Nº24
revista de literatura
 
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creación
 
Pablo Salazar Calderón

 

 

“Acople en el mar del cosmos” (início del libro)

El bus Ikarus10, encubierto entre vehículos anaranjados por el óxido, ya tiene a bordo a sus tripulantes: el ex capitán FAP Oscar Santamaría Huertas (de mozo, bateador en “Los Astronautas” de San Borja), que se enfrentara a un ovni con su aeronave Sukhoi22, sobre la base La Joya, el año 1980; y yo, Carl Salazar (profesor de lengua y literatura), ahora de copiloto.

La comunicación con la torre del descontrol en este tramo, será permanente. Ya fijamos la misión, más no las coordenadas: Dar caza a ese objeto volador desconocido que burlara al Capitán Óscar Santamaría Huertas, y encontrar a mi padre en algún lugar del océano cósmico y sus profundidades.

Mi padre miraba el mar buscando a la gran ballena, (que siempre se lleva algo de nosotros). Yo sigo la estela de tal cetáceo, en la noche del espacio, esperando que me lleve junto a él. Confío hallar algunos artículos personales suyos en el camino, como pistas o partes de un modelo para armar.

Bitácora del Ikarus10

.

I Despegue del bus cazabombardero

[Adelante Carl, te oímos desde la torre del descontrol]

Me reporto con el capitán Óscar Santamaría Huertas,
desde la recámara acordeón de nuestro ómnibus, Ikarus10. Por más de
cuarenta años, el piloto estuvo de retiro en su residencia de óxido.

Cavilaba observando las partículas rojas, ocres, de la nebulosa de Orión
encontrada en su cubículo metálico

“Ella nos llama” -me dijo-

“Como llaman los rayos
de las explosiones
en el nacimiento de una estrella

cual detonación de salva
a miles de años luz”

Impulsos eléctricos, reanudan actividades en la compu de sus ojos,
y su cuerpo de sombra, adquiere volumen comic.



[Lo copiamos capitán]

Cerca del hit
no sentí la fabulosa cohesión
de los astros
Solo el caos infantil de una fiesta sin adultos




[Capitán, tenemos interferencia en la comunicación. Retransmita su mensaje]

Jonrón

y te alejaste de mi gravedad

Jonrón del olvido

Out

Out

Out

Aquí estoy

Dibujaste un diamante en el radar

Voy

ocho cubano
strike

Voy

ocho cubano
strike

Fire’s fusalage

Abanico mi nave
y pifio en tu superficie cristalina…



[Capitán ¿será que contrajo el mal del espacio? sus palabras deliran]

Mi bate te acertó
con las once toneladas de mi milicia

quizás por ello creía que la gravedad te traería de nuevo ante mí
o quizás eras el vehículo del olvido
y no podías asentir frente a este deseo de aire cuando la Tierra no esté
cuando mis ojos sean un conglomerado de estrellas y materia oscura
y mi brazo esté estirado fuera de la nave
para atraparte con este guante.




[¡La nave capitán!, ¡la nave!]

No funciona la batería

El radiador deshecho
parece un desierto en un planeta sin atmósfera

Allí respira el metal

Mi mirada mecánica
pasa revista
de esa estructura

Jalo los cables de colores
como lazos de un papel regalo
o como el cabello cano
de un robot alienígena

Su antigüedad se cuenta por años luz
La letra C de celéritās
inscrita en su motor
provoca el calor de encendido
bajo mis huellas digitales

La energía pura
se rebalsa en su condensador de flujos




[Te copiamos Carl]

Nos elevamos


El hombre que miraba al mar
ahora mira este planeta

como una capsula de luz
en la niebla
de un monitor apagado

Sus ojos regresan al tope

a la estancia lenta

por seguir nuestro despegue de globo aerostático

Sus retinas encienden un fósforo allí

y elevan una antorcha
para repasar aquella región
de casonas
y gatos
yendo al encuentro de sus manos

oscuro pelaje

brazo entre las naves

como la gamuza más negra

como el felino que supo evolucionar
para estos metálicos vestidos, alados

próximos a la belleza de no pensar

(Nebulosos
Nunca errantes

Nos encaramamos
junto al gaterío de ese barrio

Sobre su cabellera plateada

y sus ojos morenos)



[Transmita las órdenes capitán]

Bus de Sukhoi despega
de Enatru que mueve atari
joystick
de mis mandos militares

 
 
 
©Pablo Salazar Calderón, 2022 
 
Pablo Salazar Calderón (París-Francia, 1978)
Estudió literatura hispánica en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Publicó la plaqueta de poemas Terrado de Cuervos (Tranvía Editores, 2008) y los libros Piedralaventanaelcielo (Paracaídas editores, 2011 y Apogeo, 2020) y Buen viaje, Ikarus 10 (Paracaídas, 2018 y Aletheya, 2020). Actualmente se dedica a la docencia, la corrección de textos y la asesoría literaria. Publicó reseñas sobre libros de poesía peruana contemporánea en la Revista Poliantea y en su blog de creación y crítica, País Autobot. Próximamente saldrán los poemas aquí publicados en el libro Acople en el mar del cosmos, que sale como parte de la colección “Pulsaciones” junto a otros cinco títulos de poetas peruanos, bajo el sello “Pájaro de fuego”.
 
 
 
 
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