Vagamente muchos peruanos
Monday October 31st 2011, 10:44 am
Filed under:
Columnas
Elemental mis estimados amigos:
Sherlock Holmes y El vampiro de Sussex[1]
Por Alejandro Neyra
Arthur Conan Doyle escribió más de cincuenta historias y 4 novelas con las aventuras del detective más famoso de todos los tiempos: Sherlock Holmes. Un buen amigo me comentó que seguramente entre todas aquellas historias, en las que siempre aparecen datos extraños, lugares insospechados y personajes curiosos, tenía que aparecer seguramente algún peruano. Elemental, mi querido Alejandro. Lo cierto es que así fue. Lo que no esperaba es que fuera no solo un peruano sino dos peruanas; y, menos aun, que fuera esta una historia de vampiros. A continuación contaremos esa increíble aventura que forma parte del libro El archivo de Sherlock Holmes, no sin antes ofrecer un sabroso entremés sobre el Perú como escenario de las aventuras más sorprendentes del director expresionista alemán Fritz Lang.
…..
Pequeño entremés – espías en el Perú
Las historias de espías y de crímenes gozan de una alta popularidad. En las primeras décadas del siglo XX y del cine como arte, las historias de aventuras encontraron en el nuevo formato del celuloide una nueva oportunidad para asombrar al público. Por primera vez se podía, además, acercar a mucha gente la existencia de otras realidades distintas y exóticas. Fritz Lang, uno de los genios más grandes de la historia, vio rápidamente esta oportunidad. Historias como M, Mabuse, y Espías son clásicos ejemplos. Pero es menos conocida la serial Spinnen (Arañas) que data de 1919 y que estuvo perdida por muchas décadas para ser redescubierta en los años setenta. En un principio iban a ser cuatro episodios de las aventuras de un norteamericano millonario y seductor (Kay Hoog), una suerte de Indiana Jones silente, que se enfrenta a la red de espías Spinnen, una organización cruel que tiene una líder sanguinaria (Lio Sha) pero que al mismo tiempo está enamorada de Hoog. Spinnen tiende sus hilos de poder para amenazar a gente de dinero, cuenta con un barrio chino oculto debajo de San Francisco, tiene una red criminal extendida por todo el mundo y por si fuera poco busca apoderarse de tesoros perdidos en los confines más insólitos del planeta, i.e. el Perú.

En el primer episodio de la serie, Fred Johnson escribe una nota que mete en una botella y lanza al mar antes de morir de un flechazo lanzado por un aborigen. Se trata de un famoso historiador norteamericano de Harvard (¿parodia de Hiram Bingham?). Estamos en 1918. Dice haber descubierto un lago sagrado en el Perú (longitud 75° oeste, este es increíblemente el único dato que aparece) que está al pie de una ciudadela que guarda increíbles tesoros. Hoog, milagrosamente, encuentra la nota en el mar y decide ir solo en búsqueda de Johnson y la riqueza peruana, pero Spinnen lo busca detener a toda costa para apoderarse del oro. Luego de una delirante persecución por México, Hoog parte ¡en globo! En el Perú, por supuesto, encontrará unas pirámides muy parecidas a las aztecas y unos ídolos que también parecen mexicanos (algo interesante pues en los créditos aparece la colaboración del Museo de Historia y Etnografía de Hamburgo). Pero sobre todo aparece una sacerdotisa hermosa (Naela, interpretada por la bella Lil Dagover) a quien salva y de quien –por supuesto- se enamora. Luego de un enfrentamiento en el que los crueles espías masacran a los indígenas, estos a su vez se matan entre ellos, luego de enloquecer de avaricia ante la vista de las riquezas del Perú. Hoog escapa en una cesta de un material que parece totora y solo Dios sabe cómo llega (igual que la nota de Johnson) del lago sagrado al mar. Pero las ficciones de aventuras no resisten pruebas de veracidad, simplemente son. Y en este caso son realmente maravillosas. Como lo son también las historias de vampiros.
