Los anteojos de azufre

 

Hacia el nuevo libro

Entrevista a Giovanni Solimine

 

Por Mario Granda

 

A principios de diciembre, El Hablador tuvo la oportunidad de entrevistar al Dr. Giovanni Solimine, Director del Departamento de Ciencia del Libro y del Documento, de la Universidad de Roma “Sapienza”. Invitado por el Instituto Italiano de Cultura, el profesor Solimine llegó a Lima para ofrecer tres conferencias sobre Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Biblioteca Nacional.

Giovanni Solimine tiene a su cargo los estudios de Biblioteconomía y de Management de su universidad. En esta ocasión, El Hablador le preguntó sobre el e-book y las nuevas tecnologías del libro en internet.

 

¿Cuál es el principal debate en torno al e-book hoy en día?

Lo primero que hay que saber es que aún nos encontramos en plena transición del libro al e-book. Hasta ahora se piensa que el e-book es una tableta electrónica con texto (como una tablet o un kindle), pero es más que eso. El e-book será un libro que será capaz de incluir palabra, sonido e imagen (con o sin movimiento) sin afectar la sustancia del libro. Las formas de narrar y argumentar, sin embargo, serán siempre las mismas.

Un ejemplo de lo que serán los e-books es lo que está pasando con todos los textos enciclopédicos, diccionarios, manuales y libros didácticos. Estos libros de consulta han sido los primeros libros impresos en haber sido “traducidos” al formato del e-book, pues ya han empezado a combinar el texto, la imagen y el sonido. Esta transferencia a lo electrónico ha sido muy útil porque crea un libro interactivo que puede hacer ejercicios, controlar la respuesta, etc. Yo no creo que esto indique el fin del libro impreso, pues podrá convivir con este nuevo concepto de libro. La obra literaria también podrá sobrevivir en los dos formatos sin problemas.

 

Significa, en otras palabras, que todavía no se ha difundido la existencia del e-book.

Está sucediendo lo mismo que sucedió cuando se inventó la imprenta a mitad del cuatrocientos, cuando los primeros libros que se imprimían querían imitar a los manuscritos. Hoy la tecnología permite crear libros muy distintos a los que ofrece el libro de papel, pero la idea de que el e-book tiene que parecerse al libro tradicional aún sobrevive. Amazon.com, que ha creado Kindle, ha aplicado todo su esfuerzo en imitar el libro impreso y ha dejado de lado todas las potencialidades de la tecnología que podrían agregar imagen y sonido. Solo los ipads y los tablets son dispositivos que han comenzado a aplicar y estructurar las nuevas posibilidades tecnológicas. No obstante, el objetivo del ipad no es el libro. La verdadera transformación se cumplirá cuando instrumentos como estos  puedan integrar textos e imágenes. Todos los discursos que se hacen en relación a la muerte del libro, sobre la sustitución del libro impreso por el e-book, es la historia de una muerte anunciada que todavía no se realiza.

 

Actualmente se dice que el escritor ya no necesitará de editores ni libreros, pues podrá publicar de modo virtual. ¿Cuánto de cierto tiene esto?

Es cierto que la modalidad de la autopublicación se ha difundido mucho, pero creo que no es justo y no es posible romper el circuito editorial. El editor realiza un tipo de política cultural, pues escoge y selecciona todo lo que le llega para publicar. El verdadero producto editorial no puede pasar por encima del editor. La figura que tal vez puede desaparecer es la del librero, pues su mercado se transferirá rápidamente a internet. Una de las modalidades muy utilizadas hoy en el medio electrónico es la del “print on demand”, que significa imprimir según la demanda.

La librería online, como Amazon.com, vende libros a precios más bajos que los de una librería física. Las librerías que sobrevivirán son aquellas que tratarán sobre temas muy específicos, de especialistas, de círculos de lectores. El mercado librero se transferirá rápidamente a la internet.

 

 

No obstante, el mercado de libros por internet aún es muy pequeño.

El mercado de e-book en EE.UU. es de menos del 10% del mercado total de venta de libros y en Europa el porcentaje todavía es menor. Aún hay dos problemas en la difusión del libro electrónico. Uno es el costo del dispositivo de lectura, que está bajando paulatinamente pero todavía es bastante alto.

