[página
2 de 3]
Estruendo-estruendo-estruendo
La
forma brutal de cómo apareció Estruendomudo
dejó a más de uno lelo —me incluyo
en esos tantos—. Partiendo de los ideales típicos
de todo joven universitario, y del vapuleado y aclamado
periódico de poesía Odumodneurtse,
Álvaro Lasso, su único editor, comenta:
“Todo cayó por su propio peso. Partiendo
de dos componentes iniciales, ingenuidad y azar, se
sumó otro, un tercer factor que hace que este
proyecto se concrete al fin: la terquedad”.
Con
la aparición de personas que compartieron los
mismos intereses, todo comenzó en marzo de este
año, cuando Lasso se reunió con cinco
escritores jóvenes en busca de compartir ciertas
impresiones. Es así que de estos cinco creadores,
dos ya han sido publicados por Estruendomudo: Luis Ramírez,
con Casa de Islandia;
y Carlos Gallardo, con Parque
de las leyendas. Esta es la mejor muestra de
cómo trabaja esta editorial: la labor no es solo
de Lasso, sino del propio escritor, integrado a la tarea
editorial a fin de compartir el proceso de elaboración
de su propio libro. “Mi intención parte
por crear un espacio para las voces de los 90 y de esta
década. Ahora, la editorial la asumo como la
creación o elaboración de algo, de un
artefacto. Primero fue el periódico, ahora es
esto. Me seduce demasiado la idea de ir en busca del
otro, del desconocido, del lector y escritor en potencia,
y así crear un circuito de lectores que consuman
literatura. Hacia eso apunta este proyecto”.
| _________________________________________________ |
Álvaro
Lasso: "Para
mí, un editor debe ser un gran fetichista,
un enfermo. No solo un detective de buenos escritores".
(Foto: Leslye Valenzuela) |
Por
lo pronto, esta nueva editorial ha entrado en conver-saciones
con Sergio Galarza, Mónica Belevan, el estudiante
arequipeño Martín Zúñiga,
la colombiana Andrea Cote y el argentino Washington
Cucurto. “Con Zúñiga queremos abrir
el campo editorial a otras ciudades peruanas; además
de otros países latinoamericanos, en los casos
de Cote y Cucurto”. A esto se enlaza el que quizá
sea el mayor mérito de Estruendomudo:
el abrirse campo en el mercado de América Latina.
Así, gracias a una red latinoamericana de editoriales
alternativas, los libros de Carlos
Gallardo y Luis Hernán
Castañeda pueden ser encontrados en las librerías
Hernández y Norte, de Buenos Aires. Esta expansión
apuntaría, en un mediano plazo, a colocar las
publicaciones en ciudades de Uruguay, Chile y Colombia.
Con ello, el objetivo de Lasso es claro: “Más
que vender en grandes cantidades, prefiero llegar a
puntos claves: a viejos lobos, a comunidades universitarias”.
Es
claro que la prensa, la crítica, ha desarrollado
elogios por la calidad de los dos libros publicados,
centrándose básicamente en la notable
presentación de las ediciones. “Para mí,
un editor debe ser un gran fetichista, un enfermo. No
solo un detective de buenos escritores”, enfatiza
Lasso. Y es que en Estruendomudo prevalece la visión
auténtica de mostrar un libro distinto en conceptos
visuales, con claras influencias de editoriales españolas
como Anagrama, Tusquets o Siruela.
Estruendomudo
se sitúa en un espacio medio, entre lo que es
la editorial “publisher” y la editorial
alternativa. “No voy a publicar solo lo que me
guste, sino básicamente tendencias literarias,
esto en busca de un lector auténtico. Creo firmemente
en que si mantengo la fórmula tripartita que
originó este proyecto (ingenuidad-azar-terquedad)
todo va a caminar bien”.
1
- 2 -
3
|