…..
Historia de vampiros
Como casi en todas las historias de Holmes, es Watson quien narra cómo llegó una carta al 221B de Baker Street, solicitando la ayuda profesional de Holmes para resolver un misterio que tenía que ver con locura y vampirismo. El investigador al principio casi desecha tomar el caso pero una segunda carta desesperada del propio sr. Ferguson, una de las víctimas, lo hace reflexionar.
El sr. Ferguson, viudo honorable, se había casado con una joven y hermosa peruana, hija de un comerciante de nitratos en Londres. Pese al poco tiempo de conocerse el matrimonio había funcionado bien y había dado un segundo vástago al próspero empresario (el primero era el engreído Jack, ya de 15 años e hijo de la primera esposa de Ferguson). Sin embargo, más allá del natural enfriamiento de la pasión, había ocurrido algo terrible.
Ya alguna vez había visto a la mujer golpeando al indefenso Jack, pero lo que luego vio Ferguson era terrorífico. Había encontrado a su mujer succionando el cuello de su propio bebé, con la boca llena de sangre, y descubierto además unas marcas en el niño. Desde entonces la madre permanecía encerrada y solo se comunicaba a través de Dolores, su criada venida desde el Perú. El caso llamó la atención de Holmes, quien decidió partir a la casa de los Ferguson en Sussex para investigar ese misterioso caso de vampirismo en pleno siglo XX. Lo que descubrió fue no menos terrible.
Como siempre, Holmes usa la deducción lógica y su percepción para llegar a la verdad. En este breve relato quizás todo sucede muy rápido y muy evidentemente, pero bueno, recordemos que el buen Sherlock Holmes es un genio. Primero se percata del enfermizo amor de Jack por su padre. Luego ve al sabueso de la casa cojeando por la sala, descubriendo que había tenido espasmos nerviosos desde hacía cuatro meses. Finalmente ve algunas armas nativas del Perú colgadas en la sala de la mansión. La suma de factores se cierra cuando a través del reflejo de la ventana, percibe cómo Jack mira celosa e insanamente a su medio hermano medio peruano.
Elemental, mi querido amigo. Con una cerbatana y unos dardos ponzoñosos (Holmes piensa que pudo haber sido curare o algún veneno indígena) Jack había herido a su pobre e indefenso hermanito. La madre, que como nativa peruana sabía del riesgo que corría si dejaba que el veneno ingresara a la sangre de su crío, le succionó la herida, causándose ella misma un intenso dolor físico -y emocional- pues no sabía cómo decirle a su marido que su propio hijo mayor era un desalmado adolescente.
Final feliz: Ferguson descubre que su mujer es fiel y buena y eso lo lleva a enaltecer su amor. La mujer peruana, no podía ser de otra manera, confirma no solo su amor conyugal sino su amor de madre. Jack será enviado a navegar o a algún reformatorio para temperar su carácter. Final más feliz aun: no hay vampiros en la realidad, esas son historias absurdas (lo que resulta curioso sobre todo si uno recuerda que Conan Doyle es amigo de Bram Stoker).
Más allá de los ingredientes de exotismo y de salvajismo, esta vez la historia deja a la mujer peruana como una madre fiel y abnegada. Se trata de una peruana acomodada que llega, con calidad de exportación, a Londres y conquista a un próspero empresario. Es hija de un comerciante de nitratos y más allá de ser amantísima esposa, en algún momento, su marido, Robert Ferguson, dice de ella que “es celosa con la fuerza de su vehemente amor tropical”. Nada novedoso para quien conoce a la mujer peruana, pero antes que el carácter nacional, lo que llama la atención es la referencia específica al origen de la fortuna del padre de la damisela, quien además y como parte de su situación, tiene además en Dolores –personaje que aparece apenas lo suficiente como para darnos a entender la relación entre ambas peruanas- a su ama, pero también a su amiga y confidente.
