La llegada del colonizador, en Iararana, marca el inicio de la modernidad. En la Carta de Caminha también están presentes algunos de los puntos básicos de los proyectos modernos, siendo más explícito el proyecto expansionista

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Iararana y la Carta de Caminha: Focos sobre la construcción de la nación brasilera

por Aline de Caldas y Gisane Santana

 

Tupã-Cavalo va para Oropa
cogió cacao, va a pasear
Jupará [5] y jupati [6]
Aprovechen bien ahora.
Saquen bien cacao Pará
Cacao común y Maranhão
Perforen todo lo que es calabaza
Que mañana va para Oropa
El animalote que vino del mar (Costa: 64).

Ese rompimiento de fronteras con enfoque en la exportación de un producto desarrollado en la desembocadura del Jequitinhonha pone como objetivo el lucro, dado que Tupã-Cavalo, volviendo a la tierra europea, “volvió con dinero” (78), haciendo una analogía a los coroneles del cacao. Ese pasaje también configura el inicio del desarrollo de la cultura de producción en gran escala.

El proyecto renovador se presenta en ese poema bajo la forma de cambio de costumbre causada por la degustación del chocolate tanto en la región de la desembocadura del Jequitinhonha como en el cielo.

Y el armadillo cuando bebió chocolate
Balanceó de alegria el rabo
Y dijo asi:
Esto es mejor que el cauim [7],
Esto es bueno como el diablo. (63)

Y cuando la negrada del cielo tomo chocolate
Crepito la lengua de gusto
Y dijo al jefe de la mesa:
—Esta bebida, papai, es mejor que el manjar del cielo
Que usted prepara desde que el mundo es mundo
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Papai, nosotros no queremos mas de hoy en adelante
Beber de seu manjar que está viejo.
Sólo queremos beber la bebida del caballo marino. (81)

La aprobación de esa bebida engendró un proceso de distinción entre lo nuevo y habitual, enfatizando el chocolate como signo de diferenciación del consumo.

De esa manera, consideramos verdadera la hipótesis levantada de que la llegada del colonizador, en Iararana, marca el inicio de la modernidad. En la Carta de Caminha también están presentes algunos de los puntos básicos de los proyectos modernos, siendo mas explícito el proyecto expansionista, representado en el pasaje en que el indio apunta el adorno del Capitán y Caminha deja traslucir el deseo de que ese gesto significase la disposición de dar oro por el collar. Los otros tres proyectos aparecen de manera mas sutil.

Canclini desenvuelve su estudio explicando que los cuatro proyectos referidos se desarrollarán de modo diferente al idealizado, llegando a ser conflictivos y contradictorios, resultando en fenómenos de ruptura, causantes de una relectura a la que llama posmodernidad

I. La presencia del mito en las narrativas

En nuestro corpus, indicamos un segundo punto de cruce entre las narrativas escogidas: la cuestión mitológica. Cabe resaltar que la palabra mito admite diferentes perspectivas ya sean consideradas en su sentido original o en el ámbito cultural.

Etimológicamente, la palabra griega mythos se refiere a hechos legendarios, fábulas transmitidas a los descendientes del pueblo griego a lo largo de los años (Brandão 1997 ). Según Marilena Chauí, la Antropología considera que los mitos son narrativas de “solución imaginaria para tensiones, conflictos y contradicciones que no encuentran caminos para ser resueltos en el nivel de la realidad” (Chauí 2000: 9). Siguiendo esas definiciones, nuestro estudio tratará de la presencia del sentido etimológico del mito en Iararana y del sentido cultural en la Carta de Caminha.

2.1. El sentido etimológico en Iararana

Viene de Grecia antigua la costumbre de crear fábulas mitológicas que eran narradas públicamente. La esencia de esas historias de dioses representaba una realidad, respondía a los procesos de la naturaleza y explicaba el comportamiento humano, sus ansias y sentimientos. En este universo mítico, los héroes vivían situaciones en las cuales estaba implícita la unión que se formaba entre el hombre y la excelencia moral.

Según Felipe Pena (1996), el héroe griego posee características que definen su carácter. La primera de ella es la Areté, originariamente asociada a la palabra griega aristeúen, que quiere decir “lo más notable”. De ese modo, tener Areté significa que el héroe posee cualidades —astucia, sagacidad, robustez— que lo distinguen de los demás y que lo habilita a luchar y representar a su pueblo. El término implica semánticamente la idea de superioridad jerárquica, siendo aplicado, por los griegos, como una virtud atribuida a la estirpe suprema.

