Fotos: Milagros Godos
(cortesía: diario La Primera)

 

La literatura de viajes, en general, se ha propuesto dar testimonio de los países, de las regiones. Esto hasta el siglo XIX. Sin embargo, ese afán ahora ha perdido vigencia con la televisión y con el cine, que documentan gráficamente.

 

 

____________________________________________________________

Edgardo Rivera Martínez: el viaje como testimonio

por Miguel Ángel Vallejo Sameshima

Además de su reconocida trayectoria como narrador, Edgardo Rivera Martínez se ha dedicado a estudiar la literatura de viajes. Destaca su tesis doctoral, publicada en 1963, El Perú en la literatura de viaje europea entre los siglos XVI, XVII y XVIII. Son memorables también sus recientes traducciones a diversos exponentes de este género, especialmente las realizadas al viajero francés Paul Marcoy.

 

Definiciones teóricas 

¿Cómo definiría usted la literatura de viajes?

Es aquella que concilia los propósitos testimoniales y personales, y los aspectos relativos a los lugares visitados. Por otro lado, habla sobre las acciones realizadas por el explorador. Es literatura con propósitos testimoniales, de articular las experiencias de un viaje con el propósito de documentar una nueva realidad.

¿Hay alguna relación entre este género y la novela?

La obra literaria, en este caso la novela, es una aventura que enumera una serie de acontecimientos, con el punto de vista del autor. En ella se realiza cierto tipo de viaje, un viaje en el tiempo, un viaje interior. Pero, a la vez, se recogen los distintos intereses de este punto de vista. Incluso puede surgir de un viaje real, como hace Mario Vargas Llosa para su novela Lituma en los Andes, al recorrer previamente Ayacucho, donde se ambienta la obra. Sin embargo, al margen de algunos intentos de describir la zona, esta es una visión subjetiva. 

Vargas Llosa solía recorrer los lugares donde ambientaba sus novelas...

Esos son viajes de documentación. Lo hace con La guerra del fin del mundo, cuando recorre la zona de Canudos en Brasil. Y también al visitar República Dominicana para escribir La fiesta del Chivo. Es un autor, como otros, que suele viajar para documentarse exhaustivamente, pero para hacer novelas. La novela no está tan relacionada con la literatura de viaje. 

¿Ambos géneros son fuentes de conocimiento similares?

No, porque la novela se escribe en total libertad. Hay libertad para narrar las acciones y seleccionar a los personajes. Incluso para mostrar un punto de vista muy particular. La novela no es historia, aunque cuente hechos históricos. En cambio, la literatura de viaje, en general, se ha propuesto dar testimonio de los países, de las regiones. Esto hasta el siglo XIX. Sin embargo, ese afán ahora ha perdido vigencia con la televisión y con el cine, que documentan gráficamente.

¿Qué elementos del discurso le parece pertinente analizar en la literatura de viajes?

Salvo los textos que son puramente de observación, que son geográficos o históricos, en los otros cuenta mucho el sentimiento del paisaje, la naturaleza. También la percepción que tiene el viajero de las costumbres, del modo de ser, su opinión de los valores de los diferentes modos de ser, de las otras culturas visitadas. Esto es un testimonio subjetivo, pero también con aspectos objetivos. 

 

La subjetividad de nuestros tiempos 

En el caso de los primeros europeos en el Nuevo Mundo, ¿qué visión tenían ellos de las tierras que acababan de descubrir?

Un buen ejemplo son los diarios de Cristóbal Colón. En un trabajo sobre éstos, veo que él descubrió el Nuevo Mundo que encontró, pero, por otro lado, el que creyó que era. Lo vio de acuerdo con su propia experiencias y referentes grecorromanos y cristianos. Eso pasó con muchos escritores de la época. 

¿Cómo buscaban los españoles interpretar América?

Me sería difícil hacer generalizaciones. Pero siempre hay una búsqueda. Un afán de comparación, de entendimiento. Incluso de comprensión. Y están en juego los valores, los criterios éticos y religiosos de los viajeros, que también son conquistadores.

¿De qué forma identificamos estos procesos?

En los juicios que emite el narrador. Una forma es analizar la manera en que veían los visitantes las costumbres de un pueblo. Cómo veían sus ritos de amor y matrimonio, de guerra, sus relaciones sociales o su receptividad frente a los extranjeros. Con todo eso se saca una idea de lo encontrado, una visión. Esto se presenta a través del discurso.

¿Le parece que luego de Rousseau y sus ideas del “buen salvaje”se produce una nueva lectura del Nuevo Mundo?

Sí, a lo largo del romanticismo hay un cambio radical, en el sentido de que se logra una apertura espiritual hasta el siglo XIX. Se dio, asimismo, una apertura intelectual de entender a otros pueblos, a las otras formas de vida. Ocurre un primer acercamiento científico a la cultura visitada. 

¿Cómo se materializan estos cambios?

Bueno, he realizado varias traducciones de escritores franceses del siglo XIX que se refieren al Perú. En su discurso se siente la presencia de aspectos novelísticos y de investigación desde un aspecto vivencial. En su mayoría se interesaban en la geografía, en la observación y documentación de la zona, aún sin tener un marco científico claro para ello. Entre ellos, un caso especial es Paul Marcoy. Él vivió con una comunidad campesina en Cusco y quiso plasmar esas vivencias. Su trabajo posee un halo especial. 

¿Qué peculiaridades tiene Marcoy? ¿Hay en él una ruptura con la literatura de viajes anterior?

Él era un viajero. Recorrió los ríos amazónicos, en un afán de conocimiento. Él destaca por querer compartir la vida, la experiencia de las culturas con las que convivió. En su narración vemos algunos detalles, no inventados, pero sí adornados para darle un mayor paisajismo. Hay un discurso novedoso. 

 

 

1 - 2

 

home / página 1 de 2
______________________________________________________________________________________________________________________________________________________
contacto | quiénes somos | colaboraciones | legal | libro de visitas | enlaces | © el hablador, 2003-2005 | ISSN: 1729-1763
:: Hosting provisto por Hosting Peru ::
Hosting