“La producción poética no depende necesariamente del contexto socio-histórico, por cuanto no obedece a un referente contextual. La construcción del discurso lírico está regida por categorías abstractas que se supeditan a propuestas cognitivas, propias de las connotaciones lingüísticas”.

 

 

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La dualidad egureniana en "El dominó"

por Johnny Zevallos Estupiñán

 

I. Introducción

Carlos García-Bedoya asume el año 1920 como el punto de partida de la modernidad literaria en el Perú, no obstante ya se habían insertado nuevas voces que repercutirían en el devenir artístico contemporáneo. La crítica coincide, casi unánimemente, en anteponer la figura de José María Eguren en el canon poético peruano. Su asociación con caracteres medievales (Mariátegui, 1968), aunque no reconocibles en toda su poesía, es muestra de una clara independencia con respecto del discurso lírico anterior.

Si bien el enfoque semiótico se ha acercado con mayor afinidad a la poética egureniana, ello responde a las sugerentes imágenes de su producción discursiva. El dominio de este tipo de análisis ha permitido identificar las marcas textuales, haciendo posible la correspondencia entre el lector y la aproximación a los lexemas expuestos en los poemas. El discurso poético depende de la relación entre autor implícito y lector. El enunciado solo será decodificado a través del efecto de sentido, por cuanto su inserción en el marco literario sugiere una identificación con un tipo de operación analítico-interpretativa. A diferencias de otras herramientas teóricas, la semiótica permite advertir categorías —no siempre identificables en otras operaciones interpretativas— que remiten a la función misma del significado como ente jerárquico de la comunicación humana. La poesía, en tanto construcción de sistemas alegóricos escriturales, no excluye los signos lingüísticos por la imagen; contrariamente, reúne todas las posibilidades de significación.

La producción poética no depende necesariamente del contexto socio-histórico, por cuanto no obedece a un referente contextual. La construcción del discurso lírico está regida por categorías abstractas que se supeditan a propuestas cognitivas, propias de las connotaciones lingüísticas. La representación del discurso poético estaría relacionada, pues, con modelos metafóricos y metonímicos que permiten una operación abstracta de la realidad. Sin duda, la connotación refiere situaciones dinámicas que conlleven a organizar una comunicación a través de expresiones simbólicas (imágenes).

La apertura a la poesía moderna se centra en Simbólicas (1911) como modelo de inserción discursiva, hecho que las corrientes hermenéuticas han solidificado. Sin embargo, no existe una apreciación incisiva en los poemas que conforman el texto; el presente artículo es una aproximación crítica, desde el campo de la semiótica, a la poesía de José María Eguren, específicamente en el poema “El dominó”. No obstante las categorías expuestas pretenden resaltar interpretaciones subjetivas, en cuanto inferencia de todo proceso hermenéutico, que conlleven a interrelacionar las unidades léxicas expuestas en el discurso.


II. Análisis de las formas de posición

Al igual que casi toda la poética egureniana, “El dominó” (1997: 31) presenta una innegable esencia narrativa. El discurso poético no supone referentes inmediatos; por el contrario, se apropia de un referente real para asignar categorías léxicas alternas. Si seguimos la presencia de los términos de acción siguientes: “candiles”, “aguamaniles”, “verbena”, “cena”, “comensales” y “manjares”, la secuencia de lexemas indica una categoría de referencia extensa: “festín”. Esta representación cognitiva se sustenta en la disposición de los caracteres de acuerdo a la manipulación del dominó. Sobre el personaje recae, pues, la autenticidad del mundo referido a partir de su función operacional.


2.1. Identificación de la dualidad “sujeto-objeto”

La secuencia de acciones logra su unidad desde la ubicación del sujeto. El dominó encierra en su presencia, la carencia o plenitud, dependiendo de su imagen. La operación imbricada entre el sujeto referente y el objeto referido da cuenta del significante y el significado en el discurso lírico egureniano, puesto que el nivel discursivo de “El dominó” remite a un modelo inmanente: lo fantasmagórico. “El dominó” sigue este sistema de representación en la medida en que las expresiones referenciales consignan en el corpus poético ideas propias de la realidad, si se insiste en una posición metafísica: /vacío/, /animado/, /sombrío/, /horror/, /ausentes/ y /flotar/. Entendemos, por lo tanto, que es este el sujeto semiótico en virtud del deseo que lo relaciona con un objeto. Este nuevo elemento de la gramática narrativa (S2) está cubierto por el semema /cena/ (“existencia”), del cual se deshace. Ello quiere decir que S1 desea abandonar el objeto S2.

. . . .. . . .. . . .. . . .S1 Ç O /tener S2/
. . . .
S1 = Dominó
. . . .Ç = Conjunción de S y O: virtualización del deseo.

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