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La segunda parte del texto (BG) es básicamente
de protesta, crítica, recriminación, etc.
Es decir, ya está situado en un mismo nivel que
el destinatario, incluso por encima, situándose
en al posibilidad de tener el derecho de castigar y
condenar al infierno a los pecadores españoles.
Castigar a otro es tener el poder para hacerlo, y tener
el poder, jerárquicamente, es estar sobre el
otro. ¿Dónde se produce este cambio de
posiciones, o equilibrio (entre el destinatario y el
destinador), cuando es el mismo texto quién describe
un espacio donde los indios se sitúan en el lugar
del dominado y los españoles en el de los dominadores?
En la primera parte (NC) se produce la fusión
entre ambas visiones, la de los conquistadores y conquistados,
cuando se propone una procedencia común de españoles
e indios: Adán y Noé; por lo tanto, sitúa
como cristianos tanto a uno como al otro, al español
como al indio, como hermanos. Los emparenta en una misma
característica: ser cristianos. La lectura, de
este hecho, por parte de las dos visiones, andina y
occidental, resulta verosímil como veremos a
continuación.
No ahondaremos en la lectura del código andino
por cuanto el destinador no ejemplifica adecuadamente
el planteamiento que intentamos, y además porque
es en el lado del destinatario dónde se busca
crear la verosimilitud, y en suma, el destinador parte
del hecho narrado como una verdad incuestionable. La
visión occidental se basa en la ideología
cristiana, en el discurso ideológico de La Biblia
principalmente. Según ésta, todos somos
creación de Dios, el primer hombre fue Adán
y la primera mujer Eva, se sucedieron generaciones y
generaciones hasta el tiempo del diluvio donde todos
perecieron y solo Noé y su familia sobrevivió.
La propuesta de texto de NCyBG no difiere substancialmente
con el de la Biblia, sino que sigue las leyes del mundo
posible creado por La Biblia, y afirma que todos esos
hechos que él añade sucedieron también:
si Dios es creador de todo el universo (como lo plantea
la Biblia), y (aunque suene redundante) no existen cosas
que no fueran creadas por él (porque entonces
no sería Dios creador de todo, inclusive de su
contrario), entonces españoles e indios son hijos
de Dios, están emparentados.
El texto de NCyBG señala que después del
diluvio, uno de los hijos de Noé se vino a las
indias, con lo cual los hombres andinos son descendientes
de Noé al igual que los españoles.
Con este fundamento, el texto crea un mundo con dos
espacios paralelos: desde el punto de vista del narrador,
el aquí (las indias) y el allá (España).
Al narrar la historia de cada uno de los espacios, el
narrador, en determinados momentos importantes (el nacimiento
de Jesucristo, el descubrimiento de América,
etc.) interconecta ambos espacios. No busca narrar una
sola historia lineal y sucesiva, sino busca crear el
efecto de historias paralelas que se encuentran y cruzan
en determinados momentos.
En el esquema de Paralogismo que hemos citado anteriormente,
al NCyBG se situaría de la manera siguiente:
P |
===
|
Q |
NC
|
=== |
BG |
Dónde
NC = P |
y
|
BG
= Q |
Dentro
de este esquema, la parte más importante para
crear el efecto de verosimilitud es el antecedente (BC),
en su consistencia, en su intensión descriptiva
(casi en su totalidad), en su capacidad de asimilar
la otra historia, el otro mundo; construye la base necesaria
para el consecuente (dentro de la intensión de
la obra, la de denuncia, BG es la parte más importante)
y su cercanía con el presente, haciéndolo
más cercano a la realidad, logrando el grado
de realismo necesario para el furor de su denuncia.
Es decir, el consecuente, cuya cercanía al referente
es muy marcada, cuya base (BC) logra articular ambas
historias logrando construir un mundo posible en común,
tiene la posibilidad de ser cierta, pasa como verdadero
(BG = V) y creíble como denuncia.
Según la tabla de verdad de la proposición
condicional, cuando el consecuente es verdadero, así
sea falso o verdadero el antecedente, la preposición
resulta verdadera. De tal manera que la propuesta de
la NC, del antecedente, se carga de verdad, en la medida
de que toda la preposición (NC [V o F] == BG
[V]) es pasada por verdadera. Esto señalaría
la importancia que tiene el antecedente para dar el
grado ideal de autoridad al autor en el consecuente.
Es decir, la parte más importante de la NCyBG,
es la primera en cuanto a su objetivo de imposición,
de contraconquista, de construcción de un mundo
posible y verosímil.
Reflexiones
al margen en torno a Felipe y Garcilaso en el Perú
de hoy
La literatura peruana, como es hoy, si lo es (en cualquiera
de las formas en que puede ser definida o inventada),
tiene sus bases, de una y otra manera, en el choque
cultural de la conquista. La literatura peruana creció
con Garcilaso, Amarilis, Peralta, Caviedes, Palma, etc.
tomando un rumbo determinado, el actual, sea como sea.