La segunda característica, la Timé, es un término vinculado a los conceptos de honra y moral, atribuyendo al héroe excelencia física, espiritual e intelectual. Íntimamente relacionada al concepto de Areté, la Timé es comúnmente tratada por algunos autores como si fuesen un solo concepto.

Bajo la fuerte influencia de las mitologías griega y folclórica brasilera, los personajes de Iararana vivencian el proceso de mestizaje de las etnias europea e indígena. Esto se da cuando la madre-agua tiene su timé robada por el centauro. Enamorado, Tupã-Cavalo la lleva “para el cañaveral”, la estupra, “y cuando el bicho apareció como muerta Iara estaba” (Costa: 41). De esa relación, nace Iararana, cuyo sufijo (rana) quiere decir, en tupi, semejante a, simbolizando la “falsa Iara”. Es la personificación de lo ruin, que se burla de la madre “porque es una Iara que se vuelve un perro” (93).

Solamente el niño del cielo, hijo de la Iara con Aimoré, que une “la sangre del río” con “la sangre mestiza”, logra reunir las características de la Areté y de la Timé para restituir a la madre-del-agua su honra. El propio nombre —niño del cielo— dado por Sosígenes al hijo de Aimoré, sugiere una superioridad de estirpe necesaria para tal misión, además de dar énfasis a los mitos locales en contraposición con las creencias venidas de Europa. Así, Iararana es un texto que deja traslucir la violencia con que los mitos regionales —en especial los religiosos: el Padre del bosque, el martín-pescador, el Jurupari y la Iara— son tratados a lo largo de la estadía del colonizador.

Felipe Pena dice también que el héroe no es virtuoso constantemente, pudiendo presentar el complexio oppositorum, una ambivalencia de atributos contradictorios que permiten al héroe ser bueno y malo, de acuerdo a la situación. Para realizar la misión de restaurar la honra de la Iara, el niño del cielo necesita matar a Iararana y a su madrastra europea.

Tu puedes matar a aquellas diablas.
Toma esta flor, ninho del cielo,
Y anda a matar a esas dos diablas.
Esta flor es venenosa como el que más.
Es venenosa para la diabla y buena para la gente.
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Lleve esta cobra de perfume
Y mate a la Iararana y la Aracanjuba (Costa, s.d., p. 96)

Entonces, él obedece al pedido hecho por su abuelo, el espíritu del bosque, y causa la muerte de los personajes malos de la historia. Otro ejemplo del complexio oppositorum, en Iararana, es Tupã-Cavalo. Venido de Portugal, “ese bicho de la Oropa fue peor que el diablo en este río” (Ibid. p 34), expulsó al padre del bosque, esclavizó a los indios, derrumbó el bosque y violentó la Iara. Entretanto, en algunos pasajes de los cantos II, VIII, X y XI, por ejemplo, el centauro también aparece como benefactor. Enseña los saberes del cultivo del cacao y la fabricación del chocolate a los colonizados, los cuales “vieron que él sabía mucha cosa y era como Jurupari” (Ibid., p.37). Según el glosario anexo al texto, Jurupari es un dios reformador, hijo de virgen, engendrado sin coito por el sumo milagroso de la cucura del bosque, venido a la Tierra para modificar las costumbres del hombre. En nuestra lectura, solamente el niño del cielo puede ser señalado, de acuerdo a las tres características citadas, como héroe.

2.2. El sentido antropológico en la Carta de Caminha

El concepto antropológico del mito explicado por Marilena Chauí (2000), referido en el inicio de este subtítulo, se refiere a fenómenos hasta entonces no estudiados filosóficamente, textos que cuentan como ciertos los hechos que se desarrollaron y generaron una linealidad histórica capaz de envolver comunidades en procesos de identificación. Son mitos fundadores. De ese modo, la idea de nación tiene como fundación una serie de narrativas construidas por el hombre que resultan en comunidades imaginadas. Esas, a su vez, poseen cuatro caracteristicas: una narracion que contenga sentido de continuidad, evolución; énfasis en los origenes, fijados en un pasado distante; reflejando la imagen de un pueblo puro, insertado en un mito de fundación. (Hall 1999).

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5 Animal carnívoro llamado también mono de la medianoche. (N. de T.)

6 Tipo de abeja, cuya miel es muy apreciada. (N. de T.)

7 Especie de bebida preparada con mandioca cocida que se deja fermentar en agua (N. de T.).

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