Escríbale al autor

Paul Guillén Delgado
(Ica, 1976)

 

Es Bachiller en Literatura por la Universidad de San Marcos. Ha publicado en las revistas More ferarum, Dedo crítico, La Tortuga ecuestre, Girabel y Taller de poesía. Parte de su obra poética fue incluida junto a la de Jorge Eduardo Eielson, Américo Ferrari, Carlos López Degregori y Armando Rojas en la antología de poesía peruana publicada por la revista El Artefacto Literario de Suecia. Participó en la dirección de la revista Girabel y en la actualidad prepara su tesis sobre la obra poética de Enrique Verástegui.

 

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PRINCIPIA ETHICA

las leyes de la mente son equidistantes al acimut más áureo del sol Barbaroi fue el vestigio de la urbe silente & los mares juntos sin raptos y sin Palinuro —no ritos órficos— sin la creencia absurda del descenso rompes todo concepto de velocidad odio cuerpo que no sientes tus escamas que es como fundar una nueva ciencia de la percepción que pretenda borrar los contornos corporales & el miedo fluido hacia el summum bonum el arcontado de todos los momentos siderales & estomacales y ése debería ser el mayor placer tantas rimas que producen el zumbido trovadoresco semejante a la cola de un cometa o a los labios de la dolce vitta invención de un serventesio o un nomo ir por las calles tristes de La Colmena durante la noche y conversar de los Katharos & las mejores putas Languedoc fue un paraíso de los ebúrneos cielos su tramo final no impele a que algún albigense se extravíe en sus contornos si estoy muerto en Milán, mi cama es menos trágica que las serpientes del mío aire muerto totalmente menesterosos y llenos de enfermedades nos disponemos a emprender la travesía hacia el punto de la rueda los reinos de Aquitania & Cnosos confían en nosotros

mecenas & hedonismo/ orgías

sí,
tal vez pasadas las centurias nuestros pliegos sean la comprobación del conocimiento fragmentario del cielo como una cabeza derruida estalactitas de por medio salitre resinoso más que un aborto en la sementera del aquelarre pórtico de un eón más vital que los pies de una japonesa vale más que mil palabras/ todas. no se escribe se inscribe sin poema ni poeta y tan siquiera poesía bardo de barba blanca sin noción del reflexiólogo que habita en ti y de la posición equidistante del cerebelo con Aurora Borealis daguerrotipo cruzado al oriente & occidente como si nada hubiera cambiado y el precio de la moneda sería menor que el placer ansiamos:

Vuelta y no final
Ninguna gota queda ya del mar
Aquí empieza el canto nada eterno
y la Historia que oscila entre la mente y el motor
Nada eterno como el mundo mi Artificio
Así desnudos los ebrios los inmortales
recogen con sus manos este mundo el pequeño el grande
Un punto sin espacio
para el Ying y el Yang
El yo esencial se abre paso
entre el instinto y el noúmeno
Así este mundo permanece el pequeño el grande el yo esencial

y fue en la batalla cuando escuchamos la humanidad las ruedas oxidadas de la máquina los jeroglíficos extraviados del nonato la música acuática del alcohol los signos para los reales fuegos de artificio en esta galaxia o en cualquier otra Marco Valerio fue el proscriptor más moderno & rústico de las antiguallas creó un método que acaba con el dolor & el arrepentimiento & los celos conocido en las cortes como reflexión difusa y en los monasterios como la tortura del cazador que consiste en amarrar las manos al cubilete, sacar el corazón y arrojarlo a las aves de presa perceptible por otros medios y también por los de la ponzoña: Apolónida, querido guerrero, insulta!


de Salmos de Marco Valerio (1999-2001
)

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