Aunque no hay una fecha específica para situar este relato en la cronología de Holmes, parece ser que se trata de noviembre de 1901 (aunque algunos refutan que podría ser noviembre de 1896). En todo caso, sea como fuere, gran parte de los nitratos del Perú (el salitre, para que quede claro) nos fueron arrebatados por Chile en la Guerra del Pacífico y, sin embargo…quizás esto sea discutible pero puede que sea lo que pensó Conan Doyle: Chile no puede asociarse con armas no convencionales, pueblos nativos, curare ni mucho menos vampiros. El nombre del Perú sí permite asociar cualquier relato a lo misterioso, a la aventura, a lo salvaje, a lo maravilloso y extraño de sus bellas féminas, a la Historia con mayúscula. Suerte de tener un Sherlock Holmes que nos recuerde ese orgullo de ser peruano (y serlo felizmente) casi un siglo después.
[1] Agradecimiento profundo para la acogida, de gran amigo, de Daniel Gamarra en Washington DC, quien fue además el que me regaló el relato que puede leerse en: http://holmes.materialdescargable.com/novelas/es_archivo/El%20vampiro%20de%20Sussex.pdf
Conferencia “IDENTIDAD CULTURAL EN LOS ORÍGENES DEL CUENTO HISPANOAMERICANO DE TERROR”

El día jueves 27 de octubre a las 12:30 pm. se presentará la charla “Identidad cultural en los orígenes del cuento hispanoamericano de terror”, en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. La charla estará a cargo de la Dra. Lola López Martín.
La conferencia abordará una parte del cuento fantástico del siglo XIX donde el sincretismo sociocultural de América Latina ha moldeado una forma propia de percibir y mostrar la realidad. Este sincretismo es el incentivo de una imaginación literaria también propia, donde lo sobrenatural convive con lo cotidiano en un entorno marcado por el magnetismo de la naturaleza, la herencia del pasado precolombino y aportaciones populares como la brujería.
…..
Lola López Martín es Doctora en Literatura Española e Hispanoamericana por la Universidad Autónoma de Madrid. Para el título de Doctorado Europeo realizó una estancia investigadora adscrita a la Università di Palermo (Italia). Ha sido profesora en la Universidad Alfonso X El Sabio (Madrid), en la Erasmus Universiteit de Rótterdam y en el Instituto Cervantes de Utrecht, en Holanda. Actualmente es profesora del Departamento de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidat Autònoma de Barcelona. Entre sus publicaciones se cuentan Penumbra. Antología crítica del cuento fantástico hispanoamericano del siglo XIX, asimismo se ha encargado de la selección y el epílogo de RIP. Cuentos de terror hispanoamericanos del siglo XIX.
El lugar será el aula C-102 de la UARM. El ingreso es libre. Mayor información en la página de la universidad.
Edgardo Rivera Martínez en San Marcos
En el marco de la Semana de Literatura en San Marcos, se le rendirá un merecido homenaje al escritor
EDGARDO RIVERA MARTÍNEZ
Lugar: Auditorio Principal de la Facultad de Letras y CC. HH. en la UNMSM
Fecha y hora: viernes 21 de octubre, a las 4:30 pm.
Presentan: Manuel Larrú Salazar y Carlos García-Bedoya
…..
Edgardo Rivera Martínez (Jauja, 1933) es uno de los escritores más notables del Perú. Su primera novela, País de Jauja (La Voz Ediciones, Lima, 1993, y PEISA, Lima, 1996), finalista del premio «Rómulo Gallegos», ha sido considerada como el libro de narración más importante de la década del noventa en el Perú. Actualmente es miembro de la Academia Peruana de la Lengua.
Sus obras muestran la superación del indigenismo para una comprensión integral de la identidad peruana, si bien en muchos casos se inspiran en temas andinos. Asimismo, sus tramas transitan entre lo realista y lo fantástico, y presentan varias voces de personajes bastante instruidos y con sensibilidad artística en el pueblo peruano.
