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Puesto
que el estado de conjunción es resultado de un
programa narrativo, es posible afirmar que en esta operación
semiótica el estado anterior sea una disyunción
entre sujeto y objeto. La realización del deseo
escapa a los intereses del sujeto, si asumimos la verbena
como el espacio referido donde interactúan los
agentes involucrados en el discurso:
.
. . .. . . .. . . .. . . .S1
È O /dejar S2/
.
. . .È
= Disyunción de S y O: realización del
deseo
La
transformación de un estado en otro se debe a
un sujeto operador: el propio dominó. El enunciado
configura asociaciones vinculadas a la noción
de realidad instaurada que el texto en sí mismo
sugiere. Si la producción poética define
una imagen alterna de la realidad, este conocimiento
del mundo se subordina a las leyes que el discurso predispone;
en consecuencia, los actos del dominó se supeditarán
a las relaciones del enunciador:
ESQUEMA:
.
. . .S1
.
. . .®
[(S1 Ç O) .
®
.
(S1 È O)]
.
. . .. . . .. . . .PLENITUD
.
. . . HUIDA
.
. .
.
.
.CARENCIA
Observamos
que se produce un estado de plenitud, puesto que el
Sujeto desvaloriza su objeto (la cena). En este sentido,
estando el objeto cercano del sujeto, es obvio que se
hastíe de este, huyendo de él.
2.2. Miras y captaciones
Como vimos
el esquema producido es el de la “Plenitud”,
y si no perdemos de vista el cuadro siguiente:
| |
Mira
intensa |
Mira
débil |
| Captación extensa |
Plenitud |
Inanidad |
| Captación restringida |
Carencia |
Vacuidad |
El cuadro nos indica que en el poema se produce una
“mira intensa” y una “captación
restringida”. Esto quiere decir que el esquema
tensito, presente en “El dominó”,
es la Carencia.
El
aumento de la intensidad, conjugado con el despliegue
de la extensión, procura una tensión afectivo-cognitiva:
éste es el esquema de la carencia.
III.
PROGRAMAS NARRATIVOS
Desde
la perspectiva narrativa, “El dominó”
no es sino una transformación y el estado conjuntivo
motivado por esta. El proceso enunciatario en el poema
queda de esta manera establecida por la habilidad del
sujeto en su afán de representar la ausencia
de la satisfacción comunitaria de la humanidad.
El estado eufórico que persiguen los campos figurativos
/cena/ y /verbena/ se convierte en disfórico
a través de la unidad semiótica no querer.
.........Estado 1 : S1
Ç O [disfórico]
Transformación : S1 ®
[(S1 Ç O) ® (S1
È O)]
........ Estado 2 : S1
È O [eufórico]
En
consecuencia, el discurso poético sigue un programa
“disjuntivo”
En
el programa narrativo se advierte la necesidad que persigue
el sujeto operador S1 (dominó) de acuerdo a las
modalidades ‘querer’, ‘saber’
y ‘poder’ en la finalidad de consumar lo
expuesto en el texto. Así, en las primeras líneas
el dominó se configura en una categoría
de virtualización del deseo, para luego abandonarlo,
con lo que renuncia al mismo. Desde el inicio del poema,
el espacio resalta el carácter onírico
como propuesta discursiva y su proceso cognitivo en
la categoría ‘saber-hacer’: “alumbraron
en la mesa los candiles / moviéronse solos los
aguamaniles”. Esta operación imbricada
se complementa en el ‘poder-hacer’, en cuanto
aprehensión de la realidad referida: “tiende
vagas, lucífugas señales”. Esta
ausencia de ‘poder’ en el dominó
se percibe desde el inicio del poema. El cambio de roles
tiene como punto de partida la estructura connotativa
del discurso poético.
S1
® [(S1 Ç
O/q,s,~p/) ® (S1 È
O/~q,s,~p)]
Entendemos,
por ello, la irrealización del deseo del dominó,
pues este se presenta como un sujeto “incompetente”
para la realización de aquello que anhela: la
cena. De allí que se obtenga una sensación
de duda en el sujeto operante, lo mismo que concluye
en derrota.
deseo
. . .<
. . miedo
certidumbre
.
. . .duda
..
. . .
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