfundible fresitamanera de evadir mis comentarios y pregunta: ¿Qué quieres hacer hoy? Me encojo de hombros. No sé, Fresita, salgamos por ahí. Nos ponemos de pie, casi al instante salimos y al llegar a la avenida nos topamos con los edificios y la gente. Detengo un Covida y subimos. Nos sentamos cerca a la puerta delantera.

          ––¿Adónde vamos? ––pregunta Fresita.

          ––A las Galerías Brasil ––digo––, quiero comprar un polo como el de Bautista.

          ––¿Quién es Bautista?

          ––Luego iremos a Breña, a la casa de mi abuela.

          ––¿Pero tu abuela no murió?

          ––¿Cómo sabes eso?

          ––Tú me lo contaste.

          ––…

          ––…

          ––¿Desde cuándo nos conocemos, Fresita?

          ––Desde que entraste al periódico, 2000 o 2001, creo ––sonríe.

          ––Ah.

          ––Sí.

          ––Bueno, la cuestión es que la casa de mi abuela sigue ahí, y hay fotos y muñecas y elepés. Así que vamos nomás.

Fresita dice está bien y yo me acomodo sobre el respaldar. Veo que en uno de los extremos del micro reluce una calcomanía con el lema: “Sé amable, no rompas los asientos, SONRÍE”.  

Treintaisiete. El retorno es inminente. Intento ordenar el caos de mi vieja habitación. Hace siete años que no vivo acá, me digo. Dos opciones: regalar o tirar a la basura. Libros que ya leí y que no sirven para nada. Ropa que nunca usaré. Revistas, discos, casetes, películas, periódicos de fútbol. Lo que queda intacto: las paredes y todo lo que está sobre ellas.

Treintaiocho. Solo dos personas pueden darme la respuesta que necesito: ¿Qué hace Kina Malpartida en el box y no modelando? El doctor Maestre, a mi lado, responde: ¿Quién es Kina Malpartida? Frieda Holler, por su parte, me dice: Eres guapo, te pareces a Claudio, el cantante de Lucybell. Cambio de estrategia: ¿A qué se debe el orgullo de los peruanos?, ¿es que todo empezó con Inca Kola, la campaña Cómprale al Perú, Claudio Pizarro y sus goles en Alemania, el pisco, Libido ganando un premio MTV, el surf, Gastón Acurio y la cocina, Machu Picchu, Kina, La teta asustada, y ahora Vargas Llosa? ¿Acaso todo se reduce a un simple reconocimiento? El doctor Maestre responde: ¿Quién es Gastón Acurio? Frieda Holler dice: El papel higiénico nunca debe reemplazar a la servilleta.

Cuarenta. El fin. Llamada del chino Masahide. ¿Te vas hoy? Sí, me voy hoy. Disculpa por no haber ido el otro día, ¿nos encontramos en el aeropuerto? Ya, en el aeropuerto. Once de la mañana, luego del registro, junto al chino en el fastfood del segundo piso. Masahide: He estado ocupado en muchas cosas. Yo: No te preocupes. Masahide: ¿Cómo has visto Lima? Yo: Está bien, ¿no? Bebemos el café sin hacer ruido y le digo luego que me acompañe a fumar. Salimos. El chino Masahide ha engordado posiblemente treinta kilos desde la última vez que lo vi, año y medio atrás. No le hago mención de esto sino que le ofrezco un cigarrillo. Gracias pero no, ya paré con el pucho. Afirmo en silencio y hago fuego. El chino permanece a un lado, mientras los taxis llegan y desaparecen y vuelven a llegar a la entrada del aeropuerto. A la primera bocanada le pregunto: ¿Qué has estado haciendo, chino? El chino Masahide suspira con pesadez. Habla de cierto grupo de noise que tuvo a inicios de año. Que tras dos o tres meses las diferencias aparecieron. Que los otros integrantes gritaban mucho, que no le dejaban tocar la guitarra, que el chino se hartó y dijo que la música le era un don negado y que volvía a la poesía. Que una tarde conoció a un grupo de poetas trasgresores cuyo plan de enfocar la poesía nunca había sido impuesto en la literatura peruana. Que se embarcó con ellos en el proyecto. Que viajaron por todo el país dando recitales y performances. Yo: ¿Y aprendiste algo nuevo? Masahide: De poesía no, pero conocí mucho el Perú. 

Le doy la mano y un abrazo. Tengo que entrar ya, mi avión sale ahorita. El chino dice: Cuídate, estudia mucho. Eso haré, le digo. Me acomodo la mochila y cuando estoy a punto de cruzar la puerta automática, Masahide dice: Voy a dejar todo y me voy a Japón, compadre. Me detengo y lo miró ahí, a tres metros de distancia. ¿Y qué se supone que vas a hacer en Japón, chino? Enseñar español o cocinar, algo así, responde. Tú no sabes cocinar, Masahide. ¿Qué vas decir, que eres un ex luchador de sumo que ahora prepara sushi? El chino ríe. Entonces enseñaré español, hay buena plata ahí. Yo: Chino, ¿estás bien? Masahide: En realidad depende de qué quieres decir con estar bien, pero si quieres saber si aprendí el significado del enigma de la vida, la respuesta es sí.