Los anteojos de azufre
Tuesday October 18th 2011, 1:17 am
Filed under:
Columnas
El boom latinoamericano: ¿novela o cuento?
Por Mario Granda
El reciente Nobel otorgado a Mario Vargas Llosa replanteará (sobre todo en los próximos años) los debates sobre las principales obras del escritor peruano, y, en un plano más general, la herencia que el boom latinoamericano ha dejado en sus lectores desde su fundación en los ya lejanos años sesenta del siglo XX. Es ocasión, pues, para hacernos algunas preguntas sobre este fenómeno literario que (mítico, inventado o real) ha marcado a tantas generaciones y es piedra angular en el estudio de la historia literaria en muchos países.
La discusión que se presenta aquí es muy simple: ¿por qué aún géneros como el cuento (u otras variedades narrativas) siguen dejándose de lado cuando se estudia a estos autores? ¿Hasta qué punto es la novela el género cardinal de los escritores del boom? Finalmente, ¿cuáles son las novelas del boom que sobrevivirán con el tiempo? Tal vez estas cuestiones ya se han planteado antes. No obstante, siempre es interesante preguntarse por las preguntas reincidentes.
Por ejemplo, se podrá decir que eso de leer novelas y no cuentos es algo que depende del lector, y está en sus manos decidir si se dedica a leer un género y no el otro. Total, los escritores del boom escribieron ambos géneros, y todo se resolvería por una cuestión de decisión. Sin embargo, y esto se puede comprobar con facilidad, librerías y bibliotecas tienen en su haber más novelas y muy pocos libros de cuentos. Cuentos como “Chac Mool”, por ejemplo, están casi perdidos en la memoria de los lectores, mientras que novelas de gran complejidad como La muerte de Artemio Cruz son mucho más accesibles. Sí, se podrá decir que todo está Internet (sí, y allí se encuentra Chac), pero para poder saber lo que se puede encontrar en Internet los lectores tienen que ser instruidos sobre lo que se puede buscar, y es poco lo que se sabe sobre los cuentos del boom. ¿Algún libro en la biblioteca? Tal vez viejas ediciones antológicas de los años setenta u ochenta, y este es el gran problema. Los cuentos de Fuentes y Márquez, los escritores de relatos más prolíficos después de Cortázar, casi no se encuentran en los ambientes universitarios ni en las librerías.

1970. De izquierda a derecha: Juan García Hortelano, Carlos Barral, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Isabel Mirete, Salvador Clotas y J. M. Castellet.
Es cierto que la preponderancia de la novela se debe a la misma teoría que los escritores del boom forjaron (y si no todos, la gran mayoría). Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, los escritores abanderados del género, tienen harta literatura sobre el tema, y en su discurso de recepción por el Premio Nobel en 1967, Miguel Ángel Asturias decía que la novela por fin había podido sintetizar lo que los pueblos americanos tenían de su pasado y presente. Sin embargo, y esta es una opinión personal, las mejores novelas de Vargas Llosa no son tanto las primeras “clásicas novelas” (La ciudad y los perros, La casa verde) sino las de su madurez (Conversación en La Catedral, La guerra del fin del mundo). ¿No será que las mejores novelas del boom latinoamericano son las que se escribieron en las décadas siguientes a su generación (70’s, 80’s) y no tanto las de los mismos 60’s?
Creo que echarle una mirada al boom desde el cuento ayudaría a refrescar la imagen de una generación que, por ya tener sus buenos años, puede caer en el anquilosamiento. Y, por otro lado, ayudaría a entender y conocer mejor las vetas literarias abiertas por Julio Ramón Ribeyro, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges y tantos otros que, contrario al pregón de aquellos años, dejaron gran parte de su mejor literatura en el género breve.