No creció con la NCyBG, ni con la Relación
de antiguedades deste Reyno del perú, de
Joan de Santacruz Pachacuti Yamqui Salcamaygua (que
fue escrita alrededor de 1613, pero no se publicó
hasta casi trescientos años más tarde,
en 1879), o la Relación de la conquista del
Perú (también dirigida al soberano
español, fue escrita en 1570 y permaneció
inédita hasta 1916). Recién hoy hace apenas
unas décadas los estudios literarios (con el
nuevo espíritu de los estudios culturales) se
han posesionado de estas obras. En el caso de Felipe,
a pesar que su obra se publicó a inicios del
siglo XX, recién a finales del siglo puede llegar
a tener la misma cantidad de lectores que tuvo Garcilaso
en su época.
Cuando se iniciaron los debates en torno a la imagen
del Perú a inicios del siglo XX entre los intelectuales
como Riva Aguero, Jose Galvez, José Carlos Mariátegui,
Luis Alberto Sanchez, Victor Andres Belaunde, etc. y
se extiende a todos los ámbitos culturales, la
literatura era un centro de debate, una arena de pugnas
ideológicas y simbólicas. Estos primeros
debates serán la base que formó la imagen
que se reproduciría, en la mente de cada "peruano",
en el imaginario nacional de las décadas siguientes.
Raul Porras Barrenechea, Estuardo Nuñez, Rafael
de la Fuente Benavides, etc. son solo ampliaciones del
debate producido por Riva Aguero, Sanchez y Mariátegui.
En estos tres intelectuales la imagen simbólica
de Garcilaso es fundamental para argumentar sus propuestas
de la escultura de nación que desean construir
para su perspectiva social. Y a lo largo de todo el
siglo XX, los peruanos nos hemos formado como individuos
y nación, bajo ese proyecto generado en aquellos
debates, donde el espejismo del mestizaje predominó
en el espíritu de cada "peruano", identificándose
con esa esperanza y reflejándolo en un símbolo
nacional: la imagen del mestizo Garcilaso. Ya los últimos
treinta o cuarenta años han demostrado el fracaso
total de ese proyecto espiritual. El espejismo se ha
disuelto al intentar acercarnos a él, dejándonos
solos, a sus hijos, varados, con una embarcación
hecha pedazos, en medio de la oscuridad, sin saber el
nombre de la sombra del compañero de al lado,
sin saber al menos nuestra propia forma.
A puertas del siglo XXI, más conscientes de nuestra
heterogeneidad, de nuestros conflictos, de nuestras
diferencias, la imagen de nación que teníamos
está siendo cuestionada y reevaluada. Las preguntas
ya no giran solamente en torno a nuestra identidad,
sino incluso a la necesidad de seguir siendo nación.
¿El Perú, como país, después
de más de 180 años, funciona como tal?
¿Es necesaria todavía seguir con la esperanza
caminando hacia la imagen del mestizo Garcilaso, creada
por nuestros padres y abuelos? Toda nuestra historial
y "cultura" necesita una relectura y reconstrucción.
Crear nuevas imágenes y nuevos proyectos, sin
abandonar a Garcilaso, ahora Felipe nos acompaña,
y muy en el fondo, como algunos pretendieron, no existen
abismales entre uno y otro. A Felipe le dijeron racista,
caótico, subversivo, al no proponer una imagen
armónica en sus escritos; tal como si afirmaban
se configuraba en las obras de Garcilaso.
La aparición de Felipe a inicios del siglo XX,
no es la causa de la nueva postura que toma nuestra
"nación", pero ahora vemos que resulta
importante su discurso para entendernos y entender al
propio Garcilaso, porque muy en el fondo, así
como en la NCyBG, en los comentarios reales de los incas,
también existe esa violencia, esa subversión,
esa inarmonía que es Felipe, y que se evidencia
en el Péru de hoy. Antonio Cornejo Polar nos
dice,
ahora
entiendo en términos de violencia y empobrecimiento,
casi como mutilación de la completud de un
ser que la conquista hizo pedazos, el mestizaje —que
es la señal mayor y más alta de la apuesta
garcilasista a favor de la armonía de dos mundos—
termina por reinstalarse —y precisamente en
el discurso que lo ensalza— en su condición
equívoca y precaria, densamente ambigua, que
no convierte la unión en armonía sino
—al revés— en convivencia forzosa,
dificil, dolorosa y traumática.
(2)
Quizá los símbolos, las imágenes
de nosotros mismos, necesarias para vivir y convivir
hoy en día, es decir, para comprendernos, se
encuentre en una obra cuyo fin primordial era (es) reconstruir
la historia, con toda su violencia, desigualdad, ficción,
contradicción y tensiones de mundos distantes,
lejanos como tu y como yo. 
©
Yuri Vílchez, 2004 
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(2)
CORNEJO POLAR, Antonio. Escribir
en el aire. Lima, Horizonte, pag. 99
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BIBLIOGRAFÍA |