| EN
EL BAÚL
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de lectura: 6')
¿Qué
piensas Giorgio? ¿Por qué te mantienes
paradito, ahí, contra la ventana, con la nariz
aplastada? Bueno, en realidad eso lo supongo, porque
la distancia, tú comprendes, la distancia no
permite que sea todo demasiado claro. Pero estás
ahí, eso es innegable. Desde que la muchacha
se ha alejado ¿qué hora es? La hora
de la novela seguro. Pero con eso no te digo nada
¿no? Hay mil novelas o más o quizá
solo sea que se fue a limpiar, o a dormir o a cagar
y le ha dado la gana de sentarse en el sofá
de la sala o en la cama grande para alucinar un rato
lo que se siente.
"Deje
eso en el cuarto por favor, sí, sí,
todo en el cuarto principal, en el del fondo".
Horas después arreglé todo, que no era
mucho en verdad, solo ropa y unos libros. El departamento
estaba perfectamente amoblado y lo único que
me tocaba era rellenar los cajones y hacer un espacio
en el estante para mis veinte o treinta libros. Ellos
me lo habían dejado todo y ahora yo ocupaba,
"por el tiempo que sea necesario" me habían
dicho, bueno, me lo había dicho ella, "o
el que quieras", había corregido o complementado
él. De otro lado, el edificio seguía
semiabandonado, y digo abandonado por decir algo,
pues nunca había estado habitado del todo;
salvo ellos, nadie había llegado jamás
y todo se mantenía como congelado, como a la
espera, y yo no era más que un paréntesis,
un "cuidante" seguro que hubiera pensado
ella. Pero era gratis y era bonito, y estabas tú
al frente Giorgio.
Pero
tú no habías aparecido hasta el momento
exacto, ¿cuándo fue eso? Sí,
cuando estaba justo por abrir el baúl de la
sala, el que hacía las veces de mesa de centro
y que, contra todo pronóstico, se mantenía
libre de manchas de alcohol o de círculos delatores
de algún vaso descuidado, ahí estaba
yo, sacando con cuidado los ceniceros y con el florero
vacío en la mano cuando, con el rabillo del
ojo te vi parado en la ventana, ¿mirándome?
Te bauticé Giorgio y quise creer que sí
y entonces dejé el florero en el piso y coloqué
los ceniceros al lado, jalé una silla al pequeño
balcón y me senté a mirarte. ¿Recuerdas
lo que te dije? No hay problema, puedo no haber dicho
nada y solo sentarme, con los pies sobre la baranda,
sí, creo que con los pies sobre la baranda.
¿Y
para cuando sería? Esa fue la única
pregunta que les hice, y como me dijeron que mientras
más pronto mejor, quedamos para dos días
después. Armé cuatro o cinco cajas con
ropa, recuerdos y libros y llamé al vecino
de abajo, el que hace taxi y le pedí que me
llevara el miércoles, que me mudaba. Llamé
al casero y le pagué el mes completo para que
no moleste, en realidad solo le regalé seis
o siete días. Y me mandé mudar, literalmente
por cierto. "Deje eso en el cuarto por favor,
sí, sí, todo en el cuarto principal,
en el del fondo". Le invité un poco de
agua y luego descubrí que habían algunas
cosas en la refri, algo de jamón, algo de queso
y unas cervezas. Sumé a todo eso lo que yo
había comprado, que no era mucho, acaso para
sobrevivir la primera semana, o dos si no comía
demasiado, y me tendí en la cama que fingí
sentir todavía con su olor, pero era mentira,
era solo una mentira para darle a todo esto algo de
carácter. Luego descubrí mas cosas,
ropa olvidada o dejada adrede, papeles, cartas o tarjetas
navideñas no rotas a tiempo.
Pero
ahora eso no importa, ya ni el baúl que estaba
por abrir importa, te descubrí con las narices
pegadas a la ventana y me olvidé de todo, bueno,
no de todo, la verdad que me acordé de James
Steward, pero tu de eso no sabes nada así que
no perderé el tiempo contándote algo
que igual no vas a entender, pero quizá luego,
algún día te enteres y lo recuerdes
y descubras lo sencillo que es todo esto, de lo natural
que es un tipo como yo, casi tan natural como leer
en silencio, aunque, no te dejes sorprender, al inicio
es complicado, uno aprende a leer en voz alta, así
te lo exigen, y luego, en silencio. Por dios, que
esperan de uno, pero aprendes también y lo
agradeces pues es fascinante eso de leer en silencio
y, mejor aún, pensar en silencio y guardarte
para siempre lo que piensas. ¿Pero donde está
la mujer esa? Sí, esa que no es tu madre. Te
ha abandonado como yo lo he hecho con el baúl
¿te intriga? La verdad que a mí también,
pero cada vez menos, cada vez siento que puede seguir
esperando ¿o no? Claro que sí, Giorgio,
claro que sí. Pero ¿tu vas a esperar?
¿Cuánto
rato llevas ahí? ¿El mismo que yo? Cuando
levanté la vista te vi paradito, mirándome,
y yo ya tenía buen rato aquí, sentado
con el dichoso baúl en frente, con el baúl
que no tiene ya nada encima y solo una cerradura sin
candado, desprotegido, y con su tesoro dentro, con
su no sé que dentro, pero tu me miraste o quizá
mirabas lo que hacía y entonces yo lo dejé.
Sabes que así pasa casi siempre, o es la falta
de comunicación o son las ganas de joder al
otro lo que nos impulsa a actuar, porque sabes que
no actuar también es actuar ¿no? Pero
claro, o lo sabrás pronto, es pura filosofía
de cuarto o quinto de secundaria, ahí aprendes
esas cosas protectoras, esas y otras que marcan una
época, lees sobre locos y lobos solitarios
y luego creces y ya no lo soportas, pero lo recuerdas
con cariño. ¿Tu me recordarás
Giorgio?
¡No!
¡No! Carajo Giorgio, porque esa india de mierda
tenía que separarte de la ventana justo ahora,
ahora que empezábamos a entendernos, ahora
que seguías paradito con tu nariz apretada.
India de mierda, se te acabó la telenovela
y decidiste joderme la vida, ¿o me viste desde
otra ventana y te asustaste? No, seguro que solo ha
sido por molestar y sin saberlo, peor carajo. ¿Y
ahora que hago Giorgio? ¿Abro el baúl?
Sabes
una cosa, te esperé cerca de una hora y no
volviste, así que abrí el baúl
¿qué crees? Estaba vacío, completamente
vacío, limpio con exageración el hijo
de puta y sin posibilidades de un compartimento secreto,
vacío, vacío Giorgio. La decepción
que te hubieras llevado, pero sabes una cosa, mañana
a la misma hora te espero en la ventana y vas a ver
lo que hay dentro. Regresa mañana Giorgio,
te prometo no decepcionarte y hasta un zoológico
entero puede aparecer, te lo juro Giorgio, te lo juro,
pero regresa mañana.
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