Congreso sobre Carlos Germán Belli en la CasLit
![belli1[1]](/blog/wp-content/uploads/2011/10/belli11-300x225.jpg)
En homenaje a los 84 años de vida del poeta Carlos Germán Belli y a los 50 años de su poemario ¡Oh Hada Cibernética!, la Casa de la Literatura organiza un congreso internacional con la participación de renombrados especialistas. El evento se realizará del 20 al 22 de octubre.
En el congreso participarán estudiosos de su obra como José Miguel Oviedo (University of Filadelfia), Gema Areta (Universidad de Sevilla), Hildebrando Pérez Grande (Universidad Nacional Mayor de San Marcos). También se contará con la presencia de Inmaculada Lergo (Universidad de Sevilla), Camilo Fernández Cozman (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), Ricardo González Vigil (Pontificia Universidad Católica de Lima), entre otros.
Carlos Germán Belli, miembro de la Generación del 50, obtuvo reconocimientos como el Premio Nacional de Poesía en 1962, el Premio de Poesía Iberoamericana Pablo Neruda 2006, el Premio Southerm 2009 a la Creatividad humana, Casa de las Américas 2009 y dos veces la beca para la creación poética Guggenheim (1969 y 1987).
Actualmente en la sala 15 de la Casa de la Literatura puede verse la exposición ‘Carlos Germán Belli, el pesapalabras’, que incluye un recorrido por la vida y obra del poeta.
Las inscripciones al congreso ya se encuentran abiertas, solo hay que acercarse a la Oficina de Administración de la Casa de la Literatura, ubicada en el Jr. Áncash 207, Lima, de lunes a viernes de 9 a.m. a 1 p.m. y de 2 p.m. a 7 p.m.
Presentación de la novela “País sin nombre” de José Rosas Ribeyro

Presentación de la novela País sin nombre de José Rosas Ribeyro
Lugar: Miraflores, Parque Kennedy, Feria del Libro Ricardo Palma, Anfiteatro Chabuca Granda
Día y hora: martes 25 de octubre, 6 pm.
Comentan: Erick Benites, Violeta Barrientos, Enrique Sánchez Hernani y Lenin Pantoja Torres
Organiza: Grupo Editorial Mesa Redonda
Una voz para versos de vida en la metáfora de la guerra
Wednesday October 12th 2011, 9:21 pm
Filed under:
Reseñas
Por Regina Martínez García
Domingo de Ramos (Ica, 1960), cofundador del movimiento Kloaka, publicó títulos como Pastor de perros (1993), Luna cerrada (1995), Arquitectura del espanto (1998), La ceniza de Altamira (1999) y Erotika de la clase (2004). Ahora Cartas desde la azotea (Mesa Redonda, 2011) es su última publicación, que bien podría manejarse como un epistolario, sin embargo, el lenguaje, con referencia al conflicto armado, tiende a usar las múltiples metáforas poéticas enmarcándolas en un poemario moderno. Éste mismo, formaría un círculo de escritura unidireccional –emisor sin receptor contestatario-, donde los versos explicitan la voz de un hombre dentro de un contexto bélico –una referencia directa a la guerra de Afganistán- y que busca, de manera nebulosa, crítica y desesperada a un receptor –al parecer, es un sujeto femenino- que sin asegurar su existencia, lea, comprenda y sienta aquellas líneas de pensamientos, vivencias y contradicciones que son parte del sometimiento instantáneo en una trinchera única: la Azotea.
La metáfora es la principal figura para envolvernos en el contexto, es la forma posible de imaginar una terrible realidad y, a la vez, sirve como una posible explicación descriptiva de las “epístolas”. El yo poético enciende imágenes como “Vuelan pájaros con casquetes de metal” (p. 9) o “La patria es el último refugio del bandido” (p. 43).
