|
[página
3 de 4]
IV. VALORES
Sabemos que los “valores” son el conjunto homogéneo de unidades. Las unidades extraídas del poema, tal como podemos distinguirlas, se guían por los sememas que construyen el discurso, según la perspectiva semio-narrativa del sujeto operador. La dualidad presencia-ausencia supone el conflicto discursivo que los lexemas /iluminado/, /amarillo/, /sombrío/, /lucífugas/, /nacarado/ y /dorados/ concurren en el desarrollo narrativo del texto:
- “iluminado”: intensidad fuerte
(extensión amplia)
- “sombrío”: intensidad débil
(extensión amplia)
- “nacarado”: intensidad fuerte
(extensión concentrada)
- “lucífuga”: intensidad débil
(extensión concentrada)
La alta densidad cromática amplía los signos de influencia en el mundo referido. La particularidad de lo connotativo en el discurso poético tiende a configurar los caracteres léxicos del texto, de acuerdo a la perspectiva congnitiva del intérprete. En la producción poética de José María Eguren, lo cromático establece medios sensoriales, donde los niveles de representación discursiva evidencian el dominio sinestésico de la realidad referida.
A partir de aquí podemos construir nuestro cuadro:
|
intensidad débil |
intensidad fuerte |
extensión concentrada |
lucífuga |
nacarado |
extensión amplia |
sombrío |
iluminado |
- intensidad fuerte – extensión amplia:
1. alumbraron
2. iluminado
3. animado
estado de ánimo: [placer]
- intensidad débil – extensión amplia:
1. sombrío
2. desolados
3. abandona
estado de ánimo: [hastío]
El análisis del poema permite reconocer las imágenes abstractas que el discurso poético egureniano ostenta. La cena auspiciada por el dominó conlleva a una lectura metafísica del mundo referido en el texto, hecho que los actantes manipulan en su saber-hacer. Este proceso cognitivo se atribuye a una esencia particular: el placer. Esta conclusión inmediata admitiría, en consecuencia, dos interpretaciones a) La huida del personaje ante la fastuosidad del espacio (hastío); b) La insatisfacción del placer mismo. En ambas proyecciones figurativas, el carácter onírico del sistema poético establece los ejes referenciales a partir de una enunciación particular: el estado de ánimo del sujeto que opera como enunciador. Esta reproducción alterna de la realidad legitima la estrategia metafísica del discurso para transformar los modelos cognitivos reales en imaginados. El espacio lúdico y onírico de “El dominó” presenta esos modelos cognitivos imaginados para referir un mundo abstracto y caótico, aunque no por ello ajeno al marco cognitivo hegemónico: la comunidad occidental.
|