El segundo problema es el problema de los formatos. Hoy el productor de dispositivos de lectura crea su propio formato. No se ha creado un formato público, abierto, como para que se pueda utilizar en cualquier dispositivo de lectura. De esta manera, cada dispositivo tiene su propio formato y se crean circuitos cerrados que Amazon.com, como empresa que es, aprovecha. El mercado empresarial de la informática se autorreglamenta, deja ganar a las empresas más fuertes y margina a las más débiles. Si esto todavía no ha pasado con el e-book –como ha pasado con Microsoft en la informática— es porque el mercado del e-book todavía no es interesante para las empresas.

Con todo, un e-book es bastante barato. En Italia, un e-book cuesta treinta o cuarenta porciento menos que un libro de papel… Aunque igual creo que debería costar mucho menos.

 

¿Qué opina usted sobre el software libre? ¿Se puede construir una ética de internet? ¿Es posible esto?

Hay una continua tensión entre la tentativa de poner freno al software libre, liderado por las empresas, y la de romper estos frenos. Sin embargo, es difícil bloquear la libertad de información o de ponerle precio a esta. Esto ya ha sucedido con el mercado de la música, donde las casas discográficas pusieron innumerables límites y perdieron su batalla.

No obstante, creo también que debe haber una justa remuneración de la creatividad. El problema no es fácil de afrontar. Las instituciones públicas deberían promover el uso del software libre con la justa compensación de la creatividad, pero para esto tienen que intervenir activamente en el mundo virtual.

 

¿Bajo qué reglas se configura esta creatividad? ¿Qué condiciones tiene hoy la creatividad en internet?

Antes se le daba más atención a los contenidos, pero ahora, con la tecnología, se le da más atención a la confección de los mismos. Por eso “creatividad” en internet significa no solo un nuevo tipo de contenidos sino una nueva forma de configurarlos. Por ejemplo, el hecho de que se cree una nueva forma de narración que integre la palabra, la imagen y el sonido. Pero como ya sucedió con el cine, el contenido debe conciliarse con determinada capacidad de expresión y uso de lenguaje.

 

El problema está en que esta confección suele estar en manos de las empresas.

Las empresas ayudan a estandarizar formatos y esto puede servir a abaratar los costos. Sin embargo, es cierto que esto suele desplazar otras formas de creatividad que no pertenecen al circuito tecnológico más fuerte.

 

Wikipedia es un gran ejemplo de lo que se puede hacer en internet. No obstante, últimamente está pasando por algunas crisis que la han obligado a pedir nuevas cantidades de dinero. ¿Será esto un reflejo de los cambios que están sucediendo en internet?

Wikipedia es un ejemplo muy bueno de lo que puede hacer el voluntariado de las redes. Se ha construido un patrimonio enorme. A pesar de lo que se dice, a pesar de las críticas, Wikipedia es un instrumento confiable porque está controlado por la red. Generalmente se dice que en Wikipedia hay muchos errores, pero se ha probado que en ella hay el mismo número de errores que en la Enciclopedia Británica. El problema surgirá cuando pase esta época de voluntariado y de entusiasmo, y si proyectos como Wikipedia van a sobrevivir o van a pasar a un formato más comercial. Es probable en el futuro que internet esté configurada por un canal libre y por un canal comercial. Seguramente que con el tiempo volveremos a la clasificación de los contenidos que siempre ha habido, en la que los saberes son resguardados por ciertos poderes, en la que el conocimiento está en manos de los pocos y no de los muchos…  Claro que esto no es algo positivo, pero es inevitable.

 

¿Cuál es la relación entre el estado e internet en Europa? ¿El estado le presta atención a Internet?  

La administración pública se ha dado cuenta de la gran capacidad de penetración que tiene internet. Es un canal muy utilizado para hacer circular y difundir la información y los servicios públicos. Puedo reservar una cita para el hospital, tramitar algún documento con la municipalidad… 

 

 

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La Bitácora de El Hablador es una web de actualidad cultural y literaria que, desde el 2007, trabaja en base a una propuesta que busca la constante reflexión, discusión y debate entre los autores de los artículos y los lectores de los mismos. Este blog ha sido administrado, siempre desde una propuesta personal, por Francisco Ángeles y Juan Francisco Ugarte. Desde el 2011 hasta la actualidad, el administrador de la página es Lenin Pantoja Torres.
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3 Responses to Los anteojos de azufre

  1. el cangri says:

    buena entrevista!

  2. lalita says:

    muy inteligentes las preguntas del profesor Mario

  3. A says:

    Buena! Interesante lo del cambio de formato entre libro y e-book. Efectivamente el e-book puede ser otra cosa, mucho más compleja, interactiva y revolucionaria. Pero bueno, solo el tiempo (y la tecnología) lo dirá…

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