Otra de las características de este poemario epistolar es la constante alusión a la entidad divina, es decir, Dios, donde la postura varía desde el yo poético al referente:
“Creo en ti Dios no en lo que veo y si lo veo es un alma errante” (p. 9)
“He escuchado viejo soldado rebotar el silencio
De una tregua en tu pecho
Lo he sentido como un joven que expulsa una boconada
Decir: “padre he pecado
He matado
Me excluyo de tu paraíso
He arrasado todos mis sueños
He buscado petróleo en la sangre de otra religión” (p. 31)
Como observamos, se muestra la historia de dos mundos diferentes donde Dios –Jehová, en algunos poemas- es cómplice y juez de las angustias del yo poético, sin embargo, la fe propuesta por la voz poética tiende a ser divergente cuando su reflexión lo lleva a concluir que será excluido del bien cristiano (el paraíso). Estos versos empujan a creer en la ironía y la crítica de esa voz poética frente al mundo occidental. Asimismo, encontraremos una marca de diversos estereotipos de la sociedad occidental en el mundo militar y cultural:
“el hombre es inconsolable arrojando pesticidas sobre otros que nunca los hicieron nada así como la televisión y los diarios que arrojan sus eticidas porque ya no tienen ética y nos matan todos los días” (p. 13)
“Matías lo sabe a él le pregunto cuántas veces lo hemos hecho Cuántas veces él sólo me ha jalado de un lugar a otro para decirme al oído que no voltee porque si lo hago habrá una decepción enorme” (p. 17)
Ambas citas confabulan para restregarnos una cruda realidad, la idea desde una metáfora asesina nos muestra cómo los medios masivos también cumplen los patrones bélicos; por supuesto, la segunda cita nos advierte de aquella imagen pegada en la frente de los soldados, aquellos que se encuentran alejados de la familia, donde los cobijos del compañero brindan una “estabilidad” emocional, vamos a decirlo así: un equilibrio emocional (espíritu y cuerpo) sin importar el género.
El yo poético atraviesa diversas estaciones; el punto crítico del soldado anónimo se produce cuando sus palabras son parte de sus alucinaciones que lo llevan a la confusión en la lucha: “Mis alteradas manos que han sido inflamados por el sol que nunca se apaga que ha ocasionado / que mis dedos en el gatillo dispare a todo bulto que se mueva” (p. 14)
La cita anterior nos refleja una respuesta involuntaria por el contexto de vida donde todo ser –así esté vivo- será atacado por esa necesidad: disparar. Todas estas acciones nos permiten llegar a un punto de duda y curiosidad: ¿de dónde se produce aquella voz y por qué?, la respuesta cae en aquella trinchera salvaguardada que es la azotea, que al parecer cumple una doble función y en este caso, cabe decir, el de ser un lugar de omnipotencia (todo lo ve), un soldado que toma este lugar como su espacio de experimentación y vivienda, siendo su personaje él mismo.
Como vemos, este poemario es una conjunción de sucesos en tiempo sincrónico que permite proponer un discurso de denuncia, valiéndose de la voz de un soldado sometido a una lucha sin razón, que se permite criticar a esa misma guerra tecnológica dada en el mundo occidental. Dios, Jehová o como quieran denominarlo, será una mera excusa para reflejar aquel dolor humano que se pone en dos bandos. No sería posible dejar de lado los sueños del soldado anónimo: “¿y si un día esa niebla se disipa y desaparece? ¿Desaparecería también esa ciudad putrefacta y arenosa que erigía el caballero sin cabeza?” (p. 37). Es una crítica pura a la otra guerra que nos enfrentamos: a la marcada idea de estereotipos sociales, a la difusa fe que propagamos, a la contrariedad de vidas. El poemario sugiere buscar una trinchera parecida a la azotea y que la excusa sea un receptor que tan solo sienta lo que nuestros ojos perciben.
Domingo de Ramos
Cartas desde la azotea
Lima, Editorial Mesa Redonda, 2011. 49 pp.