Silencio: uno,

dos, tres, cuatro,

cinco, seis,

siete segundos.

Me voy, chino, escríbeme. Atravieso la puerta. Atrás, oigo a Masahide gritar: ¡Huevón, por enseñar español los japoneses te pagan como si fueras Zico!

Poco rato después, el boing 787 despega y Lima desaparece. 

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La Bitácora de El Hablador es una web de actualidad cultural y literaria que, desde el 2007, trabaja en base a una propuesta que busca la constante reflexión, discusión y debate entre los autores de los artículos y los lectores de los mismos. Este blog ha sido administrado, siempre desde una propuesta personal, por Francisco Ángeles y Juan Francisco Ugarte. Desde el 2011 hasta la actualidad, el administrador de la página es Lenin Pantoja Torres.
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20 Responses to Segregación N° 1

  1. mexican girl power says:

    jajaja es obvio que después de haber bebido media licuadora de pisco sour uno empieza a preguntarse si es feliz la vida de una tortuga jaja

    y si, el papel higiénico nuca debe de substituir a la servileta ;)

  2. Jose Antonio says:

    Q ha cambiado?

  3. Corrector decimonónico says:

    el final es cancelador, los diálogos demoledores y la ironía es punzante.
    Solo encuentro un error: En lugar de escribir “Afirmo y hago fuego”, debió decir: “asiento y hago fuego”.

  4. El chato Maicelo says:

    TE AMO, KINA!!

  5. x-men says:

    buena pancho, desde que cerraste tu blog siempre quise volver a leerte.

  6. discípulo de Capote says:

    bien ahí, nada más cercano a la auto-ficción…

  7. Elenita de Troya says:

    qué guapos son los columnistas de el hablador!

  8. rrr says:

    imposible que hayas salido en un “boing 787″ en prima la marca es “Boeing” y el 787, apodado “Dreamliner”, todavia esta en fase de pruebas. Se supone que haran entrega del primer avion recien a finales de este anho. Lo demas todo bien, esta bueno tu post.

  9. Top Gun says:

    Lo que no sabes es que Pancho es piloto de pruebas del 787;

  10. Talula says:

    Pancho, me sumo a tu larga lista de fans. Eres un grande.

  11. y su caballito says:

    estoy de acuerdo con Elenita de Troya qué bien estan los columnistas ;)

  12. María Bonita says:

    Muy divertida. Me encantò

  13. la shushupe says:

    pancho, qué pasó en moyobamba. suelta la perla de una vez.

  14. Anonymous says:

    “Yo digo: ¿Y cuál es la diferencia ahora? Visconti dice: Que ahora somos un país con talento.”
    “Like water through a drain,
    I’m spinning down, down, down
    Like the needle in my vein,
    You’re bringing me down, down, down
    Like a dog who’s gone insane,
    You’re putting me down, down, down
    And those of you who doubted me,
    Are going down, down, down
    And the record man who never called,
    Can you hear what’s going on?
    I’m coming up I’m coming up
    I’m coming up I’m coming up
    And the world ain’t gonna catch me going down”
    ¡¡¡¡¡Y que viva el Perú!!!!!

  15. José Gabriel says:

    Grande mi estimado Pancho!! lo leo y desde ya recreo la que sera mi vuelta (si bien, efimera) a Peru… me quedo con una pregunta son 40 momentos claves? 40 recuerdos?? 40 situaciones a contar?? Un abrazo.

  16. José Gabriel says:

    fueron dias!

  17. Tu niña veneno says:

    Sobre todo este chico que escribe tan bonito.

  18. Karina says:

    Olvidé que iba a escribir por llenar mis datos y mi “URl”

    ¿por qué volver a Perú de vez en cuando? Para recordar por que te fuiste y comer ceviche.

  19. cocodrile sales manager says:

    Lo he terminado de leer mientras esperaba a mis amigas y desde mi blackberry acompañada de una limonada frozen.las celebraciones por el 26 continuarán esta tarde.

  20. lorenaookubo says:

    panchito me ha gustado mucho tu nota, que bonito escribes desde ya entrare a leerte a ti y a el buho jejej tambien me gusto su columna, quisiera agregar tu blog a mis favoritos pero no se como hacerlo yo tengo un blog de pelis y series y algunos libros que uds considerarian bodrios romanticos jajaja sorry por las faltas ortograficas mi teclado es japones y no tengo acentos!! en fin un abrazote y muchos exitos panchito