| Introducción
Sin
duda el aspecto de alteración del orden llamado
también mundo al revés es uno
de los más resaltantes de la voluminosa obra
de Guamán Poma.
Lo
que diferencia a Guamán Poma del resto de cronistas,
Garcilaso por ejemplo, es el haber observado los hechos
desde adentro, con una mirada indígena; no
siendo, así, un escritor meramente neutral.
Guamán Poma representa a la voz nativa que
responde, que acusa a todo el órgano de dominación
colonial.
En
el presente texto buscamos representar el origen de
todo este caos social (universal) y su paulatino devenir.
Hemos escogido un elemento matriz para ello: la figura
femenina. Creemos que es aquí en donde nace
esta alteración del mundo, esta caída
gradual a la que el autor, en forma indignada, llama
mundo al revés.
I:
Periodización y tipología
Podríamos
dividir el primer libro, Nueva Crónica,
en tres partes sugerentemente definidas. La primera
estaría enmarcada en el origen del mundo, afianzándose
en la base cultural occidental: "Ciertamente,
Guamán Poma está utilizando referentes
europeos para explicar la duración de las edades,
y también el número de edades
"
(1) Así
tenemos, tanto las edades europeas como andinas.
La
segunda surge a partir de su antecesora, esto es una
serie de personajes ordenados, en cierta manera, cronológicamente.
Tenemos los Capitanes, las Señoras de cada
región, las Calles, los Meses, los tipos de
idolatrías (según cada región).
La
tercera parte englobaría este primer libro,
se refiere a la llegada de los españoles a
las Indias, es decir, a la conquista.
Para
este primer capítulo nos centraremos en las
dos primeras partes, tomando como punto de partida
la caracterología de los diversos personajes
representados. Así, en ambas partes el narrador
describe a los doce Incas, las doce Coyas, los quince
Capitanes, las cuatro Señoras de cada región,
las diez Calles de hombres y las diez Calles de mujeres.
Aclaramos que las siguientes descripciones, antes
de la llegada española, corresponde a periodizaciones,
características y/o costumbres de los personajes
anteriormente mencionados; esto en meses, ídolos,
hechiceros, castigos.
A
manera de acceder a nuestro objetivo, partir de un
origen de elementos femeninos, a estas definiciones
de los personajes las reduciremos, quedándonos,
a su vez, con las Coyas, Señoras y Calles de
mujeres.
Las
Coyas son las cónyuges de los Incas, representan
a la nobleza india. Su origen, al igual que el de
los Incas, se remontan a lo divino, al sol. Con este
origen tiene relación la primera Coya: Mama
Huaco, de la cual hablaremos más adelante.
La
Señoras corresponden a cada región.
Está la primera Señora y reina Cápac
Guarmi Poma Gualca de Chinchaysuyo; abuela del autor,
esposa de Cápac Apo Guamán Chaua (el
primer capitán en una anterior representación).
El resto de Señoras se corresponderían
de la siguiente manera: la segunda Señora,
Cápac Mallquima de Andesuyo; la tercera Señora,
Cápac Umi Tallama de Collasuyo; y la cuarta
Señora, Mallco Guarmi Timtama de Condesuyo.
Con
respecto a estas señoras, el autor difiere
en el momento de describirlas físicamente (fea-hermosa,
gorda-esbelta), pero a todas las señala como
capaces, portadoras de encantos y de una gran moral.
Finalmente,
la descripción de las diez Calles estaría
dividida de la siguiente manera: la primera, Auca
camayoroa uarmi, con mujeres de 33 años, dedicadas
a tejer ropas delicadas; la segunda, Payacona, con
mujeres de 50 años, dedicadas a tejer ropa
gruesa y a ser parteras; la tercera, Puroc paya, con
mujeres de 80 años, dedicadas a servir de compañía;
la cuarta, Nausacura, de cualquier edad, descapacitadas
que se dedican a mil labores; la quinta, Cipascuna,
doncellas vírgenes perpetuas para el sol y
otros dioses; la sexta, Coro tasque, de 12 años,
dedicadas a servir a sus padres y al pastoreo; la
sétima, Pauau pallac, de 9 años, dedicadas
a coger flores; la octava, Pucllacoc uamra, de 5 años,
dedicadas a cuidar a los niños; la novena,
Llullac uamra, de un año, no tienen ningún
provecho; la décima, Quirau picac uaua, de
meses de nacida, ella necesita que la sirvan.
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(1)
Franklin PEASE. "Prólogo" en Nueva
Corónica y Buen Gobierno. Lima, Fondo de
Cultura Económica, 1993; pp. XXII-XXIII.
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